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Bello, Antioquia: cuna de productores

Reunimos al parche de productores bellanita para entender su lucha y conocer sus logros, visiones y quejas frente a la escena de Medellín y Colombia.
De izquierda a derecha: Camilos Dos Santos, Hassio, Johan Dresser, David Gruss, Matheo Vélez, Al3xandria, Black Criss.

*Fotos por: Julián Gallo.

Dos décadas atrás, el municipio de Bello, ubicado al norte del Valle de Aburrá, recibió con fervor los primeros sonidos electrónicos: un electro house y tribal que Medellín expulsaba desde sus rincones, en el municipio de Itagüí y Copacabana, pasando también por el corregimiento de Santa Elena con sus fiestas outdoors, que para los jóvenes, nunca tenían fin. Cuando se llega a Bello y se pregunta por la historia electrónica del municipio, todos con certeza nombrarán Portland, un bar insignia que termino convirtiéndose en una especie de club, ofreciendo a los habitantes, literalmente, esa primera oportunidad de mostrar sus producciones ante un público sediento de música y farra dura. Aunque los más jóvenes asegurarán que Technito a mi Barrio, el evento que nació de un parche realizado en el barrio Las Cometas, y la efímera moda flogger y tektonik, fue el apogeo que hizo que todos centraran la mirada en los bellanitas, asegurando que esa reunión de jóvenes, que congregaba gente de Sabaneta, Itagüí y diferentes comunas de Medellín en un mismo lugar, fue la base para crear de algún modo, escena en Bello.

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En Bello, extrañamente, hay más productores que DJs. Su escena siempre ha estado alejada de Medellín. Para saber por qué es tan difícil conectar con clubes y colectivos de otras ciudades del país, decidimos reunirnos con varios productores en el Coliseo Tulio Ospina para entender mejor el inicio, evolución y actualidad que se vive al norte de la ciudad de Medellín.

"Portland fue el club que recibió la música electrónica y con el tiempo llegó el Ralito, ubicado por El Ángel, un 'rematadero' del municipio, donde algunos llegaron a tocar, pero se sintieron mal porque si no se ponía la música que el público y dueño exigía, se debía abandonar el DJ booth", asegura Johan Dresser, uno de los productores más prolíficos del municipio, cuando pregunto sobre la llegada del 'chispún' a Bello. Aunque el Ralito fue un lugar más, para Black Criss & David Gruss, la historia fue diferente. "Nosotros llegamos a la escena gracias a Portland. Por medio del club conocimos a Matheo Velez y nos fuimos metiendo más en el cuento. En ese entonces, Matheo tocaba minimal y fue el género que nos empezó a influenciar". Y aunque algunos se guiaron por el tech house y minimal, otros, como Al3xandria, Johan Dresser y Marck D decidieron estar más alejados de la escena, encerrándose cada uno en su estudio para componer y establecer un sonido con el cual se sintieran a gusto.

"Cuando empecé, a mí nadie me enseñó nada. Todo fue como ver algún amigo con un programa extraño, decirle que me lo pasara y empezar a cacharrear", asegura Dresser. Lo cierto es que "ojalá uno pudiera cambiar la manera en que empezó. No tanto porque no haya dinero, sino más del apoyo. Cuando alguien está más arriba, debe ayudar a los otros" reniega el productor, añadiendo que Matheo Velez es alguien que siempre apoya a las personas que puede. "En el sentido de música, Matheo es alguien que colabora mucho", y tiene razón, aunque "una cosa es ayudar y otra es empujar", responde Matheo. "Hay mucha gente que cree que es: "Ah, venga hagamos música". Cuando a uno le preguntan: "¿cómo hago tal cosa?", uno les explica, pero hay muchos que prefieren ser DJs porque la cultura de ellos fue ser DJs y nuestra cultura es más de crear música. Nosotros primero fuimos productores antes que DJs". Y, aunque las nuevas y viejas generaciones no tuvieron las mismas facilidades tecnológicas, para Gruss, en Bello siempre han faltado oportunidades, porque "a falta de oportunidades, uno piensa en sobresalir, no acá, sino en otros lugares, porque en Medellín es difícil. Uno piensa, ¿cuál es la forma para ser reconocido afuera y no acá? La producción. La producción es como el boleto que usted tiene para mostrarse al mundo. Si usted no es productor, pienso yo, tiene que meterle muchas güevas para salir y tocar afuera", tal vez sí, pero no todos comparten esa visión, al menos Dresser opina que "uno el reconocimiento se lo gana, pero de todas formas es difícil" recordando que él y Juan DDD, fueron los primeros colombianos en sacar música en 1605 Music Therapy, el sello de Umek, pero todo se quedó ahí como si nada hubiera pasado.

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Matheo Vélez: Nosotros primero fuimos productores antes que DJs

Pero no todo es malo, al menos, en el sentido de los sellos, los productores siempre buscan apoyar a los artistas locales y de toda el Área Metropolitana. Moustache Label es una de esos sellos que le ha abierto el camino a nuevas y viejas generaciones. "Para nosotros fue una plataforma para impulsarnos y ayudar a varios amigos. Eso es lo que tenemos los productores de bello", dice An-beat y continúa Camilo Do Santos, "aquí iniciamos muchas cosas juntos y por eso el apoyo es mutuo, sin egocentrismo, ni haciendo ver menos al otro". Aunque Marck D piensa que "falta contar con lugares para realizar conferencias e interacciones donde todos se puede reunir y saber más de la historia música". También saben que entrar en un sello grande es difícil. "La gente cree que es solo hacer música y esperar que nos llamen", dice Hassio, "pero eso depende", contesta Al3xandria, "yo nunca me vendí", avanza. "Pero usted ya conocía amigos, conocía la gente de Belén", responde Hassio. "No papá", continúa Al3xandria. "Yo me separe de la gente de Belén, de Julians –ahora conocido como Jula- y nos volvimos a reencontrar en un evento de Joseph Capriati, y él me dijo: "¿Vos sos Julians, el hermanito de Juan?" y ahí fue cuando volvimos a reencontrarnos, pero ellos nunca supieron que yo hacía música o si yo tocaba. Lo único que hice fue sentarme a hacer música, hasta que un día alguien le mostró mi música a MedellinStyle".

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Lee aquí: ¿Cuál es la diferencia entre mezcla, producción y masterización?

"Incluso, me conocí con José Luis peleando por bobadas, pero él conoció mi música y se enamoró de ella. Desde ahí ha comenzado toda mi carrera, pero nunca me vendí como artista y nunca me vendí como DJ. Siempre fue hacer música", "pero usted ya conocía gente", le dice Hassio en un tonito alto, asegurando que las relaciones públicas son muy importantes para mostrar el sonido y lo que pasa en Bello. "Si usted no los hubiera conocido, no hubiera pasado eso", prosigue. "Pero ese nunca ha sido el objetivo de nosotros. Nosotros antes impulsamos a hacer crecer la escena local; antes de querer estar mostrando la música en otro lado, nosotros decimos: ¡Qué chimba estar en otro sello!, sin embargo, preferimos crear nuestro sello y sacar la música por ahí", remata Al3xandria.

Johan Dresser: Es que tocar en un lugar como Carnival, y que le digan a uno que le van a pagar $20.000 mil pesos, aburre. Eso era exprimir el conocimiento que uno tenía en ese momento y tampoco es así.

"Además, también hay gente que cree que por sacar música en sellos grandes, va poder salir y conseguir toques, y tampoco", reconstruye Hassio, para quienes ven el sello como un boleto de salida, pero no todos lo ven así, al menos Dresser. "En mi caso, yo fui a México porque la gente conoció mi música. La música es mundial y eso habla por sí solo. Yo no conocía a nadie de allá y gracias a los sellos fue que me conocieron. Es que tocar en un lugar como Carnival, y que le digan a uno que le van a pagar $20.000 mil pesos, aburre. Eso era exprimir el conocimiento que uno tenía en ese momento y tampoco es así".

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Gruss apunta: "pero en parte, el hecho de hacer valer el trabajo de nosotros mismos, es lo que está haciendo crecer la forma de pago, porque antes a uno le pagaban $30.000 o $20.000 mil pesos, pero ahora, con el trabajo que uno mismo ha ido construyendo hace que uno pueda cobrar lo que cobra, porque usted está creando conocimiento y usted va salir a mostrar lo que ha aprendido". "Pero eso depende" agrega Al3xandria. "Por ejemplo, yo me puedo ganar un millón el fin de semana, pero yo no puedo llegar a Durden y cobrar lo mismo. Si uno se la está ganando por otro lado, ¿por qué uno no le va colaborar a otras personas?".

"A mí, mucha gente me dice: 'Ah, ¿usted es Dresser?' y yo les digo que sí, pero eso se queda ahí, no trasciendo, no le ayudan a uno, no le dan fechas… nada. No es que vayan hacer todo por uno, igual yo sigo produciendo, manejando mi imagen… yo hago todo", sostiene.

Aunque muchos consideran a Bello como una ciudad, otros lo ven como un pueblo donde hace falta más clubes y gente que se arriesgue con bodegas o diferentes espacios que ayuden con el crecimiento de la escena. Ahora, está Durden, que semanalmente abre sus portones con line ups, donde Al3xandria y Matheo Velez se han encargado de hacer la curaduría: "Nosotros desde que comenzamos dijimos: "Yo quiero seguir adelante con esto, quiero algún día llegar a vivir de esto y no llegar a decir que quiero tocar en un parche con los parceros y emborracharme". Ese es el filtro que en este momento creamos en Durden, porque hay gente que solo quiere mostrarse por farándula, y no hay un concepto ni conocimiento detrás de". Muchos de los que frecuentan el club, están en la misma onda: hacer crecer la escena y, como dice Al3xandria, "allá la gente se traga la música preguntándose también, ¿por qué los otros colectivos son cerrados con el resto de personas?". Para él, todo radica en que "cuando se crea algo, por ejemplo, entre tres personas, siguen ellos tres, y otro no entra sino es porque se va haciendo amigo y va haciendo parte de su núcleo", responde con un poco de ira.

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"La actitud de Bello no es como la de Medellín. Las otras escenas de Colombia son muy criticonas. Lo que yo rescato de Bello, es que vos podés reunir a todos los artistas de diferentes géneros y ninguno se lleva mal. Hasta uno termina en el estudio de otro artista compartiendo conocimiento", dice Dresser, dando a entender que la escena de Bello ha estado excluida de lo que pasa en Medellín, lo cual despierta un sin sabor en Al3xandria, pensando que lo que hace mala a la escena de Medellín es la competencia tan grande que hay. "Penetrar la cultura en Medellín es algo complicado", explica Gruss, "la escena de Medellín te exige demasiado para entrar a tocar en eventos o clubes como Mansion Club, Salón Amador y Calle 9+1. Usted primero tiene que mostrar lo que ha hecho. No cualquier persona va llegar e inmediatamente le van a dar fecha. Por eso hay que tener un trabajo o un recorrido, y por eso se empieza acá en el norte, trabajando en casa para poder salir, porque si no construís nada en casa, ¿cómo vas a pretender ir a tocar en otra casa? Primero tenés que construir tu casa y eso es lo que se está haciendo acá", señala. Pero no todos crecieron con la misma historia. Por ejemplo, para Matheo Velez, todo fue diferente. "En mi caso, varias personas me ayudaron a impulsar el sonido, a prensar en discos, hasta crear un colectivo. En realidad, me han apoyado más las personas de Medellín y he tocado en mejores fiestas que acá. Pero la idea mía es crear en Bello lo que sucede en Medellín, de tener esa iniciativa de impulsar el talento", sustenta el dueño de Deep Disco Music.

Matheo Velez: La diferencia de Bello y Medellín, es que nosotros no somos cerrados a ningún género y nunca vamos a una fiesta y solo le bailamos al DJ-amigo que está tocando.

Está claro que Medellín tiene pocas relaciones con el norte del Valle de Aburrá, pues Dresser no se explica por qué cuando los promotores traen un DJ internacional, no invitan artistas que han sacado música en su discografía. "Cuando Uto Karem o Umek, vinieron a Medellín, yo nunca fui invitado, entonces eso es muy extraño", comenta Johan, dejando entrever su indignación. Tal vez todo es basado en ese círculo, burbuja, o como dice Al3xandría, ese núcleo que donde hay tres personas, permanecen las mismas tres. "Siempre sucede que traen un artista internacional y no se fijan si en el sello del artista hay productores colombianos. No se toman el trabajo de filtrar la información del DJ", opina Gruss, aunque Al3xandria manifiesta que "son muy pocos los artistas de afuera que mencionan a Colombia. A ellos les importa un culo mencionar lo que pasa en este país. Incluso en estos días salió un artículo de Alessan Main en Cocoon y decía: 'El DJ chileno Alessan Main', y todos saben que es colombiano. No es un secreto, pero les dio la gana de decir que no era de acá, de Colombia. Por ejemplo, Adriana López dice que es colombiana, pero en su perfil dice: Vive en Madrid, España; de Madrid, España. Lo mismo con Mario Ochoa y otros artistas. Además, una vez hablando con Frankie, del Breakfest, me dijo: 'Parce, es que allá -en el exterior- la gente no cree que en Colombia hacen música. Hay muchos que se impresionan al oír música de gente colombiana'".

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"Parce es que si usted ve las fiestas de Luciano, en Ibiza, tocan todos los chilenos, y eso es lo que hace falta acá", se entromete Matheo, haciendo caer en cuenta que en Colombia no hay un DJ referente que sea grande y quiera hacer una fiesta en otro país con DJs colombianos. "Acá el que es más grande no quiere ayudar a otro. ¿A quién veo yo así? a KhoMha. Él era un pelado humilde, se lo llevo Markus Schulz del todo, pero ¿usted cree que KhoMha mira qué hay acá para ayudar a alguien? Él ya está en lo de él", asegura y continúa: "Igual, yo he visto que los 'techneros' de Medellín tienen un ego ni el hijueputá. Sino es la música que a ellos les gusta, entonces es maluca. La diferencia de Bello y Medellín, es que nosotros no somos cerrados a ningún género y nunca vamos a una fiesta y solo le bailamos al DJ-amigo que está tocando. En Medellín hay dos idealismos: uno, que es el techno underground, y es solo lo que yo pienso y diga; y el otro que es más comercial. Yo me tiro más por el comercial y siempre lo he dicho y quiero mantenerme ahí, porque yo prefiero vivir de tocar, de ser DJ, de producir, a ser el más underground y que me toque trabajar en una empresa que no me gusta", concluye.

Al3xandria: Por ejemplo, cómo es que un artista va venir y un promotor le ofrece cierto dinero y luego llega otro promotor y le ofrece el triple de lo que iba recibir. ¿Qué necesidad tienen de dañar a un artista de afuera así?

Aunque la escena ha crecido de forma lenta y segura, todos coinciden en que Durden se ha convertido en un espacio cultural para difundir la música, construir un espacio que alberga artistas de diferentes partes del Valle de Aburrá y dar a entender todo lo que sucede en el municipio. "Pero eso va también en los DJS y productores", argumenta Al3xandria. "Por ejemplo, Durden empezó a establecer una buena agenda porque le dijimos al dueño lo que se debía hacer, mostrando la música que aplicaba al lugar, y sirvió. La gente ya sabe y conoce más de la cultura. Hace poco invitamos a un DJ a pinchar en el club y la gente inmediatamente reconoció que estaba poniendo música no acorde al club, y claro, la gente empezó a decirle que se bajará, porque ellos ya saben lo que suena en el club y por eso asisten con frecuencia". Y, aunque algunos piensan que la escena tendría más nombre si contarán con un lugar hasta las cuatro o seis de la mañana, Durden se ha convertido en ese espacio de difusión cultural de lo que acontece en Bello, porque como asevera Matheo Velez, "en dos meses, han tocado lo DJs más reconocidos de Medellín. Ha tocado Deraout, Magdalena, Richie, Juli Monsalve. Y todos, cuando se les invita, la piensan mucho, pero después de tocar en el club, son agradecidos y dicen que el lugar es muy especial. Inclusive, varios DJs están pendiente de la movida y muchos nos escriben pidiendo fecha, porque saben que aquí hay un espacio. En Medellín, hay varios clubes que les importa mucho la plata, pero a mí me parece que también han traído artistas que nadie ha querido traer. Yo he escuchado artistas que jamás en mi vida, pensé iban a venir de cuenta de Salón Amador", concluye Matheo.

"Pero es chimba y a la vez no", le contesta Al3xandria."Ellos están desmejorando la cultura en este momento por la competencia de querer ser solamente ellos. Y eso no solo pasa con ellos, pasa con otros lugares. Por ejemplo, cómo es que un artista va venir y un promotor le ofrece cierto dinero y luego llega otro promotor y le ofrece el triple de lo que iba recibir. ¿Qué necesidad tienen de dañar a un artista de afuera así?" se cuestiona el productor. "Yo veo que los promotores de Medellín y Colombia, se van a tirar a cuenta del ego de cada uno y se van a dar duro" agrega Al3xandria. "Pero no me parece", le dice Matheo con seriedad. "¿Cómo tocó con los otros colectivos? y supuestamente, no todos se la llevan bien, ¿pero yo cómo hago para tocar en todos lados? ¿Por qué algunos colectivos no tocan en ciertos clubes?", cuestiona Vélez, a lo que Gruss responde: "porque hay conflicto entre los mismos colectivos". "Exactamente, pero usted debe ser neutro" concluye, Matheo.

Con las cosas claras y montones de experiencias a cuestas, Bello se muestra como un municipio, que, en cuanto a música electrónica se refiere, le ha tocado lucharla como ha podido. La llegada de nuevos productores, sellos, DJs y clubes que le aportan más a la cultura, prometen evolución en el barrio, así no cuenten con un gran apoyo de otros sectores del país, según ellos.

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