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Los desorientados flamencos están aterrizando en Siberia

Durante el último siglo estas coloridas aves han estado descendiendo sobre la helada provincia rusa.

por Sarah Emerson
04 Noviembre 2016, 4:10pm

Un hermoso flamenco. Imagen: Flickr/Shoot With Joy

Siberia no es ajena a los fenómenos naturales más extraños. En los últimos meses la sinuosa tundra rusa ha visto pasadizos hacia el bajo mundo, burbujas subterráneas y la resurrección de plagas que se creían muertas, pero que solo estaban congeladas. ¿Qué podría ser más extraño?

¿Flamencos cayendo desde el cielo?

Esta semana, un ejemplar de flamenco rosado (Phoenicopterus roseus) fue descubierto por un grupo de niños cerca de la aldea siberiana de Motygino. El ave estaba muy castigada, según ha informado el rotativo local The Siberian Times, y habría estado deambulando fuera de su ruta por casi 5.000 kilómetros. En lugar de haber aterrizado en las cálidas costas de la Península arábica, el solitario pájaro rosa irrumpió en una de las zonas más frías del planeta. La pregunta es: ¿Será un fenómeno provocado por la migración inversa, o acaso hay algo más detrás de todo esto?

Todo apunta que se debe a una desafortunada ley de la naturaleza.

Una bandada de flamencos. Imagen: Flickr/Amy Haskins

Los flamencos son conocidos por su proverbial y resplandeciente plumaje rosa. Se trata de una próspera especie, que se puede avistar en la mayoría de los destinos calurosos repartidos por África y Eurasia. Algunas poblaciones nómadas de la especie también visitan partes más frías del planeta, como Suecia, Noruega, Letonia e incluso Rusia.

"Los flamencos son famosos por ser una especie errante. Abundan en África, en el sur de Europa, en Oriente Medio, en el sur de Asia y sus bandadas están acostumbradas a recorrer largas distancias debido a los cambios en las condiciones del agua" dijo Kenn Kaufman a través de correo electrónico, editor en la National Audubon Society, .

El ave que ha sido rescatada en Rusia fue bautizada como "Vasya" (un nombre común ruso, la abreviación de "Vasily") y no es el primer flamenco en ser avistado en el abominable clima siberiano. En 2003 y 2004, un grupo de pescadores que trabajan en zonas heladas presenciaron cómo varios flamencos caían desde las alturas hasta las aguas de los sendos ríos siberianos. Una década más tarde, en 2015, una bandada fue descubierta en el río Tom, cerca de la ciudad de Kemerovo y en las montañas de Altái, al sur de Siberia. Según el recuento histórico de datos descrito por el The Siberian Times, los flamencos llevan siendo avistados en la zona desde 1907.

Cada año, alrededor de noviembre, bandadas de flamencos comunes que anidan en Kazajistán emigran rumbo al sur, en dirección a Irán. A lo largo de la última década, los biólogos de la agencia medioambiental de Abu Dabi han empleado rastreadores satelitales para mapear las rutas migratorias de estos pájaros, a la espera de aprender más sobre el estado de salud de los pantanos de la zona. Si bien el flamenco no es una especie considerada en peligro de extinción, comparte hábitat con otras especies, como reptiles e insectos, lo cual exige un seguimiento atento por parte de los conservacionistas.

Por lo que respecta a los flamencos siberianos, es probable que los pájaros se mezclaran al principio de la migración y terminaran en el lugar equivocado por accidente.

"Sospecho que los pájaros que han aparecido en Siberia podrían proceder de las poblaciones anidadas en la vecina Kazajistán; o, posiblemente, de colonias enclavadas de Turquía u otras partes del Oriente Medio. Desde Kazajistán, bastará con que cometan cualquier error para que el viento los arrastre hasta Siberia" me explicó Kaufman.

Distancia entre los nidos de flamencos en Kazajistán, Siberia e Irán.

Muchos pájaros pequeños son víctimas de la migración inversa, como la tijereta sabanera que deambula de Sudamérica a Estados Unidos cada año. Sin embargo, los pájaros más grandes y coloridos, como los flamencos, se exponen a ser detectados con más facilidad.

Andrew Farnsworth, un investigador asociado al laboratorio Cornell de Ornitología, también comparte la misma teoría, "A menudo se trata de una variación en los genes que controlan las habilidades de los pájaros para orientarse" me dijo a través del correo electrónico.

"Así, por ejemplo, algunos individuos se orientan de una manera.... Entonces un pequeño porcentaje variará la orientación con respecto a la orientación genética y entonces es probable que se desplace en direcciones desviadas de ese trayecto entre 90 y 180 grados. Si los pájaros cometen errores y se orientan rumbo a lugares insólitos, es muy posible que muchos de sus miembros opten simplemente por volar en la dirección del viento hasta aterrizar en el primer destino que les resulte favorable"

Flamencos cerca de Bhigwan, en India. Imagen: Flickr/Saurabh Sawant

Cuando preguntamos si acaso el cambio climático podría ser responsable de estas alteraciones, Farnsworth opina que "probablemente no". Si este fuera el caso, veríamos poblaciones enteras de flamencos criándose en Siberia, lo cual indicaría que las temperaturas han aumentado lo suficiente para que estos hayan considerado reproducirse allí. Pero lo cierto es que hasta donde sabemos, las regiones de Siberia solo han acogido a algunos turistas desorientados.

Pese a todo, reconoce que los flamencos en Siberia son algo bastante insólito y que su comportamiento es "aberrante en relación a lo que están haciendo los otros flamencos de Eurasia".

Si bien es un alivio saber que el rápido calentamiento de Siberia no está perjudicando a los flamencos, los cambios registrados en las temperaturas globales siguen siendo una de las mayores amenazas para las aves. Cuando se trata de averiguar los efectos del cambio climático, las aves migratorias son percibidas como canarios en una mina de carbón. Un informe publicado en 2006 en Especies de Pájaros y el Cambio Climático, apuntaba que los índices de extinción de las aves podrían rebasar el 38 por ciento en Europa y el 72 por ciento en el noreste de Australia si los objetivos globales de temperatura suscritos en los acuerdos de París no se cumplen.

Por ahora, al menos, Vasya está en buenas manos. "Nos gustaría llevar al flamenco a un zoológico o a un refugio donde haya otros pájaros exóticos" comentó Antonina Maisa, quién actualmente cuida a la glamorosa ave.

"Le encontraremos algún lugar confortable, donde se pueda comunicar con otros de su especie" dijo.