​El ensueño de un Tom Brady vs J.J. Watt, y Roethlisberger busca rebasar la secundaria de Chiefs

Sábado de AFC y cómo nos hubiera gustado ver a J.J. Watt enfrentar a Tom Brady. Pero hay muchas cosas de qué hablar.
13.1.17
Fotografía por Ed Mulholland-USA TODAY Sports

La mejor oportunidad que pueden tener los Texans de Houston frente a los Patriots de Nueva Inglaterra llegará si logran mortificar a Tom Brady. El resumen del enfrentamiento apunta a la defensiva de Houston contra la ofensiva de los Patriots. Tan sencillo como eso, y a la vez tan complicado.

Y es que el mejor hombre en la línea defensiva de Houston y el mejor de toda la NFL, J.J. Watt, quedó fuera toda la temporada por una hernia discal que requirió cirugía, y con ello, los Texans perdieron al hombre que podía ser la diferencia entre un playoff corto y el sueño del Super Bowl. Era el hombre que el sábado debía metérsele a la cabeza de Brady.

Pero nadie debe engañarse. Aunque Watt quedó fuera desde la semana 3, Houston ha logrado posicionarse como la mejor defensiva de toda la liga, gracias a ser la mejor contra el pase y a ser la que menos yardas totales permitió en el calendario. Y esa misma defensa será la que tenga que frenar a los Patriots, el cuarto mejor ataque aéreo de la liga.

La clave: Houston debe presionar a Tom Brady

Con 39 años, Tom Brady no tiene gran rango de movilidad en la bolsa, y eso lo vuelve vulnerable cuando está bajo presión. Cuando Brady tiene tiempo y espacio para ejecutar, acumula un porcentaje de pases completos del 75.4%, la segunda mejor cifra de toda la liga. Sin embargo, cuando Brady está bajo presión, ese porcentaje se cae hasta el 47.2%, es decir, el número 21 de toda la liga.

Es claro que Houston debe ir a cazar al mariscal, aunque la solución es lo que no parece tan claro. La línea de Nueva Inglaterra apenas permitió 24 capturas de mariscal, la quinta cifra más baja de toda la liga. Y si a eso le sumamos que Houston no tendrá a J.J. Watt, su mejor cazador de cabezas, el panorama no parece tan alentador. La gran esperanza en la línea defensiva de los Texans recae en el ala Jadeveon Clowney.

Clowney, en su tercer año en la NFL, tuvo su temporada de explosión en 2016 con 6 capturas de mariscal y una invitación al Pro Bowl. El ala defensiva se ha convertido en una pesadilla para los mariscales rivales, no tanto por las capturas, sino por las veces que logra romper la bolsa y apurar al pasador. Clowney viene de dar un juegazo frente a los Raiders en el partido de comodines donde se quedó con una intercepción clave, pero lo que realmente pesó en su juego fueron las cuatro veces que logró apurar al mariscal de campo.

¿La revelación? La defensiva secundaria de los Texans

Si la defensiva pesada de los Texans no logra presionar a Tom Brady, será el perímetro de Houston el que tenga que plantar cara.

La defensiva anti aérea de los Texans está clasificada como la octava mejor de la liga, según Pro Football Focus, y aunque ha tenido lesiones importantes en jugadores clave como Kevin Johnson, los remplazos que encontró han resultado una agradable sorpresa. A.J. Bouye, jugador de cuarto año, tuvo que salir a jugar como titular ante las lesiones de los habituales, e irrumpió como un esquinero de élite, clasificándose como el segundo mejor esquinero en la liga. El safety Quintin Demps es otra de las piezas clave en la secundaria de Houston con 6 intercepciones en la temporada para liderar la liga entre los jugadores de su posición.

Brady suele tener múltiples opciones para lanzar, pero lo más probable es que Bouye esté emparejado con Julian Edelman, el blanco favorito de Brady.

La diferencia: Tom Brady

Si Tom Brady no tiene ese gran rango de movilidad en la bolsa, ¿qué es lo que lo mantiene como uno de los mejores mariscales del momento?

En la trinchera, Tom Brady tiene bien trabajados sus movimientos laterales. Son desplazamientos cortos, pero que le ayudan ganar tiempo y espacio para conectar con sus receptores. A eso habría que sumarle una gran precisión para acertar sus blancos.

Además, Brady es uno de los mariscales más cerebrales de la historia. Tiene una gran experiencia y sensibilidad leyendo las defensivas rivales, y suele presentarle acertijos difíciles de resolver a las secundarias.

Ante los Texans se enfrentará a un perímetro de élite, pero el tiempo y la precisión de Brady deberán jugarle a su favor, a pesar de que no tendrá a uno de sus receptores de confianza, el ala cerrada Rob Gronkowski. Si logra sacar rápido el ovoide, estará acertando sus blancos antes de que la veloz secundaria de Houston llegue a la cita.

La incógnita: Brock Osweiler

La ofensiva de los Texans no es su punto más fuerte. Fue la número 29 de 32 equipos en yardas totales en la liga, gracias al mariscal Brock Osweiler, que llegó con gran expectativa, pero que ha quedado a deber. Por la vía aérea, Houston es también la ofensiva 29 de 32, y su mejor activo recae en el ataque terrestre donde fue el octavo mejor de la liga, encabezado por Lamar Miller que corrió para 1,073 yardas en la temporada.

Osweiler alimentó las esperanzas de los aficionados de los Texans, con una solida actuación ante los Raiders de Oakland en el juego divisional, donde sólo en la primera mitad completó 12 de 18 pases para 146 yardas. La gran interrogante es si Osweiler podrá repetir su actuación ante una defensiva de mayor calado como la de Nueva Inglaterra.

El peso de la historia: Brady y Belichik

Los Patriots han pasado a los playoffs en 14 de las últimas 16 temporadas. Han disputado seis Super Bowl de los cuales ha ganado cuatro. En otras cuatro ocasiones, perdió la final de conferencia. Han pasado 15 años ya desde que Tom Brady y Bill Belichik ganaron su primer campeonato en 2001. Brady como mariscal, y Belichik, como entrenador en jefe, son los protagonistas de una dinastía de dos.

En Bill Belichik, los Patriots tienen a un hombre obsesivo del deporte, que come y sueña futbol americano, que se encierra horas y horas revisando video. Que es capaz de hacer cualquier cosa por tener una ventaja sobre el rival, aunque esos métodos puedan ser cuestionables.

Belichik ha construido la racha de los Patriots gracias a no empecinarse en una dinastía. No ha tenido remordimientos en soltar a veteranos estelares a pesar de que siguen teniendo buen nivel; prefiere hacerlo un año antes de lo debido, que un año demasiado tarde.

Esos jugadores que se van, son remplazados con jóvenes que terminan siendo competitivos gracias a la más grande cualidad de Bill Belichik: un ojo clínico para ver talento donde los demás pasan de largo. Así encontró a Tom Brady en una sexta ronda del Draft del 2000.

Fotografía por Kelley L Cox-USA TODAY Sports

Los Patriots pueden cargarle todo el peso de la historia a sus rivales, especialmente a unos Texans que en toda su historia de 15 temporadas apenas han jugado seis partidos de playoffs y nunca han pasado del juego divisional.

Además, Nueva Inglaterra es arrollador en casa. En los últimos tres años sólo ha perdido cuatro juegos como local, y acumula récord de 15-3 jugando playoffs en Foxboro en los años de Belichik al frente.

Los Patriots ya derrotaron a los Texans en la temporada regular. Lo hicieron con el mariscal suplente, el novato Jacoby Brissett, que tomó los controles mientras Tom Brady estuvo suspendido por el Deflategate. En ese juego de la Semana 3, Nueva Inglaterra blanqueó a Houston 27 a 0

Nueva Inglaterra parte como favorito. La casa de apuestas deportivas OddShark, da como favorito a los Patriots para ganar 30 a 10 a los Texans.

De poder a poder: Roethlisberger contra la secundaria de Kansas City

Los Steelers visitan Kansas City con una candente racha de ocho victorias en forma consecutiva. Justo cuando más se necesita, Pittsburgh ha encontrado el balance como equipo y llega con el momento psicológico a su favor luego de arrollar a los Dolphins en el juego de comodines.

Fotografía por Jasen VinLove-USA TODAY Sports

Los Chiefs, por el otro lado, tendrán la ventaja de jugar en casa. Además, contarán también con una de las mejores defensivas secundarias de toda la NFL, que lideró la liga en intercepciones y que limitó a los mariscales rivales a un porcentaje de apenas 58.5% de pases completos. Dos invitados al perímetro del Pro Bowl juegan con los Chiefs: el safety Eric Berry y el esquinero Marcus Peters.

Será un emparejamiento interesante. Los Steelers tienen una ofensiva balanceada, con mariscal curtido como Ben Roethlisberger, que aparece en su novena postemporada, y que ya tiene dos anillos de Super Bowl en su palmares. Además, Pittsburgh tiene a uno de los mejores corredores de la NFL como Le'Veon Bell, y a uno de los mejores receptores como Antonio Brown. Un tridente explosivo, que secundado por una sólida línea ofensiva, contará con amplias posibilidades de ajustar sobre la marcha.

Ya en la temporada regular, Pittsburgh le pasó por encima a los Chiefs derrotándolos 43 a 14 en la Semana 4 con un partido espectacular de Roethlisberger lanzando para 300 yardas con cinco pases de anotación, y con Le'Veon Bell que corrió para 144 yardas.

Los Chiefs llevan ligera ventaja en los pronósticos, por jugar como local, pero sobre todo por el apabullante récord de 16-2 en el historial de su coach Andy Reid cada que sus equipos juegan luego de una semana de descanso. Y la bonanza se extiende hasta la postemporada, donde Reid tiene récord de 3-0 cada que sus equipos descansan una semana. A pesar de esa ligera ventaja, el juego promete ser cerrado.