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El MMA como arte: una respetuosa respuesta a Meryl Streep

El conmovedor discurso de Meryl Streep en los Golden Globes dio un giro inesperado cuando manchó el nombre del MMA. Analizamos el criterio imaginario para lo que se puede considerar "arte" y hablamos del MMA como uno hermoso, cruel y emotivo.
9.1.17

Las peleas como arte

Incluso si vives debajo de una piedra —suponiendo que tienes acceso a Internet— probablemente escuchaste sobre el discurso que dio Meryl Streep en los Golden Globes anoche. En gran parte habló sobre la diversidad, cosa que la mayoría apoya. Streep también impresionó con su mención sobre los lugares de origen de sus colegas y su formación, nada mal para alguien que no se ha presentado en un escenario desde 2006. Pero mientras Streep alcanzaba el punto más importante de su discurso, la audiencia ya estaba aceptando —y aplaudiendo—, que si expulsabas a todos los extranjeros "no quedaría más que el futbol americano y las artes marciales mixtas, que no son las artes".

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Aquellos que gustan de encontrar teorías de conspiración en las artes marciales mixtas notaron que Meryl Streep es otra celebridad representada por la agencia Creative Artists Agency. CAA es la empresa rival más grande de WME-IMG, la empresa dueña de Ultimate Fighting Championship. La situación se pone más rara cuando el más reciente intento de crear una asociación de peleadores —llamada MMAAA, desafortunadamente— fue liderada por algunos de los atletas de CAA más prominentes en UFC. Pero esa teoría no nos llevará a ninguna parte. No, aquí estamos preocupados por la idea del arte, "de las artes", y de si las artes marciales mixtas pueden ser consideradas arte. Le dejaremos el futbol americano a alguien que entienda por completo el deporte.

Autobiográfico

El problema es que el arte es completamente subjetivo. Se han escrito miles de libros sobre lo que el arte es o debería ser, y cada pintos, escultor, escritos o poeta ha tenido que resumirlo en pocas palabras. Aun así, hay espacio para debatir. El gran director italiano, Frederico Fellini dijo "Todo arte es autobiográfico; la perla es la autobiografía de la ostra". Ahora bien, Fellini pasó gran parte de su carrera en filmes poco conocidos como La Dolce Vita y nunca intentó hacer un filme tan valiente comoInto the Woods o It's Complicated pero su opinión merece respeto. El arte es la historia del individuo, expresado de la manera en la que el individuo puede expresarlo.

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En el mundo de las peleas existen aquellos que pelean porque deben hacerlo, y aquellos que pelean porque quieren hacerlo. Por cada historia de un hombre peleando para salir de la pobreza, hay una sobre un peleador que eligió esa vida porque sentía que era su vocación. Cualquier que peleara en los niveles más altos de las artes marciales mixtas cerca de 2005 probablemente lo hacía porque tenía ganas de hacerlo, más que por las ganancias que recibiría. Conor McGregor abandonó su carrera de plomero para dedicarle tiempo a un pasatiempo que no tenía muchas expectativas en 2008, entrenando en un gimnasio que hasta ese momento no había producido a un peleador de primera clase y cuyo dueño batallaba para pagar las cuentas. McGregor, gracias a su personalidad y años dedicados a perfeccionar su oficio, se convirtió en el atractivo más grande de las artes marciales mixtas y le ha llevado más interés al deporte. Pero de 2008 a 2013, Conor McGregor parecía estar desperdiciando su vida. Se volvió un peleador más preciso pero no estaba ganando mucho dinero, además de que estaba creando una base de detractores en redes sociales. Su desarrollo pelea tras pelea, culminando en su pelea más reciente contra Eddie Alvarez, no hubiera sido posible de no ser porque McGregor se arriesgó y le dedicó su vida a un juego que amaba. La precisión y comodidad que mostró McGregor mientras esquivaba los golpes de Alvarez se aprende dedicándole meses y meses al deporte.

Y luego están aquellos que salieron de la pobreza gracias al MMA. El discurso de Meryl Streep habla sobre la importancia de la diversidad de los extranjeros, y que si fuesen expulsados, lo único que quedaría serían el futbol y las artes marciales mixtas. Parece extraño considerando que el MMA es uno de los negocios más inclusivos del mundo. De los doce campeones de UFC, tres son europeos (una polaca, un británico y un irlandés), dos brasileños, cuatro afro-estadounidenses, el campeón de peso completo es hijo de inmigrantes croatas y el campeón interino de peso pluma es hawaiano. El nuevo cinturón de peso pluma se disputará entre Holly Holm y la alemana-surinamesa, Germaine de Randamie. La idea de que el MMA es un deporte para blancos de cabeza rapada es anticuada y es un estereotipo tonto. Los requerimientos para pelear MMA no son muchos y hay campeones mundiales que han salido de barrios pobres así como de los gimnasios más lujosos de los Estados Unidos. Andre Pederneiras, dueño del equipo Nova Uniao, ha producido montones de peleadores salidos de las favelas de Rio de Janeiro y cambió las vidas de sus familias en el proceso. Sus estudiantes incluyen al gran campeón de peso pluma, José Aldo, al excampeón gallo Renan Barao y a la contendiente de peso paja, Claudia Gadelha, quienes en algún momento durmieron en el gimnasio a falta de un hogar donde pasar la noche.

Así como en el teatro, las peleas solían ser presentaciones de una noche. Podías ver un espectáculo una vez y ya, y después era contado de manera exagerada. Con la llegada del cine, las peleas eran uno de los primeros espectáculos sobre los cuales el público demandaba más filmes. (Extrañamente, el cine de peleas fue prohibido después de que el primer campeón negro de peso completo, Jack Johnson, derrotó a Jim Jeffries en la pelea más anticipada del boxeo en aquel entonces, 1910. Johnson era uno de los pocos boxeadores negros, incluyendo a George Dixon, Joe Gans y Joe Walcott, en usar las peleas ara lograr movilidad social. Es triste el hecho de que la nación estaba dispuesta a darle la espalda al deporte que había adorado durante el reinado de los anteriores campeones para debilitar al nuevo campeón). Pero en la era moderna, con la mayoría de las peleas documentadas, ya sea por un equipo profesional o alguien con un teléfono celular, ahora tenemos registro de la vida de un competidor. A lo largo de tres, cinco o treinta peleas, un hombre o una mujer crece y aprende, y se puede apreciar. McGregor, a quien mencionamos hace poco, pasó de ser un peleador que usaba una sola mano para lanzar golpes a un peleador peligroso en pocos años, entrenando a tiempo completo.

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Pero también hay historias tristes: la leyenda del deporte que se queda demasiado tiempo, o el novato que elige pelear de manera extraña y destructiva, o el veterano que le dedica el corazón y alma a una pelea pero no tiene la quijada o determinación para recibir castigo. Nadie dijo que el arte debe ser feliz o inspirador, pero si el motivar al espectador es un criterio importante, la mayoría de los fans se conmueven más por la agonía y éxtasis de una pelea, tal vez más que al ver una película. Ciertamente uno de los recuerdos más atesorados de un escritor es el inolvidable momento cuando George Foreman, de 45 años de edad, desafió el destino de un peleador envejecido y reclamó el título que había perdido hacía una década, a finales de una pelea que estaba perdiendo. Acorralado en su regreso por el veterano Angelo Dundee y Archie Moore, y vistiendo los mismos shorts con los que perdió ante Muhammad Ali hacía años, es difícil no conmoverse cuando Foreman se arrodilló en la esquina después del combate.

Superando la resistencia

El escritor y ganador del Premio Nobel, Andre Gide ofreció su apreciación sobre el arte diciendo que "El arte comienza con resistencia, hasta que la resistencia se supera. Ninguna obra humana ha sido creada sin gran esfuerzo". Si te identificas con esta interpretación del arte, entonces las peleas son arte en su forma más pura. A diferencia de la mayoría de las actividades artísticas, en las peleas los artistas están en competencia de manera activa. Uno de los dos se irá derrotado. Ambos competidores conocen los riesgos, y existe la posibilidad de que cualquiera de los dos se lesione en el proceso. ¿Es estúpido? Tal vez. Pero es valiente, audaz, y hermoso al mismo tiempo. Ciertamente da a notar el fuego que cualquier artista lleva dentro, el de cualquier artista ansioso por mostrar su obra. Francis Ford Coppola describió el riesgo como una parte necesaria de cualquier arte. En una época en la que los remakes y secuelas son normales en el cine, y todos están esperando la parte de la película hecha con efectos especiales en la que el héroe se alza de las cenizas para salir victorioso, los riesgos de una pelea real nos recuerdan aquella "verdad" que siempre se menciona con relación al arte. No hay nada más brutal y honesto que una pelea y a menudo el héroe termina ensangrentado.

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Estos riesgos hacen que cada pincelazo en una pelea sea más importante. Si un pintor comete un error, tiene varias opciones para recuperarse o sacarle provecho, algo así como los famosos "accidentitos felices" de Bob Ross. Un peleador recibe un golpe en la cabeza o es lanzado a la lona cada vez que comete un error. Pero cuando ves una amenaza como esta tratada de manera experta, no se puede no calificar a las peleas como una ciencia. Cuando TJ Dillashaw derrotó a Renan Barao, no una sino dos veces, lo hizo de manera excelente al usar fintas para hacer que Barao se acercara, haciendo así que quitara el dedo del gatillo.

Si tienes tiempo de ver esas dos peleas, vean a TJ manipulando las expectativas de Barao y derrotarlo psicológicamente entre hermosas presentaciones de movimiento de pies y ángulos, y si aun así no crees que las peleas son una forma de arte, entonces eres una persona difícil de impresionar.

Mi definición favorita de arte viene de la gran pintora Georgia O'Keeffe. Ella declaró que el arte es "llenar un espacio de manera hermosa". Es maravillosamente confuso. Puedes llenar un espacio con palabras, pintura o acciones. Donde un pintor tiene un par de metros de lienzo, un artista marcial tiene 70 metros cuadrados. La manera en la que un peleador cubre o llena ese espacio dicta el curso de la pelea. Si un peleador ofensivo no puede cortar la distancia en la jaula con su movimiento de pies y hacer que su oponente empiece los ataques, entonces no será efectivo.

Si un peleador no puede circular lejos de la jaula sin quedar atrapado contra la jaula, no la pasará nada bien y probablemente reciba una paliza. Si un luchador no puede crear oportunidades para tomar a su oponente por la cadera, entonces no podrá llevarlo al suelo. Pero cada una de estas tareas puede lograrse de muchas maneras por peleadores con diferentes atributos.

Y si la expresión es tu criterio para lo que es arte, entonces las artes marciales mixtas están llenas de él. El simple pero permisivo conjunto de reglas permite tal libertad que el único factor limitante es el oponente mismo. Pero el oponente que se resiste es lo que hace que cada pelea sea única, cualquiera puede pelear en cine con una cámara buena y haciendo close ups para ocultar la mediocre habilidad del actor, pero realizar un movimiento de kung fu en la vida real si es impresionante.

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Anthony Pettis es famoso por apoyarse de la superficie de la jaula para saltar.

El aterrador Ronaldo "Jacare" Souza usó la jaula para pasar la guardia en un acto que fue nuevo y que no ha sido replicado de nuevo en UFC desde entonces.

Y si quieres otra definición para "arte", acudamos a una persona cuya opinión es un poco más difícil de ignorar, Leo Tolstoy. Siendo autor, Leo Tolstoy es más famoso por ser pariente lejano de Aleksey Tolstoy: autor de The Gigantic Turnip. Leo escribió en un ensayo titulado ¿Qué es arte?

"No es la producción de objetos agradables; y por encima de todo, no es placer; sino un medio de unión entre los hombres, uniéndolos en los mismos sentimientos, e indispensable para la vida y el progreso hacia el bienestar de los individuos y la humanidad".

Los deportes se benefician en tiempos de depresión y recesión. El boxeo, en particular, avanzó mucho durante los tiempos más desalentadores en los Estados Unidos. A la gente le gusta reunirse para ver un juego o pelea por la misma razón por la que van a ver una película. La gran mayoría de las personas que van a ver una película de Meryl Streep, lo hacen porque la disfrutan y por esa razón, para ellos, es un tipo de arte. Algunas de esas mismas personas van a ver una pelea por la misma razón.

Ahora, no pretendo que ver peleas es una experiencia placentera. Hay muchas —muchísimas— peleas que podrían ser descritas como basura incluso hasta por los fans más entusiastas del deporte. Tal es la naturaleza de la lucha entre dos personas, que a menudo se convierte en una batalla por espacio en el clinch. Pero los requerimientos imaginarios del arte probablemente no incluyen que deba ser entretenido o impresionante todo el tiempo. De hecho, es por eso que los logros en cualquier área importan: porque es difícil conseguirlos. Requiere determinación y ganas, y a menudo también mucha suerte. Pero cuando ves una buena película o una buena pelea, no importa cuantas malas hayas visto, sólo sirven para destacar la excelencia de la que está sucediendo.

Meryl Streep le regaló tráfico fácil a todos los medios especializados en MMA por su comentario. Creemos que se equivoca con respecto a las artes marciales mixtas, otros creerán que no. Sin embargo, invito a todos los que estén de acuerdo con ella, y que no han visto una pelea verdaderamente buena a darles una oportunidad y ver alguna. Cuando hayas visto la ciencia y disciplina de una pelea como la de Holly Holm versus Ronda Rousey, Cody Garbrandt versus Dominick Cruz, o TJ Dillashaw versus Renan Barao, entonces decide cómo te sientes. U olvida tu aprensión y ve un combate en el que ambos peleadores siguen peleando nada más por su deseo y orgullo, como el de Doo Ho Choi versus Cub Swanson, o Robbie Lawler versus Rory MacDonald. Ciertamente Meryl Streep estaba atacando las artes marciales mixtas y al estigma que aún las acompaña, pero cualquiera que haya visto peleas sabe que el juego del combate tiene honestidad, crueldad y éxtasis que no siempre se puede replicar en la pantalla grande. Es revelador que historias como Rocky y Raging Bull lograran tantas buenas críticas y Oscares por intentar replicar esos momentos tan inspiradores que se presentan orgánicamente en el mundo de los deportes de combate.