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El Thunder y su giro de 180 grados en postemporada

Después de ser arrollados en el Juego 1, Oklahoma City logró dar borrón y cuenta nueva ante los Spurs, y vaya que lo han hecho de forma sorprendente.
12.5.16
Photo by Mark D. Smith-USA TODAY Sports

Los Spurs de San Antonio son una máquina para jugar al basquetbol. Son una sinfonía de movimientos de balón y jugadores conformada por cinco hombres encabezada por Kawhi Leonard, un androide asesino que acaba con todos sus oponentes y encesta los puntos que sean necesarios. La despiadada eficiencia de su ataque es hermosa y aterradora de presenciar.

Por su parte, el Thunder de Oklahoma City, es más una banda de garaje, encabezada por un dúo extremadamente talentoso que escribe rimas pegajosas cuando no están golpeándose la cabeza con botellas vacías de whiskey. Esta condición inflamable es claramente apreciable durante los tiempos fuera: los jugadores se gritan los unos a los otros, le gritan al entrenador, y a Russell Westbrook se le ve agitado de una manera preocupante. Tal vez cuenten con dos de los mejores jugadores en el planeta, Westbrook y Kevin Durant, pero incluso esto nunca le ha garantizado al Thunder la victoria en playoffs ante los mejores rivales. El equipo es un acertijo, y hasta el momento ningún entrenador ha podido resolverlo.

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Y aún así, este equipo está arriba en la serie 3-2 con la oportunidad de liquidar a los Spurs en Oklahoma City. La victoria del martes por 95-91 fue la segunda consecutiva en San Antonio, un pequeño milagro si tomamos en cuenta que los Spurs tuvieron un récord de 40-1 en casa durante la temporada regular. ¿Cómo demonios lo están logrando?

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Imagina que un día te levantas y te comprometes a ser una mejor persona en todos los aspectos. Vas al gimnasio, dejas de tomar refresco y comer Doritos, le hablas a tus papás más seguido, haces trabajo comunitario, por fin abres ese libro de inglés que habías comprado y te pones a repasar. Ahora imagina a todo un equipo de basquetbol haciendo el mismo compromiso, repentinamente, para mejorar todas sus debilidades de una sola sentada. Bien, ahora intenta imaginar que en realidad funciona.

Cuando todo sale de maravilla. Foto por Soobum Im-USA TODAY Sports

Así es como el Thunder se comportó en su vergonzosa derrota en el Juego 1 de la serie. Ganan haciendo todo lo que no pudieron lograr durante la temporada regular, y ante uno de los equipos más dominantes de la temporada regular en toda la historia de la liga.

Conforme la pretemporada se aproximaba, era evidente que el Thunder contaba con unos cuantos defectos muy graves del tipo que evitan que seas campeón. Su defensiva era mediocre, listada en el lugar 12 en la liga en puntos permitidos por cada 100 posesiones. Tenían un hoyo en la posición de escolta —al titular Andre Roberson se le necesitaba en la defensa, pero no tuvo impacto como anotador, y sus suplentes estuvieron peor. Entonces te enteras de estas cosas:

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Why the Thunder aren't contenders in one graphic. That's nauseating. — Josh Eberley (@JoshEberley)3 de abril de 2016

Así que Oklahoma City no era particularmente bueno para detener a sus oponentes, a menudo jugaba cuatro contra cinco, y se caí por completo en los últimos cuartos, perdiendo 13 partidos en los que había estado al frente. Ok, ok, dejen de hacer estas cosas. Es así de simple.

Oklahoma City se las ha arreglado para hacernos creer que las cosas son menos imposibles de lo que son. Empecemos por la defensa. El Thunder ha logrado un cambio de 180 grados a partir del Juego 1, cuando cometieron faltas cuatro veces a jugadores de los Spurs detrás de la línea de tres en la primera mitad, y por lo general respondieron con simples jugadas pick-and-roll como si se tratase de algún tipo de brujería moderna. En los últimos cuatro juegos, el Thunder ha logrado que San Antonio promedie 99.2 puntos por cada 100 posesiones, mucho mejor que su marca de 103.0 en temporada regular.

Una gran parte de este giro inesperado es que por fin Oklahoma City ha sabido como utilizar su plantel —siempre y cuando el Thunder sea aguerrido y disciplinado a la defensiva, será difícil para los jugadores base más viejos de los Spurs llegar hasta la pintura—. El Thunder también ha orillado a LaMarcus Aldridge a ejecutar tiros incómodos —sólo ha podido tirar en un 36.7 por ciento en sus últimos tres partidos con un promedio de sólo 27 intentos— y por más devastador que Aldridge sea con sus tiros de media distancia, también puede hacerle daño a su equipo si desaparece del juego.

Nunca más una señal de duda. Foto por Soobum Im-USA TODAY Sports

Este aumento en la calidad de la defensa no sólo es provocada por los sujetos de siempre. El entrenador Billy Donovan ha escogido una alineación sorpresiva para liquidar los últimos dos partidos, juntando al trío Durant, Westbrook, y Steven Adams con Dion Waiters y Enes Kanter. Waiters ha demostrado su esfuerzo a la defensiva como para justificar su titularidad por encima de Roberson, lo cual es algo bueno considerando que Waiters tiene un 44.4 por ciento de tiros detrás del arco. De verdad, Dion Waiters lo está logrando.

Kanter fue uno de los seis jugadores premier de la liga en estándares estadísticos del 2015-16, al menos en términos de puntos y rebotes, aunque su esfuerzo en la defensa suele estar entre "abominable" y "vergonzoso". No ha hecho su mejor trabajo en este aspecto a lo largo de la serie —los Spurs tomaron ventaja de él en el segundo cuarto del Juego 5—, pero ha sido suficiente como para que Donovan lo utilice gracias a sus talentos en los rebotes al lado de Adams.

Y vaya que funcionó a la larga en el juego del martes. San Antonio no pudo hacerse de un solo rebote defensivo en los últimos seis minutos del juego. Kanter, Adams, y Westbrook se quedaron con cada una de las fallas del Thunder, y el descomunal frente del Thunder sofocó a San Antonio hasta la sumisión.

The Thunder were +15 with Steven Adams and Enes Kanter sharing the floor. Offensive rebounding %: 61.5
Defensive rebounding %: 84.2

— Dan Feldman (@DanFeldmanNBA)May 11, 2016

Suma todos los factores —defensa mejorada, ventaja masiva en los rebotes, aportaciones inesperadas de ambos lados de la duela— y no es sorpresa que el Thunder haya sobrepasado en puntos a San Antonio con un promedio de 6.2 en el último cuarto de la serie. No necesariamente tienen que apoyarse en Westbrook y Durant para superar a los oponentes, aunque sería un factor agradable con el cual contar. E incluso cuando fallan, alguien está ahí para limpiar el desastre.

De todas formas, no es tiempo para que el Thunder se ponga a presumir. Los Spurs pueden hacer ajustes y sin duda lo harán. No nos sorprendería si optarán por más jugadas pick-and-roll con Kanter en la duela. San Antonio también necesita que Aldridge recupere su nivel; el balance de poder en la serie podría cambiar drásticamente si lo consigue. Sin embargo, el Thunder ya ha demostrado su habilidad sorpresiva para elevar su juego bajo presión y esto les ha ayudado a estar a una victoria de las Finales de la Conferencia Oeste. Para Oklahoma City, resulta que el éxito es realmente simple, y milagroso, cuando reemplazas todas las cosas que no funcionan por aquellas que sí lo hacen.