Atreverse con caballos salvajes: la espectacular 'rapa das bestas' gallega
El corral de Sabucedo tiene capacidad para 1,500 espectadores. Todas las fotos por el autor.
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Atreverse con caballos salvajes: la espectacular 'rapa das bestas' gallega

Comienza la temporada de esta tradición que se remonta a la época preromana y que consiste en capturar, desparasitar y marcar a los caballos salvajes de la zona.
5.5.17

Hace siglos —la fecha exacta se ha perdido ya en el tiempo— dos hermanas prometieron a San Lorenzo (patrón de su parroquia) dos yeguas como ofrenda de salvación frente a la peste que asolaba la región. Las jóvenes se refugiaron en una cabaña próxima a la iglesia durante la plaga y, al no enfermar, cumplieron su promesa entregando las yeguas al cura de la parroquia. Este dejó a los animales libres en el bosque y, tras un tiempo, se multiplicaron por las montañas cercanas… La rapa —"captura" en gallego— consiste en dirigir hacia el pueblo, controlar, sanear y marcar con microchips a algunas manadas de caballos salvajes, teóricamente descendientes de las yeguas de la leyenda, y se realiza en un recinto llamado curro, donde se acorrala a las bestias.

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La tradición oral puede estar basada en cualquiera de las pestes no datadas del siglo XVI, aunque se cree que se remonta al período preromano, por los petroglifos encontrados en la zona que representan a hombres sobre caballos. A día de hoy, se repite cada año en las distintas regiones gallegas. Durante el trabajo con los animales son particularmente importantes las labores de desparasitación, mejorando las condiciones de salud de las manadas. El Concello da Estrada, en Pontevedra, es una de las zonas en las que las rapas son más populares. Allí hay localizadas trece manadas que viven libres en las montañas, pero los vecinos también hablan de una manada extremadamente salvaje que lleva más de 20 años sin bajar de la montaña.

Los aloitadores son los hombres y mujeres de las aldeas encargados de sujetar a los caballos durante la rapa. Sabucedo, que se encuentra en el Concello da Estrada, es la localidad donde se da la rapa más famosa y además presume de ser el único pueblo que solo utiliza el cuerpo y la habilidad de los aloitadores para sujetar a las bestias. Su actual curro fue construido en 1996 y renovado en el 2012 y tiene una capacidad para 1.500 espectadores, como si de un pequeño estadio se tratase —algo impresionante si tenemos que durante todo el año en el pueblo no viven más de 60 personas. Antiguamente esta labor se realizaba en cercados de piedras próximos a las iglesias.

Las rapas comienzan este mes de mayo y se prolongan hasta agosto. Estas fotos pertenecen a la rapa celebrada en Saucedo el pasado año:

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