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ElShenzou 9completó con éxito las operaciones de acoplamiento en órbita.No fue sino hasta 1992, cuando el Proyecto 921 fue autorizado, que las misiones espaciales tripuladas ganaron aceptación en China. El proyecto sentó las bases tanto para el envío de astronautas chinos a órbita como para la eventual estación espacial china. Basado en la tecnología del Soyuz, el programa Shenzhou comenzó con un vuelo no tripulado, seguido de un vuelo con animales, antes de enviar al primer astronauta chino a órbita en 2003.
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ElX-37Bes uno de los aviones espaciales más celado en el arsenal estadunidense.A algunos miembros del Congreso les molesta la cercanía del programa espacial chino con su ejército. “Algunos de nuestros socios internacionales quizá desconozcan que el programa espacial ‘civil’ chino es dirigido por el Ejército Popular de Liberación”, dijo Frank Wolf en una carta al administrador de la NASA, Charles Bolden, agregando que los chinos llevan décadas robando secretos espaciales. “Cualquier esfuerzo por involucrar a los chinos en el programa espacial sería un error, y no estaría en el interés de la nación”, concluyó.El líder de la agencia espacial rusa, Vladimir Popovkin, tomó una posición distinta y declaró que las puertas de su programa “están abiertas”. Eventualmente, llegará el día en que China se una a India como uno de los nuevos participantes en la ISS. Lo que eso significa, dada la historia de Rusia con China, es imposible de predecir.¿Cómo entra el X-37B en todo esto? Bien, pues se especula que la órbita terrestre baja es una extensión de la discusión diplomática entre China y Estados Unidos sobre Taiwán: China quiere el control de la isla mientras que Estados Unidos apoya a la nación en su lucha por la libertad. Hay quienes sugieren que el país que domine la órbita terrestre baja tendrá alguna especie de ventaja en la actual disputa. Si algo de esto es verdad, entonces el aterrizaje del X-37B justo antes de la llegada del Shenzhou 9 a órbita, podría haber sido intencional. Pero también podría tratarse de una simple coincidencia. La misión había llegado a su fin y los ingenieros tenían una ventana de oportunidad para el aterrizaje entre el 11 y el 18 de junio. El 16 de junio fue un día despejado en California.Sea cual sea la dinámica de este extraño triángulo entre China, Estados Unidos y la carrera hacia el espacio, está claro que la tecnología espacial no puede escapar a la política. Así como la NASA fue creada para lidiar con los soviéticos durante la Guerra Fría, las acciones espaciales chinas podrían deberse más a una estrategia política que una necesidad de explorar. Pero para los fans de la exploración espacial, los avances tecnológicos de China son fascinantes. Siempre es emocionante tener a otro país y a otra agencia especial contribuyendo al desarrollo de nuestras posibilidades como especie y ampliando nuestro conocimiento del mundo que nos rodea. Después de todo, estamos juntos en este planeta.