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Cultură

Alexander Tucker es un ave nocturna

Ilustrador y músico, Alexander Tucker vive y trabaja en el pequeño pueblo de Kentish, en la misma oscura guarida en la que creció. Tanto el arte gráfico como la música de Alexander parecen provenir de un mundo aterrador y retorcido que probablemente...

Ilustrador y músico, Alexander Tucker vive y trabaja en el pequeño pueblo de Kentish, en la misma oscura guarida en la que creció. Tanto el arte gráfico como la música de Alexander parecen provenir de un mundo aterrador y retorcido que probablemente sólo exista en su mente. Sus ilustraciones a tinta rebosan de bestias, monstruos de varias cabezas y torpones Goliaths devorándose entre sí. ¿Y sus discos? Lúgubres drones y loops de guitarra. Su trabajo no es precisamente amable, pero nos gusta.

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Vice: Tú empezaste tocando en un grupo hardcore, Suction, a una edad en la que la mayoría de chicos estudian para sacarse el graduado. Precoz que eras, ¿no?

Alexander Tucker:

Cuestión de suerte, supongo. Mi padre tenía una gran colección de discos. Ahora bien, quien realmente me orientó hacia una música más arriesgada fue el profesor de arte que tenía en la escuela. Me pasó varios discos de los Cardiacs y los Residents y para mí ya no hubo vuelta atrás.

¿Qué dibujabas por aquel entonces? ¿Tipos con globos oculares en lugar de cabezas?

Pues es muy posible. Dibujar es algo que siempre he hecho. Mi padre es artista, hace montajes con materiales encontrados; su trabajo fue una de mis primeras influencias. En aquellos días me interesaba mucho la labor de Alan Moore, cómics como

Watchmen

y

La Cosa del Pantano

, y esa es la razón de que mis dibujos siempre hubieran muchos monstruos. La verdad es que nunca han desaparecido. Más tarde me obsesioné con Bacon y El Bosco. También ellos son una gran influencia.

¿Qué efecto tuvo asisitir a una escuela tan pretenciosa como la Slade School of Fine Arts? Hay opiniones muy dispares.

Cuando terminé me sentía muy desilusionado con la estrechez de miras del estamento artístico. Es repelente, estancado, horrible. El arte es un mito controlado por un grupito muy reducido de críticos y coleccionistas.

No lo pasaste muy bien, entonces.

Nada más terminar decidí abandonar ese mundo y dedicarme a la música. No dejé del todo el arte, pero me centré en los cómics. Todo lo que quería dibujar eran monstruos pateándose el culo unos a otros.

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¿Dibujas de noche? Lo pregunto porque tu trabajo no es lo que se dice luminoso.

Me resulta extraño dibujar por la mañana. Las horas nocturnas son decididamente las mejores.