Sports

Chael Sonnen se enfrentará a Tito Ortiz… en Bellator

La agencia libre es un fenómeno confuso para todo fanático de los deportes, pero mucho más en las artes marciales mixtas. En otros deportes, la agencia libre desorienta la estabilidad emocional de los fans, pero no pasa de ahí. LeBron James dejó Cleveland para probar suerte en Miami, pero nunca estuvo en duda que dejaría a la NBA por completo, lo que significa que aunque le partió el corazón a sus seguidores y desechó sus esperanzas, su creencia en la integridad del mundo no se vio afectada del todo.

Pero no es así en las artes marciales mixtas. Aunque nosotros, los fans, pagamos un precio emocional mucho menor cuando nuestro peleador favorito saca ventaja de la agencia libre (¿De verdad nos importa qué promotor escojan para recibir su cheque?), el precio que pagamos en estabilidad interna es incalculable. La primera vez que vimos a Fedor Emelianenko pelear para Affliction no tuvo mucho sentido, después de una década como el rey de PRIDE. ¿Qué demonios hacía en territorio estadounidense? ¿Y en ese ring? La escena nos provocó el mismo tipo de distorsión cognitiva que experimentamos cuando Rampage Jackson puso un pie arriba del octágono de UFC por primera vez, o cuando salió del mismo siete años después para unirse a otra compañía. Cuando un beisbolista deja a un equipo, deja atrás a toda una ciudad. Cuando un peleador renuncia a una liga de artes marciales mixtas, derrumba todo nuestro mundo.

Videos by VICE

Así pasó con Chael Sonnen. El eterno contendiente de UFC de los medianos y semipesados sorprendió al mundo de las artes marciales mixtas el mes pasado cuando firmó con Bellator, el principal competidor de UFC, luego de cumplir una suspensión de dos años por dar positivo en unas pruebas antidopaje. Al momento de la noticia, todo parecía una fantasía: Chael Sonnen, la imagen de UFC, el autoproclamado y más orgulloso hombre de la compañía que jamás se haya visto, el bueno pero nunca gran peleador que había dado un giro a su éxito fuera de la jaula, y quien había formado las bases para la actual mega estrella de UFC y compañero igual de bocón que él, Conor McGregor. Cuando sus compañeros de UFC como Benson Henderson, Matt Mitrione, Phil Davis, e incluso Rory MacDonald, dejaron la compañía para irse con Bellator, nos pareció extraño, seguro, pero no tanto como Chael Sonnen. Su desvinculación fue poco creíble, por eso la descartamos como un simple mito.

Más que confirmado, el día de ayer se anunció que Sonnen peleará en el evento principal de la cartelera de Bellator el 21 de enero en el Forum de Los Ángeles. Y así fue como el piso se colapsó bajo nosotros.

Foto por Mark J. Rebilas-USA TODAY Sports

Para hacer las cosas aún menos estables, el oponente de Sonnen será Tito Ortiz, quien fue el vocero más mediático de UFC y, tal vez, la cara más reconocible antes de Sonnen, un tipo de proto-Sonnen, el hombre que ayudó a sacar de las tinieblas a las artes marciales mixtas hacia la luz del reconocimiento cultural —uno de los primeros artistas de esta disciplina en reconocer el valor promocional de la palabra hablada, el primero en la fila que nos ha llevado directa y inevitablemente hacia la era de la «pelea por dinero» de Conor McGregor.

El hecho que Ortiz haya dejado a UFC por Bellator hace tres años significa que abrió el camino una vez más para que Sonnen lo pavimentara con sus exitos. Y aunque la incorporación de Ortiz no tuvo el mismo impacto cultural y emocional de Sonnen, nos haríamos un favor su recordáramos lo que sentimos aquel día de verano de 2013 cuando se anunció que Ortiz pelearía con Rampage Jackson en Bellator; qué desorientador y erróneo, mas extrañamente liberador, se sintió el anuncio, como si el mundo se estuviera abriendo a nuevas y aterradoras posibilidades. La decisión de Sonnen luce más como un gigantesco paso dentro de una reestructuración saludable y renovada en el panorama de las artes marciales mixtas. Después de todo, así son los Estados Unidos, y su mercado prospera siempre y cuando exista la competencia, ¿no es así? Entonces por qué no habríamos de beneficiarnos de las nuevas posibilidades que se abren en un mundo donde Chael P. Sonnen cambia de compañías. La lealtad es sólo una cuestión de perspectiva dentro del modelo económico del capitalismo, y qué podría ser más estadounidense que tomar ventaja de las opciones de un mercado libre. Basta preguntarle a Conor McGregor, el mayor practicante del capitalismo en las artes marciales mixtas y actual rey de UFC, quien tal vez algún día siga los pasos de sus mentores y se les una en Bellator. Nada me sorprendería después de la noticia de ayer.

Thank for your puchase!
You have successfully purchased.