bragas

Hablemos de los tipos de bragas que tenemos las tías en España

En fotos, las que no verás en el porno: las de la regla, las de follar o las que tenemos desde sexto de primaria.

por Ana Iris Simón
04 Septiembre 2018, 4:00am

Imagen por la autora

Desde que empecé a tenerlos y hasta ahora, siempre me ha dado vergüenza que mis novios vean mi cajón de las bragas. Una vergüenza que surge de un fenómeno que se da en muchos aspectos, no solo en el de la lencería, en lo relacionado con el universo femenino: la brecha entre realidad y ficción, entre lo que es y lo que "debería ser".

Porque las tías tenemos pelos, nos afanemos o no en hacerlos desaparecer, no tenemos orgasmos en cuanto nos la meten digan lo que digan los vídeos de PornHub y tenemos bragas con agujeros. Y con pelotillas, y con las costuras dadas de sí, y manchadas de sangre (porque, sí, también sangramos por el coño durante aproximadamente 4 días al mes). Al contrario de lo que dicen las pelis porno, las tías no vamos siempre con bragas negras de encaje y preferiblemente dos tiritas a los lados y la parte del culo transparente. Esas solo nos las ponemos cuando deseamos, intuimos o sabemos que vamos a follar, básicamente porque suelen ser más incómodas que las de algodón, más propensas a contribuir a una cistitis y también mucho más caras.

Para desenmascarar esta verdad silenciada, este secreto a voces que sabemos todas las tías y probablemente también algún espabilao a quien sin embargo le da vergüenza comentarlo, le hemos pedido a unas cuantas mujeres que nos abran su cajón de bragas. Y que nos hablen de ellas.

Andrea, 25 años

El otro día justamente lo hablaba con una amiga, decíamos que necesitábamos deshacernos de todas nuestras bragas de niña de 12 años. Cada cierto tiempo me propongo hacer limpieza y quedarme solo con las "buenas", pero una vez me pongo a ello siempre me pasa lo mismo. No tiro las feas porque me da pena y las califico como bragas de regla. Es decir, bragas para cuando tienes la regla, ni más ni menos.

Mis bragas siempre se han clasificado en las de diario, las de cuando tienes la regla y las sexies. Las últimas son para cuando se supone que vas a ligar. Me las pongo como una suerte de amuleto. A veces funciona y otras no. He ido observando mi relación con ellas y me he dado cuenta de que casi todas las de diario o algunas sexies acaban convirtiéndose en bragas de regla. En mi foto aparecen unas bragas de regla, unas sexies, y por último las bragas que me gustaría llevar siempre: negras y sin marcas.

Carlota, 27 años

No espero que mis bragas lideren mi erotismo, soy de esas que entra a una tienda de ropa interior por necesidad más que por placer. Sufro comprando bragas. Miro hacia los lados, observo a mis compañeras que ojean con curiosidad la lencería sexy y los picardías, cojo unas cualquiera y me dirijo a la caja ocultándolas dentro de un par de camisetas como si de condones se tratara. Las más decentes que tengo son oscuras y con algo de encaje. Me las compré este año pensando que el encaje es lo que hacía a las mujeres sentirse como en un anuncio de compresas o como Nathy Peluso bailando, pero cuando me las pongo mi culo parece una mesa camilla cubierta por un tapete de abuela.

Luego están las bragas rojas de rayas, con una solera de 12 años. Al andar con ellas siento que meneo el culo de mi yo quinceañera y me encanta. Las blancas son unas de mis bragas de regla. Ya, BLANCAS. Pero como no pienso ni al comprarlas ni al ponérmelas fue el azar quien eligió por mí. A las bragas grises les que tengo mucho cariño porque son suaves, grandes y tienen agujeros. Cuando las tiendo las escondo entre otras cosas más grandes por respeto a mi compañero de piso y por mantener el feng shui de nuestro apartamento. Estoy casi segura que tanto él como los tíos con los que he follado saben que llevo bragas con agujeros. Les dará vergüenza decírmelo. Jamás llevo tanga, pero este de color carne me lo compré para una boda en la que llevaba una falda muy ajustada y muy transparente.

Patricia, 30 años

Procedo a explicaros mis bragas. Las verdes son las de dormir, más cómodas imposibles. Las de encaje por supuesto, son para cuando me vengo arriba y me apetece sentirme sexy. Las burdeos de la derecha las de la regla, siempre voy buscando esos colores oscuros por si hay algún escape. Y el tanga negro es lo que uso a diario, tengo aproximadamente 20 tangas negros.

Sobre la relación de las mujeres con nuestra ropa interior tengo muchas anécdotas. Trabajo en un centro de estética y hago depilación láser, así que en mi día a día veo todo tipo de ropa interior, y todo tipo de actitudes de mujeres respecto a su ropa interior. Que pueda contar, una vez una clienta que me llegó con sus mejores bragas, a conjunto con el sujetador, por supuesto. Cuando las vi le recomendé que se las quitase, ya que con el láser se podían quemar al ser oscuras y no quería tener que pagarle unas bragas nuevas o que se fuese a casa cantando "De agujeritos te voy a comprar unas bragas". Cuando le recomendé que para la siguiente sesión se pusiera unas bragas más normalitas su respuesta fue: "Vaya hombre, yo aquí buscando mis mejores bragas para que no te asustases y al final resulta que no hace falta", a lo que le respondí "cariño, yo a estas alturas no me asusto, ya estoy curada de espanto".

Laura, 32 años

Esta foto es la prueba de que mi propósito anual de tener el cajón de las bragas ordenado con todas bien dobladas es un propósito que solo cumplo los primeros diez días de enero. Después todo vuelve a la normalidad, y las bragas están arrugadas y sin clasificar. Eso implica que el día que creo que voy a ligar tenga que buscar las bragas de ligar, lo mismo cuando me baja la regla.

Básicamente mis bragas se clasifican en: las de ir a trabajar (cómodas y básicas, como la negra de la foto o el tanga azul), las de la regla (las muy rotas y manchadas y las sin costuras que no aprietan, como las de color carne de la foto), y las que son algo más sofisticadas que las básicas, que son las que uso para ir de viaje, en vacaciones o para ligar. Suelen ser las bragas más nuevas, con algo de encaje y en colores oscuros. Ah, y nunca a conjunto con el sujetador.

Lo mejor que nos ha podido pasar a las tías es que el culote le haya ganado la partida al tanga.

Marta, 24 años

Mi relación con mis bragas es bastante básica: comodidad ante todo. Yo no las juzgo y ellas no me juzgan a mí, algo sencillito. Ni conjuntarlas con el sujetador ni nada, aunque sí que me gusta que sean monas, la verdad. Ya que me compro bragas pues que al menos me gusten.

Para el día a día uso tangas que tengan la parte de arriba de encaje (como los de la foto) pero más que nada para que no me aprieten y marquen. Para salir intento poner alguno que no esté tan mal, pero vaya, que no tengo tampoco lencería de La Perla. También tengo bragas de dormir y de regla como las de arriba, que son más tipo bragas paracaídas con las que me siento sujeta y protegida de los males del mundo.

Creo que mi peor experiencia fue cuando un buen día en el trabajo empecé a notar algo extraño. Me dispuse a colocarme el tanga pero me di cuenta de que estaba como suelto, demasiado. Fui al baño y confirme lo que ya me suponía: estaban rotas. Se había descosido completamente la unión de la parte de delante y la parte de atrás del tanga. Long story short, fui en taparrabos todo el día en la oficina. Un desastre.

Ana, 24 años

El otro día estaba con un amigo en el salón y vio mis bragas tendidas. Se quedó mirándolas un rato y soltó: "Usas bragas de abuela". Eran unas bragas rosas con puntillas en el culo (un poco dadas de sí). Eso es lo que usé en mi defensa, pero no conseguí convencerlo. Y creo que la frase que me dijo resume mi relación con las bragas. Nunca me había parado a pensarlo, pero mi amigo tenía razón. Acabo de borrar unas cuantas líneas que solo decían mentiras sobre mis bragas. Quería quedar "bien" en este artículo, pero, qué coño, voy a ser sincera. Compro bragas en packs de tres en H&M porque son más baratas, así que siempre hay una que no me gusta. Esa la guardo en el fondo del primer cajón para usarla solo en caso de emergencia.

Las bragas más provocativas las pillo en rebajas, así que supongo que serán las menos sensuales porque las buenas ya las habrán comprado y tengo que apañarme con lo que queda. Cuando tengo la regla opto por unas bragas de Kukuxumusu. Me da vergüenza admitirlo, pero cuando era pequeña (11-13 años) era súper fan de la marca Llevaba la mochila, el boli y las bragas de vacas y ovejas que intentaban ser graciosas. Era horrible. Ahora las guardo al fondo del cajón para no verlas al abrirlo y solo las saco una vez al mes.

Mis bragas favoritas son unas que yo misma diseñé. A veces la cago y me acuesto/repito con quien no debo, así que, para no amargarme y tomarme la situación con humor, decidí hacer unas bragas muy cursis (de algodón y con una florecita) en las que pone 'mierda, otra vez tú' dentro de un corazón. En un principio, solo hice una ilustración de una tía con esas bragas puestas, pero, al final, se hicieron realidad y, de hecho, se pueden comprar en la web de Sex Beat Clothes. Las he estrenado ya, pero justo esos días no follé con nadie, así que todavía no sé qué sensación causan.

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