La intensa experiencia de ser mujer en el mundo del online gaming
Foto vía Flickr, usuario Sergey Galyonkin.
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La intensa experiencia de ser mujer en el mundo del online gaming

"Me tocó la experiencia de un par de chavitos que se pusieron intensos y me mandaban mensajes privados de sus penecitos".
26.5.17

Estamos en un extraño momento en que millones de personas dedican buena parte de su tiempo a jugar en línea. ¡Si! Videojuegos donde juegas, desde tu casa, contra otras personas que están desde sus casas e incluso en otros países. Gracias, internet. No importa si son juegos competitivos o cooperativos, la idea es la misma: interactuar con otras personas como lo hacías cuando invitabas banda a tu casa.

League of Legends, con 100 millones de jugadores activos, es el videojuego más jugado en la historia.

Y es que el internet trajo algo a casa que no teníamos en los 90: diversidad. Y parece que a muchos chicos no les gustó tener que compartir sus juguetes.

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Durante la época offline de los videojuegos, casi toda su publicidad, temas y conceptos estaban enfocados a los gustos de los niños. Y no es que a las mujeres no nos guste agarrarnos a madrazos en los siempre virtuales callejones de los Beat 'em ups o patear traseros en retas de peleas, es que la cultura de los 80 y 90 quería dividir los gustos de los niños según su propensidad a la violencia, y vaya que hicieron juegos y juguetes violentos que muchas madres dijeron: "A mi niña no le muestren eso".

Afortunadamente la brecha sexo-genérica va en decaída y los videojuegos cambiaron con esto. Recuerdo con mucha pena ajena los intentos de atraer al público femenino con títulos basados en franquicias de caricaturas para niñas como Barbie, Polly Pocket y My Little Pony. Según… No era un "vamos a hacer juegos para niñas" sino un "queremos que las niñas se sientan gamers", pero si quedaba claro que los ejecutivos pensaban muy pobremente de la capacidad de una niña que quisiera jugar un videojuego. ¿Las niñas más entretenidas? Las que absolutamente dominaban Mario Kart o Guitar Hero.

Y miren, cuando una es trans la cosa se vuelve más rara. Historia real: me han preguntado en varias ocasiones si el motivo por el cual me gustan los videojuegos es por que "crecí como niño". Ahora resulta.

Cuando Litzia se quejó porque la acosaban en foros y en público, la respuesta de varios gamers fue: "deja de querer llamar la atención".

Les quiero compartir la experiencia de una amiga gamer, Andrea Odessa, mujer trans como yo.

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Una de mis experiencias más memorables como gamer online me sucedió en Ragnarok Online. Es un juego coreano de lo más cute, un MMORPG cooperativo que permitía customizar tu personaje con diferentes peinados y accesorios. Y pues ahí está mi personaje, toda cute sentada en Geffen, una de las ciudades del juego, y de repente varios de los otros jugadores se acercaron. Unos nada más se acercaron a platicar, otros me mandaron solicitudes de Trade y otros más lanzados literalmente tiraban flores, items legendarios, vestidos de novia y dulces.

El mensaje no puede quedar más claro y sólo me queda imaginar cómo se verían los hombres ligando así IRL (in real life). Algunos pretendientes se ofendían terriblemente porque no accedía a enviarles fotos ni darles mi número de teléfono. El rito pre-apareamiento continuó hasta que por fin accedí a "casarme" con uno de los caballeros más prestigiosos de mi clan. El chavo era un neoyorkino dos años menor que yo con el que platicaba mucho en los foros y dentro del juego. El evento atrajo la atención de varios guilds y terminó siendo un evento global en el servidor. Los moderadores en turno invitaban a todos los jugadores conectados a asistir a la boda. La Iglesia abarrotada de jugadores y el chat a mil por hora vomitando comentarios acerca de lo mucho que me gustaba coger y lo perra que era por casarme.

Un momento, por favor. Yo ya sabía de experiencias en las que manadas de pubertos se ponían re intensos cuando una mujer sobresalía en un juego. Sólo que no me había pasado a mí. No de esa magnitud. En lo personal me tocó la experiencia de un par de chavitos que se pusieron intensos y me mandaban mensajes privados de sus penecitos. Pero nunca "en vivo".

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Caí perpleja. Bastó con dejar de ser una núbil doncella en espera de pretendiente para que la banda se pusiera pendeja. Fue cuando comencé a cuestionarme. ¿Cuál es el pedo de los vatos con las mujeres en los juegos online? Y lo mío no era un caso aislado. Casi todas las mujeres que conozco que juegan online, han pasado por experiencias similares o peores. Amenazas de violación, fotos de penes al por mayor, invitaciones a sextear o webcamear, insultos de gratis, actitudes condescendientes como un "hace falta que te enseñe a jugar" y todavía con intenciones de ligue. Sí, había sus excepciones. Pero la experiencia general de una mujer en comunidades de juegos online es prácticamente la misma.

Pero, ¿qué no que el Internet es el espacio de la diversidad donde todos estamos expuestos a todo?

La aparición de ligas y torneos de videojuegos competitivos consiguieron atraer a un buen volumen de jugadoras súper buenas. Curiosamente, México propuso una liga femenil de videojuegos que afortunadamente fue ignorada debido a que no hay motivo por el cual separar gente por géneros en los videojuegos (¿teclean de modo diferente las mujeres?)

Voy a enlistar a algunas atletas de videojuegos que merecen mención. Derrotando a hombres y mujeres por igual, Scarlett (Sasha Hostyn) ganó dos veces seguidas el WCS North American Championship; Steph Harvey, campeona mundial de Counter Strike: Global Offensive o Ricki Ortiz, jugadora profesional de Street Fighter.

¿Y saben? Su bien merecida fama y prestigio también les sirvió para ganarse frecuentes insultos, hasta amenazas de violación. Eso o asumir que habían alcanzando la fama chupando penes.

¿Por qué las agresiones? La neta siempre me lo he preguntado, y al parecer no sólo yo, incluso se han hecho estudios sociológicos para poder llegar a la causa de semejante hostilidad. Una investigación llevada a cabo por Michael M. Kasumovic y Jeffrey H. Kuznekoff, se plantea que los más primitivos instintos de competencia animal, son los que disparan este tipo de comportamientos:

"Se muestra cómo los jugadores menos habilidosos se mostraron más hostiles hacia sus compañeros de equipo con voces femeninas. En contraste, los mismos jugadores poco habilidosos, mostraron conductas sumisas hacia sus compañeros hombres con voces masculinas. Sugerimos que los machos de bajo estatus incrementan su hostilidad dirigida hacia las mujeres para minimizar su gradual pérdida de estatus, esto como consecuencia de una reconfiguración jerárquica disparada por la entrada de una mujer en la arena competitiva. Los jugadores más habilidosos, en contraste, se mostraron más positivos hacia sus compañeras de equipo que hacia sus compañeros de menor nivel o estatus", dice la investigación.

A mí sí me cuadra. Tenemos jerarquías sociales primitivas super arraigadas en nuestros cerebros. Y es muy extraño que estos comportamientos se presenten de manera tan natural en un ambiente digital lúdico. Supuestamente venimos a pasarla bien, ¿no?.

No entiendo entonces esa predisposición para clavarse en la persona. Porque no sólo les pasa a las mujeres. Basta con que seas mexicano en un servidor gringo, o peruano en un servidor chileno para que los insultos y bolas de caca vuelen por los aires. La misma naturaleza competitiva de los juegos online parece ser un caldo de cultivo ideal para el racismo, sexismo, clasismo y demás manifestaciones de limitaciones neuronales.

O de nuevo volviendo a la historia de Andrea, el asunto con las mujeres es que no importa si eres sueca, elfa o una coreana millonaria, más vale que te prepares para una de las experiencias más intensas en nuestras monótonas vidas: ser mujer, en el mundo del online gaming.

@OphCourse