A un año del 19S

Los olvidados de Tláhuac y Xochimilco después del 19S

Un año después, aún no hay claridad sobre la reconstrucción de algunas de las zonas más afectadas.

Los estragos del terremoto que sacudió al país el pasado 19 de septiembre comenzaron apenas dejó de temblar: heridos, muertos, desaparecidos y miles de personas cuyo patrimonio quedó hecho polvo. A un año de aquel suceso, presentaremos las historias de aquellos que continúan viviendo el terremoto día con día.


“Ya va a ser un año y seguimos sin estar bien”, me dice Mario frente a su terreno, donde alguna vez estuvo su casa y su negocio, en la colonia Del Mar, en la delegación Tláhuac, al sur de la Ciudad de México.

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Mario Arellano es un hombre casado, padre de dos hijos. Como músico de profesión, ha tocado en los escenarios más importantes junto a algunos de los artistas más grandes de México. Durante 40 años ahorró y abrió el Salón Social Palace, un salón de fiestas donde empleaba hasta a 50 personas, músicos, cocineros y meseros. Arriba del lugar se encontraba su casa, donde vivía con su familia. Era su patrimonio.

Mario Arellano frente a su terreno, donde estuvo su salón de fiestas Social Palace y su hogar.

El 19 de septiembre de 2017 un terremoto sacudió a la Ciudad de México y el estado de Morelos. Mario bajó del segundo piso de su casa y salió a la calle, donde se resguardó bajo la marquesina del inmueble mientras intentaba mantener el equilibrio por la sacudida de la tierra. A mitad de la calle, una persona se cayó sobre sus rodillas y Mario fue a ayudarla. Unos pasos después, la marquesina se cayó. “Podríamos decir que eso me salvó, porque la marquesina hubiera caído sobre mí”, me cuenta.

Frente a su casa, sobre la calle, se abrió una grieta que a un año del terremoto ha continuado creciendo. Debido a esto, le dijeron a Mario que su inmueble no era seguro y tenían que derrumbarlo. Así pasó y Mario y su familia quedaron sin hogar. Desafortunadamente, no son los únicos casos y se suman al de otras familias que siguen esperando una respuesta clara sobre la reconstrucción.

En la delegación Tláhuac, al sur de la Ciudad de México, 5748 casas resultaron afectadas, de las cuales 4127 entraron en la categoría de Daño Medio, y 1621 en la de Daño Alto; de estos inmuebles, 1035 se encuentran en la colonia Del Mar, de los cuales 681 son de Daño Medio, y 354, como el de Mario, Daño Alto. Aún no hay claridad por parte de las autoridades sobre la situación de la reconstrucción en la zona.

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Mario perdió todo su patrimonio con el terremoto. Sin saber qué hacer, él y su familia vivieron un tiempo en albergues improvisados que los vecinos damnificados de la colonia Del Mar montaron en la calle. A falta de respuesta del gobierno, ellos decidieron apoyarse unos a otros. La Secretaría de Desarrollo Económico le dio un apoyo gubernamental a Mario por haber sido afectado a raíz del terremoto: 2 mil pesos. “Me he encontrado con esta falta de sensibilidad por parte del gobierno; te tratan como un número más”, cuenta.

Mario Jiménez es vecino de San Gregorio, en Xochimilco, y forma parte del grupo de personas que organizan una construcción autogestionada del pueblo.

Por otro lado, en la delegación Xochimilco, la situación es muy parecida. Los damnificados, ante la falta de respuesta y claridad por parte del gobierno, han decidido buscar soluciones por ellos mismos.

En el pueblo de San Gregorio conocí a Mario Jiménez, quien ha estado creando una red de apoyo con ayuda de sus vecinos. En el patio de su casa me muestra una mesa donde hay medicinas, ropa, herramientas y otros productos que las personas que los necesitan pueden tomar. “Aquí no existe el gobierno, el gobierno somos nosotros”, me cuenta sobre la falta de ayuda que han recibido. La situación más bonita, para Mario, es la reconstrucción del tejido social, pues me cuenta, las personas llevan las cosas que no necesitan y pueden servirle a alguien más, y sólo se llevan las que sí ocupan.

El pueblo se encuentra en obras desde hace meses, y no parece que vayan a terminar pronto. Debido al caos que hay por las obras, la tierra y el lodo han tapado las coladeras, lo que causa inundaciones en los inmuebles de los vecinos de San Gregorio.

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El sentimiento que se vive, tanto en Tláhuac como en Xochimilco, es de frustración y resignación, ya que dejaron de esperar respuesta del gobierno y la situación no mejora con el cambio de poder. Los damnificados se encuentran en un limbo burocrático lento y confiesan que no creen que habrá reconstrucción este año tampoco.

Mario y su familia viven actualmente en casa de su hermano, y aunque se sienten agradecidos, la situación no es cómoda, me cuenta, y no parece mejorar pronto. “Vamos a estar bien”, dice sin perder la esperanza.

@soyalemendoza

Una de las calles principales de San Gregorio que se encuentra en obras desde hace meses.

San Gregorio, en Xochimilco.

Algunas de las medicinas que Mario Jiménez da a vecinos que las necesitan.

Inmueble a punto de colapsar en la colonia Del Mar, en Tláhuac.

Colonia Del Mar, en Tláhuac.

Colonia Del Mar, en Tláhuac.

Colonia Del Mar, en Tláhuac.

Colonia Del Mar, en Tláhuac.