Me chingué la rodilla

El retiro en el futbol

Iniesta, Buffon, y Fernando Torres: se despiden tres grandes que marcaron la historia reciente del deporte.
24.5.18

Recuerdo su debut en el primer equipo en octubre del 2002. Desde entonces he estado presente en los grandes éxitos de Don Andrés Iniesta, por supuesto que a distancia. Es mi futbolista favorito de todos los tiempos, y entiendo que hay mejores, más ganadores, pero para mí ninguno como Andrés.

El futbol es ese juego capaz de cambiar mi estado de ánimo, hacerme pasar en un segundo del peor enojo a levantarme de mi silla, vaciarme una cerveza en la cabeza, llevarme las manos a la cara, abrazar a extraños y llorar como un niño.

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Sí, he llorado de la felicidad viendo a Iniesta hacer cosas que ni en mis mejores inventivas creería que alguien es capaz de lograr. Lloré el gol del título español gracias a ese zapatazo agónico ante Holanda que puso a España en lo más alto. Más aún con ese gesto de leyenda cuando al festejarlo se quitó la roja y en la playera blanca que traía debajo, con su propia letra escribió una dedicatoria que decía “Dani Jarque siempre con nosotros”, para su amigo quien había fallecido. Eligió como genio el mejor escenario para mostrar que en el cielo había otro campeón.

El chico pálido de Fuentealbilla, Albacete, juega con su cuerpo frágil de 68kg, el más humano de los fenómenos que vuelve loco mientras se pasea por la mente de sus rivales, que con una genialidad es capaz de llevar la pelota al tiro de esquina y esperar la llegada de gladiadores rivales y pintarles una obra maestra para demostrarnos que en este deporte no todo está inventado. Un futbolista de videojuego en realidad aumentada.

Si esta noticia no ha sido lo suficientemente devastadora para quienes amamos el deporte, junto con Iniesta, esta semana Gianluigi Buffón y Fernando “El Niño” Torres también decidieron retirarse de los equipos de sus amores.

El italiano, quien para muchos es quizás el mejor portero de la historia, es un tipo con la misma calidad humana que el español, también campeón del mundo con su país, capaz de reconocer la grandeza de sus oponentes, otro superhéroe del futbol. Fernando Torres fue ese jugador que nació para portar una sola camiseta, tuvo un pequeño paso por otro equipo para luego regresar a sus raíces, donde se convirtió en leyenda.

Los tres seguirán desfilando sus últimos años como jugadores profesionales en otras ligas de menor exigencia. A Andrés, lo veremos en Rusia, el último escenario mundial en el que tendremos la suerte de ver la danza de Iniesta.

Hasta siempre leyendas.

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