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actualidad

Esta mujer se tragó una cuchara al intentar quitarse una espina de la garganta

Aparentemente, no es la primera persona en tragarse accidentalmente una cuchara integramente.

por Jelisa Castrodale
02 Mayo 2019, 3:30am

Foto vía Getty Images

Artículo publicado originalmente por Munchies Estados Unidos.

Lo único peor que clavarte una espina al comerte un sándwich de pescado es tragártela, y si hay algo peor que eso es que la espina llegue a tu garganta. Afortunadamente, para los fanáticos de las hamburguesas de filete de pescado, no se les clavará nunca porque no existe caso alguno en el que las hamburguesas se puedan hacer con espinas. Así que incluso si lo sienten, no será el caso.

En un artículo publicado en el Emergency Medical Journal, dos médicos galeses escribieron que casi el 80 por ciento de los pacientes que buscaron atención médica después de tragarse una espina de pescado no tenían absolutamente nada en la garganta, y que esa horrible sensación de tener algo clavado en el esófago desaparece por sí sola "espontáneamente".

Si estás convencido de que te tragaste una espina o un hueso (y no te estás ahogando y puedes seguir respirando y cagando), puedes seguir varios métodos para intentar removerla como tomando una cucharada de aceite de oliva, comiendo un sandwich de mantequilla de cacahuate o bebiendo mucho refresco con gas. Lo que definitivamente no debes hacer es meter una cuchara en tu garganta, porque extrañamente existe la posibilidad de que termines tragándotela.

Según el Daily Mail de Reino Unido, una mujer china de 25 años identificada solo como Lili estaba segura de habérse clavado una espina de pescado en la garganta y decidió intentar sacarla de ahí con una cuchara de metal de 12 centímetros de largo. Por desgracia, Lili se tragó accidentalmente la cuchara y pasó los siguientes cuatro días convenciéndose a sí misma de que sería "demasiado difícil" llegar al hospital, sobre todo porque ocurrió justo al inicio de la Festividad anual de Qingming, algo parecido al Día de los Muertos del 1 de noviembre.

Cuando por fin acudió al hospital de Shenzhen Nanshan, le hicieron una radiografía y una endoscopia, y finalmente fue sometida a un procedimiento de extracción de cuchara que duró exactamente diez minutos. "Como la cuchara se había movido un poco hacia una posición horizontal, la enderezamos cuidadosamente para sacarla de manera vertical", dijo el Dr. Sun Tingji. Lili no tuvo ninguna complicación más allá de una ligera inflamación en su intestino delgado, y fue dada de alta poco después.

En octubre de 2017, un veinteañero conocido como “Sr. Zhang" se tragó una cuchara de 20 centímetros de largo por una apuesta y, asombrosamente, tener un utensilio de metal atascado en algún lugar entre la boca y el ano no le preocupaba lo más mínimo. No volvió a pensar en ello durante un año, hasta que recibió un puñetazo en el pecho y comenzó a sentir un poco de dolor y dificultad para respirar (tiene una vida un tanto extraña, Sr. Zhang).

Fue entonces cuando se acercó a un hospital local, donde lo sometieron a una complicada cirugía de dos horas para retirarle la cuchara. "Estaba muy sorprendido. Nunca había tenido un paciente como él", dijo en un comunicado el Dr. Yu Xiwu, jefe del Departamento de Otorrinolaringología del hospital.

Mucho antes de estos dos casos, una mujer china de 27 años acudió a su sala de emergencias local después de que supuestamente se tragara una cuchara de 15 centímetros "mientras comía fideos". Al igual que Lili, también le removieron la cuchara usando un endoscopio, pero sus doctores no creyeron ni una palabra de su inverosímil historia.

"En primer lugar, nadie usaría una cuchara para comer fideos", dijo en ese momento Yin Jian, subdirector del Departamento de Gastroenterología del hospital. "Esta cuchara era más larga de lo normal y tampoco era fácil de tragar. Suponemos que debió haber algo más extraño detrás de lo sucedido, pero ella no dijo mucho más".

Así que la próxima vez que os quejéis de una espina, pensad en estos casos.