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Television

Vuelve Humor Amarillo a España

Hablamos con uno de los guionistas para saber cómo se hace el programa.

por Pol Rodellar
20 Febrero 2018, 5:00am

Foto vía Comedy Central

Los sistemas que despiertan la nostalgia siempre son fructíferos. Creo que fue Buddy Bradley quien dijo que se forraría con su tienda de objetos de segunda mano, poniendo a disposición del cliente un amplio abanico de reliquias del pasado que antaño no valían un duro pero que ahora, sometidas a la revalorización por la añoranza del consumidor, adquirían un nuevo precio y significado; siendo como portales a tiempos menos agresivos.

Algo similar pasa cuando aparecen de la nada las palabras “humor” y “amarillo” una detrás de la otra, remitiendo directamente a ese programa que apareció a principios de los noventa en Telecinco, un dulce acompañante para las tardes de domingo. El programa era una adaptación del famoso Takeshi’s Castle (Fūun! Takeshi Jō), en el que, evidentemente, aparecía Takeshi Kitano, y una de sus máximas peculiaridades era que se asumía que, si bien las imágenes provenían del programa original, los doblajes estaban totalmente inventados.

Tras varios remakes, El castillo de Takeshi vuelve este miércoles a Comedy Central, con nuevas grabaciones (esta vez la historia sucede en Tailandia) y con nuevos doblajes y guiones a cargo de los cómicos de la cadena.

Hemos hablado con Luis Fabra, uno de los guionistas y dobladores, para que nos aclare un poco cómo será esta nueva temporada del castillo.

VICE: ¡Hola Luis! Qué buena noticia que vuelva Takeshis’ Castle. ¿Tú veías el programa en los noventa?
Luis Fabra:
¿Que si lo veía? ¡Yo tenía diez o doce años y me partía la caja con las leches que se daban! Lo miraba con una mezcla de fascinación y envidia y le decía a mi madre que quería ir a China a hacer esa pruebas (sin tener ni idea de que era en Japón, claro).

¿Crees que Humor Amarillo (con este cambio de nombre) pervirtió la idea original del programa? Siempre he pensado que si el programa hubiera mantenido el nombre original habríamos conocido la obra de Takeshi Kitano mucho antes, y esto habría sido maravilloso.
El día que descubrí que Takeshi Kitano había sido el responsable de ESO, que era él el que estaba dando golpes de abanico al de la coleta, vestidos los dos de samuráis, Takeshi subió en mi cabeza al podio de los grandes.

Es una pena que en España casi nadie sepa quién es porque entre su cine y parir este programa, Takeshi merece ser recordado entre los grandes. Pero no creo que mantener el nombre original hubiera cambiado nada. Takeshi allí debe ser algo así como Juan Luis. Debe haber mil. No lo hubiéramos relacionado.

¿Cómo crees que afectó en la televisión la existencia de este programa? ¿Crees que hizo escuela o marcó el punto de partida para el humor absurdo en España?
Había demasiada brillantez en todo. La pruebas eran locas y visualmente muy potentes. Y los adultos se comportaban como locos. De repente, crecer no tenía porqué ser aburrido. Pero el doblaje fue la guinda perfecta: darte cuenta de que se lo estaban inventando todo era una gamberrada sorprendente. Pensabas: “¡¿Pero esto se puede hacer?!”. Claro que lo hacían, y se inventaban lo que les salía del papo. Libertad absoluta en medio del caos. Una genialidad.

¿Cuándo se grabó la nueva temporada que estás adaptando?
Los castañazos son de 2014. Tailandia tuvo la maravillosa fortuna de ser elegida para la reconstrucción de estas olimpiadas de la hostia fina.

¿En el nuevo programa veremos los escenarios míticos del Takeshi’s Castle original? No sé, me refiero al río ese de las hamburguesas, el laberinto con los monstruos, la taza de café y todo esto.
Sí, sí. Cambian los nombres para desgracia de los nostálgicos pero eso es lo de menos porque no es “algo parecido”, es “El castillo de Takeshi” puro y duro. Sobre todo duro porque no veas cómo rebotan cuando se la pegan.

¿Tendremos nuevos personajes o se repetirán los de las temporadas anteriores?
No, el chino Cudeiro murió tantas veces que no ha habido manera de resucitarlo. Esta temporada vendrán personajes nuevos como el Mariscal Katana, Quentin Tallarino y (una de mis favoritas) una mujer que está toda cachas que se llama Arnold Schwarzseñora.

El casting se parece bastante al original, ¿no?
Si te refieres al mariscal y a toda la troupe que desfila por allí, sí. Está bastante clavado, aunque faltan las discusiones de Takeshi y su secuaz, cuando estaban tomando te y se ponían a hablar y se enfadaban mucho en japonés (que es el mejor idioma para enfadarse). Ahora vamos directos a las pruebas y a las castañas. Casi mejor porque sin Takeshi no habría sido lo mismo.

¿Qué hace una chica con un urinario colgada en un puente?
Jajajajaja!!! Tío, te prometo que cuando empecé a hacer el guion me lo pasé genial pero pensé “nos vamos a volver locos cuando llevemos 15 programas”. Pero resulta que los locos son ellos. Siempre están inventándose cosas para que no se haga monótono. De repente se disfrazan todos de superhéroes, o te plantan un váter en mitad de la prueba del puente de las pelotas. Y te dan imágenes tan surreales como ésa. Es una maravilla.

Lo que siempre me había sorprendido de Humor Amarillo era la libertad que parecían tener los guionistas, parecía que se lo INVENTABAN TODO: personajes, pruebas, narrativa… ¿Cómo es vuestro trabajo como guionistas en el programa? ¿Os inventáis la historia y los personajes a partir de las imágenes que os llegan? ¿Dobláis y adaptáis lo que os llega? ¿Se monta/edita de nuevo? ¿Qué diablos?
Jamás he trabajado en un programa donde se pueda hacer LO QUE TE DÉ LA GANA. Aquí se puede. Lo único que no se puede tocar es la imagen. ¿Pero inventarte? Lo que quieras. Si es gracioso, va para dentro. Somos cuatro guionistas (Manu Górriz, Susi Caramelo, Nico Lozano y yo) y Tomás, nuestro coordinador de guion. Es difícil estar a la altura de los programas de nuestra infancia porque esas voces eran maravillosas y ellos, tronchantes, casi sin proponérselo. Pero te juro que lo estamos intentando y con muchas ganas.

¿Crees que actualmente podría existir un programa como ese Humor Amarillo que no utilizaba ningún tipo de filtro a la hora de hablar sobre “los chinos”? ¿Cómo os habéis planteado esta nueva adaptación, teniendo en cuenta que ahora, digamos, la sociedad es más cuidadosa con cierto lenguaje ofensivo? Ese miedo de que Twitter se encienda, ya sabéis.
¡¿Ahora?! Imposible. Con esta sociedad hipersensible que se ofende de todo, hay que hacer humor con guantes, bisturí y un casco para protegerte de la que te va caer. Pero no importa porque tampoco lo hemos echado en falta. En la España de antes, chino era cualquiera con los ojos rasgados. Ahora que sabemos un poco más de Asia y diferenciamos entre chinos, japoneses y ese señor tan estrambótico de Corea del Norte, es más divertido inventarte de dónde viene cada uno.

Sé que no me vas a contestar a esto o, si lo haces, tampoco vas a ser sincero, pero necesito preguntarlo. ¿Alguna vez te has emborrachado mientras hacías los guiones de este programa?
Jajajaja. No porque me saldría el texto en chino y sería como si no hubiera doblado nada. Además, te juro que no hace falta. Es tan guay verlo sobrio que el alcohol está de más. Me lo guardo para ver Saber y Ganar. Os lo recomiendo: mezcla explosiva.

¿Crees que el público de El castillo de Takeshi serán puretas víctimas de la nostalgia o crees que las nuevas generaciones también disfrutarán de estas extrañas pruebas y del humor absurdo del programa?
El otro día le puse el programa a mi sobrina. Tiene 3 años. No entendía nada y aún así se quedó embobada. La gente se caía al agua y ella se reía. Y entonces otro concursante y al agua otra vez. Y ella encantada. Claro que los nostálgicos lo disfrutaremos, pero lo que más ilusión me hace es que haya gente que lo descubra. Y creo que va a suceder.

¿Afrontas esta tarea con respeto y miedo a no superar el referente?
¿Miedo? ¡Estamos todos cagados! Jajajajaja. Nada puede superar lo que un nostálgico espera de un producto de su niñez. Mira a los puristas intransigentes de Star Wars. Está claro que nos compararán, es inevitable, y los haters se pondrán las botas y nos darán hasta en el cielo de la boca.

Pero estoy seguro de que a mucha gente le gustará. Le hemos puesto mucho respeto (porque se lo merece), ganas y mucho humor absurdo. Yo creo que vais a pasar un buen rato. El mérito es de Takeshi, pero espero que disfrutéis un poco de nuestra aportación a la saga. El miércoles me lo cuentas.