Foto: Geoff Burke-USA TODAY Sports
Hace dos semanas escribí que no veía cómo cualquier equipo podría ganarle a Golden State. Después de lo ocurrido contra Portland con el regreso de Steph Curry, estaba seguro que no había forma de que cualquiera de los equipos restantes pudieran ganarle cuatro juegos. Pero hoy, la historia es otra, el que muchos consideraban que podría convertirse en el mejor equipo en la historia se hundió en un déficit de 3-1 contra el Thunder de Oklahoma City y aunque ganaron ayer en casa, todavía tienen dos partidos más frente a ellos, los cuales serán de vida o muerte.Creo que hablo por todos cuando digo que nadie lo vio venir, y hablo solo por mí cuando digo que me encanta lo que está pasando porque convierte a esta serie en una clásica para el resto de los tiempos. Los campeonatos no se ganan en temporada regular, se ganan en los Playoffs y a nadie le importa que solo hayas perdido nueve juegos en todo el año, sólo importa si sigues jugando a principios de junio.Celtics de Boston vs. 76ers de Filadelfia, finales divisionales del este en 1968De la más reciente nos vamos a la primera vez que vimos cómo ocurrió esta gran hazaña. Los Celtics forzaron el séptimo juego y detrás de los 22 puntos de Sam Jones se convirtieron en el primer equipo en escalar la montaña del 1-3. Más aún, lo hicieron venciendo a los campeones defensores. Pum.Knicks de Nueva York vs. Heat de Miami, semifinales del este en 1997Sí, Miami remontó luego de aquel 1-3 para llegar a las finales del este pero lo importante de la serie es que nos regaló esto:
Publicidad
Tengo que aceptar que a mi parecer, si existe un equipo capaz de salir de este hoyo es Golden State. Pero mientras eso ocurre, recordemos otros equipos que ya han logrado esta gran hazaña.Rockets de Houston vs. Clippers de Los Angeles, semifinales de conferencia en 2015El más reciente de todos. Semifinales de conferencia del oeste donde Chris Paul, Blake Griffin y el resto de los Clippers llevaban una ventaja de tres juegos a uno sobre los Rockets de Harden y Howard. Houston nos mostró que son un equipo con garra y que estaba dispuesto a todo para ganar. En el sexto juego remontaron un déficit de 19 puntos en el tercer cuarto para ganar y finalmente sellaron el asunto en el séptimo juego con una victoria de 113-100. Esto nos mostró que los Clippers siguen teniendo esa falta de "algo" que no les permite ser relevantes y que Houston en alguna ocasión fue un equipo donde los egos no importaban tanto. Lástima que solo les duró un año.Leer más: Nos estamos perdiendo un concurso de clavadas en televisión
Publicidad
Y esto:
Además de que dio pie para que el siguiente año pasara esto:Van Gundy aferrándose a la pierna de Mourning como si su vida dependiera de ello.Lakers de Los Ángeles vs. Suns de Phoenix, primera ronda en 2006Los Lakers se encontraban en su proceso de regresar a la cima sin Shaquille O'Neal. Sorprendieron a todos tomando una ventaja tremenda sobre los Suns y Kobe nos regaló uno de sus mejores momentos con esos dos tiros para enviar el juego a tiempo extra y ganarlo ahí. Pero todo fue en vano ya que en el séptimo juego Phoenix mandó a Los Ángeles de regreso a la realidad con una victoria de 121-90.Pistons de Detroit vs. Magic de Orlando, primera ronda en 2003El Magic del 2003 no solo vivirá por siempre en nuestra memoria gracias a T-Mac y Grant Hill, sino en gran parte por la presencia de Shawn Kemp todo obeso en el roster. Con todo y eso, lograron una cómoda ventaja sobre Detroit quienes gracias a Tayshaun Prince —que en ese entonces era un novato y además estuvo hostigando a McGrady toda la serie antes de tener 20 puntos en el séptimo juego— Detroit avanzó a las semifinales de conferencia.*Rockets de Houston vs. Suns de Phoenix, semifinales del oeste 1995*Esta fue la serie que nos dio el tiro con el mejor nombre de la historia: El Beso de la Muerte, de Mario Ellie. Los Rockets batallaron durísimo contra los Suns de Barkley para forzar un séptimo juego y justo ahí, el señor Ellie clavó un triple desde la esquina con 7.1 segundos restantes en el reloj que dejó en silencio a toda la afición de Phoenix. El partido terminó 115-114 y no sólo completaron la remontada sino que acabaron ganando su segundo título consecutivo.La cuestión es que en la NBA, las cosas no se acaban, hasta que se acaban.