Las quejas de José Mourinho por las condiciones del campo en el Olimp-2, casa del Rostov de Rusia, no fueron para llamar la atención y permanecer relevante ante los medios. Tal y como Ander Herrera y Marcos Rojo lo demostraron esta mañana, el "césped" parece tener concreto en lugar de tierra.
En el vídeo se puede apreciar cómo el argentino bota el balón para comprobar la solidez de la cancha. El esférico toma gran altura luego de ser estrellado con relativa suavidad y el defensa del United no puede más que ver a su compañero de reojo como diciendo "¿Y ahora qué hacemos?". A pesar del peligro que significa jugar sobre un terreno tan duro, la UEFA declaró la tarde de hoy que el juego de ida de octavos de final de la Europa League de mañana sigue en pie.
Las lesiones que pueden surgir al correr sobre un terreno de concreto verde podrían ser de gravedad, y por ello Mou no tardó en pegar el grito al cielo. "Me parece inconcebible que vayamos a jugar mañana sobre este campo, si es que se le puede llamar campo". De cualquier manera, se espera que el United supere sin problemas a su contraparte rusa y pueda cerrar la eliminatoria tranquilamente en Old Trafford. De perder, Mou y compañía tendrían una muy buena excusa para disfrazar su incompetencia: "Échenle la culpa al campo".