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Música

CARA A CARA CON LOS FANS DE RADIOHEAD

Nos acercamos al lanzamiento de su periódico The Universal Sigh en Barcelona para entenderlo.

¿Puede alguien decirme exactamente en qué momento Radiohead dejaron de ser una banda y se convirtieron en simpáticos activistas? ¿Fue más o menos cuando les dio por montar aquella carpa de circo con los putos Sigur Ros?

Hace años que soy incapaz de escuchar Radiohead, pero por lo que parece aún hay millones de personas en todo el mundo que al menor tic del ojo bueno de Thom se emocionan con cualquier trozo de gothtronica que se envían por mail desde sus mansiones de Oxford. ¿Quiénes son esos fanáticos? ¿Cómo visten? ¿Sueñan con ovejas eléctricas? Nos acercamos al lanzamiento de su periódico The Universal Sigh en Barcelona para entenderlo.

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Ocurre a las 12h, junto a un montón de tipos y tipas con gafas de pasta gigantes, chapas en las mochilas y camisetas compradas en la calle Tallers o en las tiendas de segunda mano del Born. Coleccionistas de esa linea de Zara que intenta ser cool estampando fotos del Joker o mensajes tipo “I´m with stupid”. A esa hora los bancos de la plaza Universitat están todos ocupados por modernos, skaters, madres desconocedoras de lo que se les avecina y desdichados captadores de socios de la Cruz Roja.

Ya son las doce y cinco. Nadie aparece. Nadie sabe nada. Un tipo dice: “¡Eh! ¡En la página Google Maps marcaba Diputació con Rambla Catalunya!”. Nerviosismo y desesperación entre los impacientes rostros de esos pobres fans dejados de la mano de dios, las uñas destrozadas a mordiscos.

Pero no. Yorke y los suyos nunca dejan a sus fans en la estacada. Alguien grita, una chica corre, la masa de hipsters la persigue y se agolpan todos frente a dos tíos que reparten un periódico como los de verdad, de esos que te dejan los dedos llenos de tinta, pero más ecológico (la banda ha emitido el mínimo de CO2 posible en su impresión), con la portada del último disco del grupo, que salió ayer, con títulos como “Congelado” o “Polvo de hada” y con dibujos de un extraño árbol de espermatozoides, o algo parecido.

En el interior de sus doce páginas encontramos:
–        Letras de canciones que no están en el último trabajo.
–        Fotos chachis de esas que pone Radiohead en sus discos y que nadie entiende.
–        Un relato muy mal traducido de Robert MacFarlane.
–        Un relato de Stanley Donwood, el diseñador de las portadas del grupo, sobre la dependencia de la tecnología de la sociedad contemporánea.
–        Más publicidad.
–        Un relato de Jay Griffiths, escritora ecologista.

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En Barcelona se han repartido 2000 ejemplares, en Madrid 3000. Estos son algunos de los fans incondicionales que hicieron cola para recogerlo.

No sabemos si fue este tipo el que empezó a gritar. Lo que sí sabemos es que sigue al grupo desde el disco The Bends, y por las pintas que lleva parece que Yorke y los suyos han logrado destrozar una vida más. Le fascina el rollo del marketing que lleva ahora su banda preferida.

¿Por qué le gusta RH?
No sabe/no contesta. Pasaba por aquí. Era gratis.

"Soy super fan, tengo un amigo que es amigo del manager del grupo. Les he seguido por el mundo en alguna gira y ahora mismo me voy al aeropuerto."

Gracias a Radiohead, esta chica que capta socios para la Cruz Roja perdió una firma y con ella parte de su sueldo. ¡Paga lo que le debes, Thom Yorke!

En eBay el periódico ya está a la venta. Su precio oscila entre los 16 y los 80 dólares. Yo voy a esperar una semana o dos para vender el mío.

TEXTO: BORJA CRIADO

FOTOS: HELIO REGUERA