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Cultura

A David Blaine le gusta tanto la electricidad que debería casarse con ella

Mientras escribo esto David Blaine está recibiendo voltios y voltios de electricidad producida por siete bobinas de Tesla gigantes situadas a su alrededor en un enrejado de metal erigido en el muelle número 54 de Manhattan.

por Rocco Castoro
08 Octubre 2012, 2:47pm

Fotos de by Bryan Derballa

El finde pasado David Blaine me dejó acojonado. No es que se comportase como un freak y teletransportase su dedo a mi ano. No. Nuestra conversación de una hora en la planta baja de su oficina en Chinatown fue bastante cordial. Aun así, me fui de allí con el estómago revuelto.

Llegué ahí con la intención de hablar de ELECTRIFIED, el nuevo espectáculo de David, que consiste en que él mismo se meta, de pie, en algo que básicamente equivale a la versión gigante de una de esas bolas de electricidad estática que solíamos toquetear en el museo de la ciencia. Mientras os cuento esto, David está recibiendo innumerables voltios de electricidad producida por siete bobinas de Tesla gigantes situadas a su alrededor en un enrejado de metal levantado en el muelle número 54 de Manhattan. Seguramente algunos me criticarán por decir lo siguiente, pero no creo que el trabajo de Blaine sea muy diferente del de Marina Abramović. Ambos intentan averiguar cuáles son los límites de la mente, del cuerpo y del público. Me quedaría muy corto si dijese que David es simplemente un mago. De hecho, puede que sea la única persona en el mundo que durase más que la propia Marina durante su performance en el MOMA, en 2010, llamada The Artist is Present (que consistía en sentarse ahí y pasar tropocientas horas simplemente mirando a la gente, en silencio), el cual pudo ser la razón por la que Blaine consideró que estaría bien terminar la actuación cargándosela con un hacha.

Antes de la entrevista, David intentó hacerme algunos trucos de magia con cartas, todos complicadísimos e inexplicables, lo cual me hizo pensar que realmente me estaba leyendo la mente (o que al menos era capaz de moverse tan rápido que mis ojos no podían detectarlo). Las cosas se pusieron especialmente raras cuando me pidió que escribiese (con un permanente) mis iniciales en una carta. Borró las iniciales mientras la carta todavía estaba en mis manos y, además, las transfirió a otra carta, pero no una cualquiera, sino una carta en la que previamente me había pedido que pensase. Eso me puso la piel de gallina.

El lunes por la mañana (es decir, hoy), David habrá estado metido dentro de esta monstruosidad tres días y tres noches, 72 horas, sin comer, sin dormir, y meando en un catéter mientras soporta las miradas de los curiosos embobados que le señalan. También se ha anunciado que habrá un gran espectáculo final hoy por la noche. Es más, el acontecimiento se emitirá enterito vía online.

Debo señalar que VICE ayudó a financiar ELECTRIFIED a través de sus servicios creativos via Intel. A otros compañeros de editorial  y a mí siempre nos piden que escribamos contenido sobre marcas, pero nosotros solemos negar dichas peticiones. Pero yo quería conocer a este tío.

VICE: Tienes 39 años, ¿no?
David Blane: Sí.

¿Cuándo es tu cumpleaños?
El 4 de abril. ¿Y el tuyo?

El 23 de enero.
¡Buah! [Se levanta la camiseta para enseñarme su pecho, donde lleva un tatuaje de los números 1, 2, 3 en vertical].

¿Qué significan esos números para ti?
Es el día en que murió mi madre. Fue el día más importante de mi vida, a parte del día en que nació mi hija, el 27 de enero.

A parte de eso, ¿el 23 de enero significa algo más para ti?
Fue el día en el que cambié mi forma de ver el mundo.

Así que tu madre murió poco antes de que empezases a conseguir algo…
Murió antes de que empezase cualquier cosa, pero ella ya lo sabía.

¿El qué sabía?
No dudaba que yo pudiera hacer cualquier cosa que me propusiera. Tenía mucha fe en mí y me apoyaba mucho.

¿Y murió el 23 de enero?
Sí. Fue una muerte trágica, pero fue un día muy importante en muchos sentidos. Y creo que ahora vive más que nunca. Así que no es el final de su presencia, puesto que era tan increíble, tan alucinante, que parece que siga aquí todo el tiempo.

Parece que tienes una relación con la muerte diferente a la que tiene el resto del mundo, lo cual hace que me pregunte lo siguiente: ¿Qué tipo de seguro de vida tienes?
Acabo de contratarlo. Necesitaba un seguro para proteger a mi hija y a mi prometida.

¿Sí?
Sí. Me lo hice el viernes pasado. Normalmente aseguro cada truco que hago, pero ahora me he hecho un seguro de vida.

Apuesto a que fue la monda hacértelo.
Joder, más que la monda, fue carísimo.

¿Cómo leches se empieza a preparar un seguro para alguien como tú? ¿Te lo ofrecieron?
No. Fue una pesadilla. Tuve que ir y pedirlo.

Me parto al imaginarme a un tío preparando un seguro para cubrir a alguien que “se mete en un campo de un millón de voltios de electricidad durante tres días sin comida ni descanso”. Estaba investigando un poco por ahí para saber qué habías contado sobre la concepción de “ELECTRIFIED” y llegué a un artículo en Interview en el que dices que tu experiencia nadando con el gran tiburón blanco fue como estar al lado de uno de esos voltios de electricidad.
¿En serio dije eso?

Sí.
Ja, ja. Sí, alguna vez lo he pensado. Al principio lo que se me ocurrió hacer fue plantarme en medio de una bola de plasma; quería que fuese como en Hellraiser, porque sabía que para hacer que la electricidad salga de ti necesitas un punto fijo. Así que me imaginé un montón de pinchos saliéndome de la cara, y que la gente pudiese tocar el exterior de la bola de cristal y que se les traspasase la electricidad. Pero entonces cuando investigué un poco más me di cuenta de que para hacer eso hay que estar en el vacío total, y claro, eso no podía funcionar. Entonces encontré ArcAttack, y me dije, “¿podemos hacerlo con una enorme esfera [con bobinas de Tesla]? ¿No solo una, sino muchas? ¿Y podemos hacer que todas apunten hacia el centro? Es como el proyecto de ciencia del instituto que nunca pude llegar a hacer.

¿Y qué tal han salido las pruebas? ¿Hace que te sientas un poco en plan Thor o qué?
Fue como estar en el mar con el gran tiburón blanco; exactamente el mismo sentimiento, porque estás en medio de algo que no puedes controlar. Es como todas las cosas raras de las que tu cerebro se ha intentado deshacer durante mucho tiempo. Estás metido de lleno en todo eso. Tu cerebro funciona de un modo totalmente distinto puesto que estás anulando tus impulsos. Es como estar metido en una parte de la naturaleza en la que se supone que no debes estar. Yo dije que quería bobinas disparando electricidad desde todas direcciones hacia el centro, y que yo me pondría en el medio e intentaría aguantar tanto como pudiese, lo cual, según mis estimaciones, serían 72 horas. Lo máximo que he aguantado en algo así fueron 63 horas, y fue metido en un gran bloque de hielo. Fue una pesadilla.

En la prensa que habla de ELECTRIFIED vi que un profesor del Instituto de Tecnología de Massachussets decía que el concepto en sí no era muy peligroso. Tenía 69 años y dijo que él mismo lo podría hacer. ¿Tú qué crees?
Bueno, creo que ese hombre está pensando en plan “bah sí, yo también lo puedo hacer”, pero no creo que se esté dando cuenta de lo que supone el efecto acumulativo de toda esa energía durante 72 horas. Así que sí, puede que lo pueda hacer, pero sería un poco diferente. Es como si quisieras meter a tu nieta ahí durante 72 horas. Si le preguntase eso a ese hombre me diría que no la metería bajo ningún concepto o circunstancia, fijo. Así que no es algo extremadamente peligroso pero si que es “acumulativo”. Sólo es peligroso si sale mal. Si todo va sobre ruedas, no pasa nada. Pero cualquier cosa puede ir mal; hay muchas variables.

Lo cual es una constante en todas tus performances: retar a lo desconocido.
Obviamente esto es algo que nunca se ha hecho antes, pero nosotros tenemos un equipo buenísimo, un equipo competente en el que creo. Les conté todas mis preocupaciones, hablé con todos mis científicos, doctores y fisiólogos favoritos de la NASA, y obtuve tanto feedback como pude.

Llevas una cota de malla que permite que la corriente fluya a tu alrededor. Imagino que tu traje ha sufrido repetidos cambios.
Sí, ha cambiado y mejorado mucho.

Pero la corriente eléctrica no es necesariamente el aspecto más peligroso de todo esto, ¿no? Sus derivados o consecuencias podrían ser mucho más peligrosas.
Bueno, si permaneces mucho tiempo en un campo electromagnético la radiación acabará matándote. La radiación puede tener efectos a largo plazo si te expones a ella durante unas dos horas. Tesla descubrió los rayos X porque averiguó que los arcos eléctricos podían penetrar en la materia y crear una imagen, que luego quedaba omitida por la radiación. También existen los rayos ultravioleta y las abrasiones córneas, que te dejan ciego. Eso podría pasar muy fácilmente. O bien también podría pasarte algo dentro de 10, 15 o 20 años como consecuencia de la radiación, y ese es el verdadero riesgo. Es para lo desconocido para lo que no estamos preparados. Y, por cierto, las neuronas y los electrones que controlan tu cerebro funcionarán de manera diferente puesto que estarás dentro de un campo electromagnético.

¿Cuánto tiempo aguantaste durante las pruebas?
Cada vez que lo he intentado he tenido que parar.

¿Por qué?
Porque había cosas que funcionaban fatal. Había que apagarlo y despejar el almacén. Técnicamente, espero que ese tío del Instituto Tecnológico de Massachussets tenga razón. Rezo para que así sea.



¿Crees que es lo más peligroso que has hecho jamás?
Personalmente, creo que sí, porque con las otras cosas que he hecho, excepto cuando me subí a ese poste en Nueva York, si algo iba mal había una solución. Esta vez no sé qué va a pasar cuando pasen los tres días, o de aquí a diez años.

ArcAttack se especializa en hacer bobinas Tesla musicales, y parte de este espectáculo incluye a unos músicos tocando MIDIs que pueden activar las bobinas. ¿De dónde salió esa idea?
John DiPrima hizo las primeras bobinas musicales. Siempre he pensado que fue una idea genial. Durante tres días y tres noches será lo que añada algo de variedad al asunto. Pensé que sería un agradable descanso para la gente.

¿Piensas en otras cosas durante tus proezas?
Claro. Es obligatorio que lo hagas. Piensas en cualquier otra cosa y te imaginas que estás en otro sitio distinto. El problema viene cuando empiezas con la paranoia, y entonces el cerebro empieza a soñar mientras tú estás despierto. Estás, literalmente, soñando despierto. Es parecido a una pesadilla, pero no sabes si estás dormido o despierto.

¿Son sueños lúcidos?
Sería como si ahora mismo estuvieses teniendo pesadillas o sueños. Quizás estoy aquí haciendo cosas raras, o desapareciendo y apareciendo en la otra punta de la habitación, y tú no sabes si eso está pasando de verdad o es tu cerebro jugándote una mala pasada. No sabes si volverás a la normalidad o si te vas a quedar atrapado ahí para siempre.

Se parece a cómo me imagino que debe ser el Infierno.
Bueno, no tiene por que ser el Infierno necesariamente. Es como una fantasía que puede dar un poco de miedo.

¿Nos das alguna pista de cuál será tu próximo “experimento”?
Quiero hacer una gira, un espectáculo, igual que hice con Street Magic y mostrárselo a la gente. No tendrán que ir hasta Las Vegas para ver un espectáculo de magia, sino que me gustaría hacer una gira por todo el país, y por todo el mundo, y acercarme yo a ellos.

@rocco_castoro

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