FYI.

This story is over 5 years old.

Drogas

La mariguana podría ayudarte a correr mejor

Aunque la ciencia no ha demostrado nada todavía, algunos corredores han notado reducción del estrés y mitigación de la sensación de cansancio en las piernas.
22.2.16

Las películas de pachecos y nuestras experiencias adolescentes nos enseñaron una valiosa lección: hay cosas que uno puede hacer fumado y otras que no. Plantearse el sentido de la vida, engullir doritos como cerdo y mirar lámparas de lava durante horas son actividades plausibles —y hasta más placenteras— con una buena dosis de THC corriendo por las venas. Sin embargo, otras como conducir vehículos pesados, conocer a tus suegros o hacer crucigramas exigen un máximo grado de sobriedad que incluso dos caladas de la mota más normalita tirarían por tierra.

Publicidad

Hasta ahora, yo incluía correr en el segundo grupo. Correr: ese deporte tan de moda, sinónimo de cuerpos tonificados, pulmones límpidos y tenis fluorescentes. ¿Cómo iba a ser todo eso compatible con la droga del sofá y el munchies? ¿Por qué iban a rebajarse esos tipos a algo tan banal como fumar mota? A esa gente sólo le importan sus estadísticas de Runtastic, así que el cannabis solamente podría interesarles si éste les ayudara a mejorar el rendimiento. Pero… ¿y si fuera así?

Lo reconozco: he sido "corredor". Bueno, alguna vez. Por curiosidad. Todos mis amigos lo hacían y no iba a quedarme atrás. El caso es que sí: a veces me vestía con mi ropa Nike y salía dispuesto a sudar la camiseta y tragar todo el CO2 que hiciera falta. En una ocasión, ya haciendo estiramientos en el rellano y a punto de salir, me di cuenta de algo: estaba fumado. Un amigo había estado en mi casa una hora antes con una hierba sativa bastante potente. Dejé los estiramientos y por un momento pensé que aquello no era una buena idea. Pero el caso era que me sentía bien, tenía ganas de correr y, en cualquier caso, si todo salía mal me regresaba a mi casa y ya. Así que puse Foo Fighters a todo volumen y salí a correr.


Relacionado: ¿Por qué fumar mariguana da tanta hambre?


Al principio todo iba como siempre, pero tras el primer kilómetro empecé a darme cuenta de que algo había cambiado: mis piernas parecían más livianas, los pulmones hacían circular el aire con total suavidad y, cómo decirlo… me sentía de maravilla. Así que seguí corriendo, inmerso en las melodías de voz de Grohl, sin pensar en nada, como hipnotizado, dejándome llevar por una mano invisible que me impulsaba casi sin esfuerzo. A la vuelta, y tras mi ruta habitual, me sentía mucho más enérgico que de costumbre. Lo normal para mí era volver a casa con un aspecto lamentable: jadeante, con las piernas doloridas y hasta mareado. Esta vez, en cambio, notaba las piernas ligeras y una agradable euforia invadía mi cuerpo. Es más: al mirar mis estadísticas en la aplicación vi que eran mejores de lo que solían ser. ¿Podría ser que la mariguana hubiera mejorado mi rendimiento? Luego de bañarme, lejos de caer rendido en el sofá, me puse a cocinar. Estaba relajado, sí, pero seguía activo. Ningún rastro de bajón.

Al día siguiente decidí volver a salir, esta vez a la antigua usanza, esto es, libre de dopaje alguno. ¿El resultado? Lo de siempre: una carrera mediocre, aburrida en general (porque correr es aburrido), piernas con dolor enseguida y, lo que es peor, una lucidez suficiente como para darme cuenta de todo eso. Mi mente me decía: sí, güey, estás corriendo: izquierda, derecha, izquierda, derecha; las piernas te pesan; ¿es nuevo ese restaurante?; sí, lo es. En fin, estaba demasiado consciente, demasiado despierto como para no darme cuenta de que correr no es más que un paseo rápido vestido de payaso. Incluso los mejores temas de Wasting Light me inspiraban poco más que un "meh" mientras seguía con mi izquierda, derecha, izquierda, semáforo y repetir. Al acabar vi también que las estadísticas de mi aplicación habían bajado. ¿Dónde estaba la magia? Yo les diré donde estaba la magia: en casa, metida en una cajita de madera y aguardando mi regreso.

Un porro puede ayudar contra la ciática, pero no está demostrado que lo haga contra, por ejemplo, unas piernas fatigadas.

Al día siguiente busqué respuestas en internet. Necesitaba saber si la mariguana era, en efecto, la panacea de los corredores. Encontré varias discusiones en foros de atletismo y unos pocos artículos. En ellos se elogiaban algunos de los efectos positivos que yo percibí: reducción de estrés, mitigación de la sensación de cansancio en las piernas, bienestar general, mejores registros… en definitiva: una experiencia más intensa y placentera. Ahora bien: no existía unanimidad. Algunos foreros denunciaban sensación de agobio, angustia, falta de concentración… en pocas palabras: todo lo contrario.

Decidí hablar del tema con la gente de Energy Control. Ellos me pusieron en contacto con el Dr. Fernando Caudevilla, médico experto en cannabis, que se mostró escéptico desde un principio: "no hay estudios científicos que lo corroboren, sólo opiniones particulares". Al parecer, el efecto analgésico del THC sólo está demostrado contra el dolor neuropático y no contra el nociceptivo, o dicho de otra forma: un porro puede ayudar contra la ciática, pero no está demostrado que lo haga contra, por ejemplo, unas piernas fatigadas.


Relacionado: Mamás pachecas


Entonces, ¿qué pasa con lo que yo sentí? ¿Y todos esos corredores que defienden con uñas y dientes las bondades de la hierba? ¿Mentimos? ¿Estamos locos? No, sólo que hay muchos factores en juego. "Hay quien fuma mariguana y lo lleva bien, y hay quien se pone muy mal", dice el Dr. Caudevilla, "depende de cada persona, de si es consumidor habitual o esporádico, del tipo de hierba, etc".

Como sucede con cualquier droga, la mariguana no es inocua. Por eso es importante ser consciente de que su uso conlleva riesgos. Si eres el típico que se agobia, se marea o vomita cuando fuma mota, hacerlo antes de salir a correr no es nada recomendable. A mucha gente, por ejemplo, el cannabis le provoca un aumento del ritmo cardíaco. Si te sucediera eso mientras corres podrías sufrir un desmayo repentino en plena calle. En el mejor de los casos. O si, por ejemplo, su efecto psicoactivo te afecta demasiado, andar corriendo por ahí atrapado en medio de un viaje puede acabar fácilmente en una caída o, si vas realmente despistado, en un atropello. Por otra parte, el tipo de mariguana también influye. No es lo mismo una índica (más relajante, ideal para apalancarse en el sofá) que una sativa (más psicoactiva, pro charla y movimiento).

Llegados a este punto, está claro que fumar mariguana no es incompatible con correr… aunque tampoco está demostrado que ayude. Mi experiencia personal y la de muchas otras personas dice que sí (¡si hasta se comercializan barritas energéticas de cannabis!), pero no todo el mundo opina lo mismo. Además, la ciencia no ha demostrado nada hasta el momento, y parece que tardará en hacerlo pues, como dice el Dr. Caudevilla, no hay ningún estudio en marcha. Por ahora, y dada la subjetividad imperante en el tema, sólo hay una conclusión posible: fumar hierba y correr puede ser una experiencia agradable o una temeridad absurda. Conoce tus límites.

@samuelvaliente