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VICE: ¡20 años! ¿Cómo te sientes?Satomi Matsuzaki: ¿Resumido? Hoy, oficialmente, Deerhoof se convirtió en mi vida.¿Qué ha sido lo mejor de las últimas décadas?Lo que más me gusta es cuando estamos a punto de reventar un ampli en vivo. Sabemos que va a pasar, y le subimos a los bajos, y empieza a salir un poco de humo, y nos volteamos a ver y de pronto: ¡BOOM! ¡Adrenalina!¿Y el momento más raro?Tocamos en Palermo, en Sicilia, y la gente no nos estaba esperando. Querían una fiesta disco o algo así. Estábamos tocando un cover de las Shaggs, "My Pal Foot Foot", y llegó una señora italiana y nos decía: "¡Más rápido! ¡Más rápido!", y de pronto decía: "¡Paren!". Y así. Muy raro. Esas cosas pasan todo el tiempo. Gente drogada que te grita cosas.¿Te sientes mal cuando el público es un mal público?No me importa. De eso se trata el punk. Lo que más me gusta de tocar en vivo es ver a la gente del público. Me encanta. La gente se siente muy rara. No saben qué hacer. Si ir por una cerveza o quedarse ahí con sus amigos. Me gustan mucho las reacciones de la gente.La Isla Bonita es el disco número 13. ¿El disco de la mala suerte?Yo no creo en eso porque soy de Japón. El 13 es un número normal en Japón. El 9 es malo en Japón, y el 4. ¡El 4 significa muerte!Eso está muy oscuro. ¿De qué se trata La Isla Bonita?En la última canción, "Oh Bummer", Greg canta y yo toco la batería. Es una canción que se trata de la decadencia y el declive de las cosas. Este disco se trata de… la sensación de que Deerhoof ya es mi vida. Es un disco que salió rápido y muy naturalmente. Espero que la gente lo disfrute.
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