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La isla de Wight puede que sea un refugio para profesores de educación física y oficiales de policía locales. Pero el Festival de la Isla de Wigh es una leyenda. Jimi Hendrix, Bob Dylan, todos han tocado allí. En el evento de 1970, casi 700.000 personas (la mayoría sin tiquetes), descendieron a la isla (cuando su población total llegaba casi a los 100 mil), lo cual daba una idea del caos que se desató.
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En 1977, después de lanzar cuatro álbumes desde su debut al mundo comercial, Cohen se encontró en una encrucijada artística. Nunca comprometía nada. Cada vez que un algún ejecutivo de la industria le decía que sus canciones eran muy tristes para venderlas, simplemente continuaba interesado por sus propias cosas. Cuando Cohen acordó encontrarse con Phil Spector para grabar lo que más tarde se convertiría Death Of A Ladies’ Man, fue claro que existía un sentimiento de que algo tenía que cambiar. Spector también pasaba por una depresión y estaba seducido por “el misterio y la técnica” de Cohen, mientras que el artista no tenía un pensamiento tan favorecedor y pensaba que Spector no era un “gran compositor”, sino un “atrevido”, alguien capaz de “emplear las melodías más simples y aun así, de alguna manera, hacerlas completamente exitosas”.
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Cohen incursionó en la cienciología mucho antes que Tom Cruise, John Travolta y Charles Manson la hicieran extraña. Hace referencia a la iglesia en “Famous Blue Raincoat”, en donde menciona “going clear”, un pilar clave de la cienciología, en donde los seguidores se deshacen de “memorias subconsciente de traumas pasados”. “Busqué muchas cosas”, dice Cohen del periodo. “La cienciología era una de estas… Mire esa y otras cosas. Desde el partido comunista hasta el partido republicano, desde la cienciología hasta mis delirios con el sumo sacerdote reconstruyendo el Templo”. Si nunca lo intentas, nunca sabrás.Usó un retiro budista para revivir su carrera
Cohen se reubicó en el centro zen Mt. Baldy cerca a Los Ángeles entre 1994 y 1999. No fue un año sabático como lo sería uno en Tailandia, aquí Cohen intentó aprender más sobre el budismo zen, ordenándose bajo el nombre dharma “Jikan” (que significa “el silencioso” o el silencio “en el centro de las cosas”) y sirviendo como asistente del profesor de rinzai japonés Kyozan Joshu Sasaki Roshi. Cohen se sentaba “con las piernas cruzadas por horas y horas” con “fantasías sexuales oscuras pasando por su cabeza e ideas para canciones”. Logró despejar su mente y encontrar paz, lo que prevendría su continua depresión. El cantante regresó al mundo musical en 2001 con el modesto álbum Ten New Songs, uno de los discos mejor recibidos de su carrera. Esto seguido de Dear Heather, un LP igualmente destacado. Nada mal después de un tiempo cuando estás destinado a vaciar tu mente de ideas, contrario a llenarlas.
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Previo a su concierto del 2009 en Tel Aviv, Cohen recibió presión por parte de los grupos de Derechos Humanos para boicotear al país y cancelar su show israelí, planeado previamente. En respuesta, el cantante decidió donar las ganancias recaudadas a una caridad en Gaza y anunció un toque en la ciudad palestina de Ramala. Tristemente, los promotores eventualmente cancelaron el show, pero tenemos que admitir que el pensamiento estuvo ahí.Ha vivido a través de su propio legado con dignidad
