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Sexo

Sí, lo que comes cambia el sabor de tu semen y tus fluidos vaginales

Les pedimos a dos parejas que siguieran dietas estrictas durante tres semanas y que escribieran observaciones sobre el sabor de los fluidos de su pareja cada vez que tuvieran sexo oral.
24.6.16

"Tu semen sabe muy dulce", me dijo una ex después de tragar un poco. Era cierto; la besé y noté que mi semen sabía a zumo de frutas. Toda esa semana me la había pasado desayunando piña, frutos rojos y más zumo de lo normal. Alguien me dijo una vez que la comida con azúcares naturales hacía que el semen supiera mejor pero me sorprendí al ver que esta leyenda urbana era cierta.

Las leyendas urbanas surgen porque no hay dinero para realizar una investigación científica [sobre el sabor de los fluidos sexuales]

"Cualquier cosa que ingieras, ya sea alimentos, bebidas o medicinas, influye en el sabor de tu semen o de tus fluidos vaginales", me dijo por teléfono Carol Queen, socióloga y sexóloga que se enfoca en el positivismo sexual y otros temas relacionados con el sexo. "Todo lo que olemos o saboreamos en el cuerpo es parte de un proceso excretorio. Si puedes notar la diferencia en el olor corporal, entonces es probable que notes la diferencia en tus secreciones sexuales".

En otras palabras, si tus pedos o tus sobacos huelen raro después de haber comido mucha carne, es probable que pase lo mismo con tu semen o tu vagina. Intenta comer únicamente espárragos durante una semana y tu pis no va a ser el único fluido corporal que va a cambiar.

"Si quieres que tus partes sepan bien, comer piña, papaya y cítricos te ayudará", dijo Queen. "El semen es amargo. Es probable que lo que notó tu pareja haya sido la ausencia de ese sabor amargo y no precisamente un sabor dulce".

Por otro lado, no hay evidencia suficiente para confirmar que la cafeína y los cigarros arruinan el sabor del semen, como algunos afirman, o que la piña endulce tu esperma. Queen sugirió una posible explicación: "Las leyendas urbanas surgen porque no hay dinero para realizar una investigación científica [sobre el sabor de los fluidos sexuales]", señaló. "Hoy en día, la gente que recibe patrocinios para hacer investigaciones sobre sexo normalmente lo hace a través de farmacéuticas para que estas empresas puedan hacerse dueñas de cosas como 'la Viagra para mujeres', no van poner en dinero en investigaciones sobre el sexo y los comportamientos sexuales".

A las empresas les sale más a cuenta hacer productos para enmascarar el olor corporal, desde desodorantes y lociones hasta pastillas que hacen que tu semen sepa a zumo de frutas

De hecho, a las empresas les sale más a cuenta hacer productos para enmascarar el olor corporal, desde desodorantes y lociones hasta pastillas que hacen que tu semen sepa a zumo de frutas. Pero puede haber repercusiones negativas de esa falta de diálogo respecto a los olores humanos en nuestra sociedad.

"En la actualidad, hay adolescentes que no saben que los cuerpos huelen bien y solo les enseñan a esconder su olor", dijo Queen. "Pero el aroma es parte de la atracción natural entre parejas. Si la gente cree que los genitales no deben oler o saber a nada y cuando los prueba se da cuenta que sí que tienen sabor, es lógico que piense que algo está mal en esas partes del cuerpo, ¡pero no es así!".

Por estas razones, mis editores me pidieron que organizara un experimento y los voluntarios fueron un matrimonio de dos chicos y una pareja de dos chicas. Les pedimos que siguieran dietas estrictas durante tres semanas y que escribieran observaciones sobre el sabor de los fluidos de su pareja cada vez que tuvieran sexo.

Durante la primera semana, las parejas tenían que comer lo que comen normalmente. En la segunda semana, solo podían comer alimentos saludables, sobre todo los que supuestamente hacen que los fluidos corporales huelan mejor, como verduras frescas, jengibre y cítricos. Ya en la tercera semana, las parejas tenían que seguir una dieta de alimentos que hacen que tu cuerpo huela mal, como queso, carne y sabores artificiales. Además de la cafeína, el alcohol, los cigarros y otras cosas que por lo general joden tu cuerpo. Pseudociencia o no, al menos esto va a hacer que hablemos más abiertamente sobre nuestros cuerpos.

Esto fue lo que pasó cuando estos amantes tuvieron sexo oral. Cambiamos los nombres para proteger su identidad.

Pareja número uno: Amanda y Estela

Una escritora y una ingeniera que llevan casadas un año y medio.

Semana con dieta normal

Alimentos consumidos: zumo de frutas variadas, smoothies variados, sándwiches de queso, ensaladas, brócolis, kale, tartar de atún, pulpo, bacalao, trucha alpina, ostras shigoku, almeja con pepinillos, albóndigas, huevos hervidos, galletas, tequila, vino, cigarros.

Observaciones

Amanda: La primera noche que anoté observaciones, su sabor era muy suave. El olor ni siquiera se quedó en mi mano. Ha estado haciendo mucho ejercicio y comiendo sano, así que debe ser eso. Las dos notas de sabor principales: ostra y levadura nutricional. Su sabor era ligeramente salado y tenía un olor rico.

La siguiente vez que tuvimos sexo, no estoy segura si fue la limonada que se tomó o el zumo energético de uva que me había bebido poco antes y que se quedó en mis papilas gustativas pero tenía un toque dulce a pesar de que el sabor en general era muy suave. ¿Alguna vez habéis probado las patatas sabor kale con crema de nuez y tahini? Pues yo sí, y si hicieran una versión ligera, sería una buena comparación con estos dos cunnilingus.

En la tercera prueba de este experimento, mi la vagina de mi mujer sabía muy diferente. Su sabor era mucho más cítrico, como a uva, como una acidez dulce, pero tampoco muy ácida, ¿me explico? En general, fue muy agradable.

Estela: Durante mi primera observación del sabor con la dieta regular, la vagina de Amanda tenía un sabor muy amargo y noté un toque de amoniaco. No era el sabor al que estoy acostumbrada. Esas eran las dos notas principales. Aunque el buqué (no sé de qué estoy hablando) era un poco amargo, el sabor era neutro y cremoso. No sé si lo que probé fue el sándwich de queso que se comió por mañana, su jornada laboral de 15 horas o el hecho de que llevaba varias horas sin beber agua.

La siguiente vez que la probé fue mucho mejor. Recuerdo que pensé: Así, así es como me gusta. Ese era el sabor que conozco y amo. El ligero toque agrio me recordó al yogurt. Tenía una textura deliciosa y suave combinada con un sabor fuerte pero neutro, como un queso muy caro y suave. No pongáis esa cara, a todos nos gusta el queso.

Semana con dieta saludable

Alimentos consumidos: zumos de frutas variadas, incluyendo uvas y pepino, smoothies variados, huevos revueltos con verdura, latte de té verde con leche de almendras, café, huevos tibios, kombucha, ensalada de frutas, trucha, verduras, frutas, tacos de trucha alpina, galletas, tequila.

Observaciones

Amanda: Esta vez, su sabor era mucho más dulce, con un toque de piña. También noté que se humedeció mucho más rápido que la semana anterior. ¿Tendrá algo que ver? Además de la piña, hubo notas herbales apenas perceptibles. Sé que suena raro pero creo que sabía un poco a vino Sauvignon Blanc. En general, fue una experiencia de sexo oral muy agradable.

Estela: El sabor de hoy fue muy distinto y es la primera vez que sabe realmente dulce. Me recordó al sabor de la masa de pastel o el Soylent. Me parece súper loco que los seres humanos seamos capaces de producir esos sabores. Nuestro cuerpo es una maravilla.

A diferencia de mi esposa, que es chef profesional, mi paladar no es nada sofisticado. Solo distingo tres sabores: dulce, salado y picante. Por eso me cuesta trabajo explicar de forma profunda y detallada cómo sabía su vagina ese día. Sabía bien: cremosa y equilibrada. Siendo honesta, sabía a lo que sabe un coño normalmente: nada muy intenso, igual que un gin—tonic bien hecho en un día caluroso, es decir, perfecto.

Semana comiendo comida basura

Alimentos consumidos: Frittata con queso, alitas de pollo, quesadillas de pescado, patatas con ajo, sándwich de prosciutto y mozzarella, gyro de pollo, más patatas con ajo, carne con queso, aceitunas, hamburguesa con queso, espárragos, más patatas, más carne, queso azul, vino, tequila, cigarrillos, galletas, pasta con queso, más alcohol, más cigarros.

Observaciones

Amanda: Según recuerdo, sabía a rosas y a sal, que por un lado suena absurdo aunque es bastante exacto. En general, el sabor era agradable.

En la semana de dieta poco saludable, su vagina no sabía amarga pero sí mucho más fuerte de lo normal. En general, los alimentos más grasos y los productos lácteos se dejaron notar más. El sabor no era tan dulce y ligero como antes. Al contrario, era más fuerte tanto en olor como en sabor.

Estela: Cuando bebo, mientras más fuerte sabe, mejor. Esta vez, mi esposa tenía un sabor más fuerte, profundo y acaramelado. Llenó mi boca y sabía como a maicena. ¿Os acordáis de la escena de Kids donde Casper hace que Telly huela sus dedos? Pues justo así.

Unos días después, noté un toque de ajo y percibí un olor y un sabor más intenso, justo como describió mi esposa sobre mi cuerpo. No cabe duda de que era el equivalente a nuestra dieta. Esta dieta fue mi favorita porque todo lo que entraba a mi boca estaba lleno de un sabor fuerte y delicioso.

Conclusiones

Amanda: Creí que el sabor iba a cambiar drásticamente por la dieta pero descubrí que la clave de todo es el consumo de agua. Si mi pareja se hidrata bien, sus fluidos tienen un sabor suave y casi imperceptible. Cuando no tomaba suficiente agua, el sabor es muy diferente y resalta todo lo que había comido esa semana.

Pareja número dos: Adam y Matthew

Un cámara y un productor que llevan nueve años juntos y un año de casados. Matthew no reseñó el semen de Adam.

Semana con dieta normal

Alimentos consumidos: frutas variadas (sobre todo plátanos, fresas y manzanas), verduras variadas (incluyendo berenjenas, ejotes y coliflor), café, huevos, tostadas sin gluten, ensalada de atún, pepinillos, hummus, mozzarella, queso feta, pasta, pollo, carne de vaca, pollo estilo coreano, albóndigas de kimchi, curry tailandés, brownies, vino blanco, vino tinto, cerveza, tequila, cigarros.

Observaciones

Adam: Después de chupársela a mi marido, se corrió en mi boca y me los tragué. Su semen era ligeramente amargo y más aguado de lo normal, lo que significa que probablemente había eyaculado el día anterior. Me quedó un sabor de boca muy malo y tomé mucha agua para que se quitara.

Unos días después, se la chupé y se lanzó su corrida en mi boca (que es muy diferente a cuando se corre en mi boca mientras se la chupo). Su semen casi no sabía a nada. Era muy diferente al sabor amargo que noté unos días atrás. Tenía un saborcillo salado. Me lo pude haber tragado pero no lo hice. Después seguí con mi rutina normal sin necesidad de lavarme la boca.

Semana de dieta saludable

Alimentos consumidos: leche de arroz, té de flor de saúco, kombucha, muchos smoothies de frutas y verduras (hierba de trigo, altramuz dulce, etcétera), kilos de frutas, incluyendo piña, papaya, plátano, fresa, manzana, kiwi, uvas, arándanos y coco; kilos de verduras, incluyendo kale, espinacas, betabel, calabacín, champiñones y frijol de soya; yogur, hamburguesa de salmón, sopa Tom Kha con pollo, curry de coco tailandés con tofu, sopa udon, ensalada de wakame, kimchi, wonton frito de camarón, fideos celofán y cerveza sin alcohol.

Observaciones:

Adam: Se la chupé y me lo tragué muy lentamente para saborearlos mejor. Esta vez, su semen volvió a ser un poco asqueroso. Tenía un sabor fuerte, como a tierra. No era amargo pero estaba muy espeso. Tardé mucho en quitarme ese sabor de la boca.

Unos días después, se la chupé otra vez lanzando su corrida hacia mi boca. Espero que el sabor no haya cambiado por estar expuesto al aire. Esta vez no olía mal y tampoco tenía mucho sabor. No era dulce, tenía una textura promedio y no dejó un mal sabor de boca.

Semana comiendo comida basura

Alimentos consumidos: huevos con salmón ahumado, huevos con queso apestoso, pudín de chía, arroz frito, patatas, helado de chocolate con caramelo, más queso apestoso, espárrago, curry amarillo con fideos de arroz, col, cebollas fritas con pollo, ensalada de atún, salchichas, sushi, hamburguesa con queso, empanadas de carne con salsa, más espárragos, halloumi frito, cordero y salsa de cacahuate, roulade de res, cigarros, vodka, vino, cerveza, cocaína.

Observaciones:

Adam: Ese día, se la chupé y me tragué su semen. No sabía tan mal como esperaba, tal vez porque la cocaína del día anterior todavía no le había llegado a las pelotas. Tenía un sabor ligeramente salado. No estuvo nada mal (para ser semen).

Unos días después, se la chupé otra vez. Esta vez olía un poco mal y sabía a tierra. Ah y tardé mucho en quitarme ese sabor de boca.

Otro día, se masturbó y se corrió en mi boca. Ya estábamos hartos. Hubo un momento en el que me puse a revisar Instagram y me puse en posición cuando por fin ya estaba listo para venirse en mi boca. Esta vez olía muy mal y tenía un sabor muy amargo. Fue un shock para mis papilas gustativas.

El cuarto experimento en la semana de la comida basura resume perfectamente la experiencia en su totalidad. Mi esposo se corrió en mi boca y yo creía que iban a ser el semen más asqueroso que haya probado. Pero no estuvo nada mal. Tenían un ligero sabor a tierra pero no pude descifrar qué era la comida exacta que lo hacía oler o saber mal. Aunque sí que estoy seguro de que fue algo que comió.

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