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Elecciones 2016

Según el nuevo spot del PSOE, una España sin Rajoy sería un jodido infierno

Niños ahogados, resacas y accidentes terribles en la carretera: esto es lo que pasará si Rajoy no sale reelegido.

por Pol Rodellar
08 Junio 2016, 7:47am

Nos encontramos de lleno en la temporada de spots para las nuevas elecciones. Y joder, cuántas maravillas nos brindan estos momentos. Esta vez le toca el turno al nuevo vídeo del PSOE, ese que te anima a imaginarte un verano sin Rajoy, un verano, supuestamente —y esta cursiva no es casualidad— perfecto.

Lo jodido del asunto no es que esté plagiando deliberadamente a otros anuncios de otras marcas —digamos, de coches y cervezas— ni que recurra constantemente a esas imágenes trilladísimas de los productos audiovisuales que pretenden ir dirigidos a un target "joven", "moderno" pero también "trascendente" y "sensible"; aquí el jodido problema reside en que este verano "sin Rajoy" que nos propone el PSOE es un auténtico infierno.

Todas las imágenes son capturas del vídeo promocional del PSOE

La primera imagen que nos proponen es la de un niño —¿nuestro hijo?— lanzándose a una piscina y hundiéndose. He dicho hundiéndose. Estamos hablando de solamente bajar. Aquí nadie SUBE. En los veranos sin Rajoy todo se hunde y muere, incluso los niños. Especialmente los niños.

Seguimos con el instante en el que un loco intenta quemar sus dedos con el sol. No es que solamente se trate de que esta persona esté tan chalada como para desear quemar sus dedos con el astro rey, la muy desquiciada no entiende los juegos de distancia y perspectiva entre los objetos y cree que poner la mano delante de algo —dentro de nuestro campo de visión— supone alcanzar ese algo. En los veranos sin Rajoy viajamos con locos en la parte trasera del coche.

Así estamos. Ese momento en el que te levantas hecho polvo y con una sed del demonio porque te has pasado un día entero secándote el cerebro a base de cervezas, chupitos y cubatas.

Te tambaleas descalzo por casa y finalmente llegas a la nevera. Ahí está el agua. Pero antes de cogerla dejas que el frío que emana de la nevera se apodere de tu cuerpo.

Eres como Han Solo antes de ser congelado en carbonita. Te relajas. Es una sensación muy agradable. La paz antes de la muerte. En este momento de lucidez te das cuenta de que todas estas borracheras que te estás pillando entre semana no van a cambiar el hecho de que sigues estando casado con esa persona que a día de hoy llevas dos años odiando muy fuertemente.

Sería recomendable cambiar de estrategia vital pero sabes que no lo harás. Seguirás levantándote a las seis de la madrugada a por un buen trago largo de agua. Como cada maldita noche. Cada. Maldita. Noche.

"Ponte crema Sara". ¿Cuántas veces te repitió esta frase tu madre cuando eras jovencita, Sara? "Ponte crema Sara". "Ponte crema Sara". "Ponte crema Sara". Pese a la repetición sigues sin hacerlo y un día saldrás llorando de la jodida consulta del jodido médico porque no te pusiste jodida crema, Sara.

"Bienvenidos a mi cumpleaños, será la hostia. Nos lo pasaremos de pelotas. De comer he hecho un plato de pasta. Pasta sola, sin salsa ni nada. Bueno, tiene un poco de sal. Está muy buena. Y es muy sana. Pasta. Simplemente. ¿Algún problema? ¿Tienes algún problema? ¿Te digo yo algo de estas gafas tan raras que llevas, capullo? Ei tíos, ¿por qué estáis todos tan tristes? Esto es una celebración, ¿qué son estas caras? Serviros un poco de agua del grifo y que empiece la FIESTA".

El dolor de un bebé. Contemplar el dolor de un bebé. No hay nada más bello y a la vez aterrador que contemplar como un niño sufre y genera estas pequeñas y puras lágrimas de malestar. "Sigue rociándole con el chorro de agua, el colega se cree que la va a diñar. Se cree que esta manguera lo va a liquidar. Sigue rociando Manel. Mírale la cara. Te juro que el muy inocente ya se ve enterrado".

Mirar el cielo y ver aquello que lleva atormentando al ser humano desde que sus ojos se abrieron por primera vez. La nada. El frío y aterrador universo. ¿Qué coño hay ahí fuera? ¿Realmente vivimos en una esfera que flota y gira en un espacio infinito? ¿Existe el tiempo ahí fuera? ¿El amor? ¿La muerte? Joder, necesito un trago.

Y de repente unas misteriosas gafas que flotaban y que se dirigían directamente hacia ti se posaron encima de tu rostro, interrumpieron ese precioso paseo que estabas haciendo con Raquel.

Sí, ese mismo paseo en el que —antes del incidente de las gafas raras— pretendías pedirle la mano. Ahora ya no. Ahora todo es extraño y no tienes muy claro si quieres seguir de vacaciones o largarte al hotel y pegarte un tiro porque estás empezando a tener unas alucinaciones un poco preocupantes. El doctor dijo que solamente se trataba de un pequeño golpe. Ahora crees que hubo algo más.

Esta es buena. Has cedido y finalmente vas a ir a ese concierto de la Orquesta Platinium. Tus amigos se han puesto muy pesados con el tema y no has tenido otra opción. Por suerte son unos amigos que solamente ves durante el verano, así que te alegras de que para ti la fiesta del pueblo no sea el evento del año, como lo es para ellos.

Intentas pensar en otras cosas. Cuando llegues a casa en setiembre intentarás quedar con Carlota. Te gusta mucho Carlota. Sí. La tantearás con un WhatsApp inocente. "¿Qué tal el veranito, Lota?". De repente uno de tus colegas se pone delante de ti y empieza a saltar y a gritar. Lleva puesto ese estúpido sombrero que te genera vergüenza ajena. Joder, cómo odias estos asquerosos sombreros.

Ya está, es un hecho, acabas de decidir que mañana mismo te largas de este maldito pueblo que te vio nacer.

En la carretera lo mejor son las imprudencias. Cargar el capó de un coche realmente viejo y poco funcional con cosas inútiles y mal sujetadas puede generar un auténtico armaggedon en la carretera. Te da igual.

Este año por tus huevos que te llevas la lancha. Las fotografías que aparecieron en los periódicos eran realmente terroríficas. Esos brazos cercenados tirados a lo largo y ancho de la carretera. Dios, era horrible. Y esa lancha. Esa jodida lancha totalmente intacta. ¿Cómo puede ser?

Lo más triste del mundo es cuando después de 85 años de vida te das cuenta de que las horas del día las pasas completamente solo. 85 años para llegar a esto. Ni una llamada. Ni un mail. Nada.

Darías lo que fuera por poder volver a ver los ojos de Martina. "¿Dónde estarás ahora?", te repites cada día. "Supongo que quiero ir contigo. Allí donde estés".

***

Puede que me equivoque, pero creo que este compendio de estampas tristísimas no es la mejor opción para animar a la ciudadanía a sacar a esos tipos del gobierno. No me malinterpretéis, a mí Rajoy me la suda, pero si el equipo de Sánchez pretendía desacreditar al anterior Presidente del Gobierno con esta estrategia, no lo ha conseguido. Y bueno, es muy mala idea incluir el nombre de tu contrincante en el claim de la campaña. Muy. Mala. Idea.