Cultura

Drogas, VIH y orgías: ¿existe relación entre el bugchasing y el chemsex en España?

Hablamos de la relación entre esta práctica sexual y el contagio de las enfermedades de transmisión sexual.
29.4.16

Imagen vía

Las declaraciones a la SER del doctor Josep Mallolas, especialista en enfermedades de transmisión sexual del Hospital Clínic de Barcelona hicieron saltar todas las alarmas. ¿Hay ruletas rusas del VIH en algunas fiestas chemsex en la ciudad? ¿Realmente existe alguien que quiera ser infectado con el virus para no tener que "sufrir el preservativo" más?

El Doctor Mallolas aseguró que se quedó helado cuando un joven homosexual acudió a su consulta con el siguiente mensaje: "mi sexualidad es importantísima y no me quiero resignar, que tengo 20 años, a vivir el resto de mi vida con un preservativo puesto. ¿Y qué alternativa tengo? Infectarme. Y cuanto antes me infecte y antes me trates y yo esté con una carga viral indetectable, ya no sufriré por si me infecto de esto o de aquello".

Decidí entrar en varias páginas de contactos para relaciones "a pelo" para recibir información de las Barebacking parties, fiestas donde el uso del preservativo está totalmente prohibido, para ver lo que se cocía allí dentro. En ningún sitio se especifica si los participantes deben estar limpios de ITS (Infecciones de transmisión sexual). Nadie te pide análisis, y por lo tanto si te preguntan igualmente puedes mentir.

No es cierto que la aparición del chemsex sea un signo de que el colectivo homosexual ha perdido el miedo al VIH. La epidemia está muy presente en sus vidas, especialmente en la de las generaciones más jóvenes, que a veces ante un simple resfriado vienen al centro por temor a haberse infectado

"A nosotros también nos vienen muchos chicos homosexuales preguntándose si no sería mejor infectarse" —nos explica Ferran Pujol, presidente del proyecto Hispanosida y responsable de BCN Checkpoint, un centro especializado en la detección de enfermedades de transmisión sexual situado en Barcelona— "pero no tenemos que tomárnoslo en el sentido literal. Realmente estos chicos no quieren tener VIH. Lo que quieren es una solución. Lo que nos están diciendo es que se sienten muy preocupados y con temor a que el VIH les acabe infectando. Esto denota un cierto cansancio, una angustia por tener que estar siempre utilizando preservativo, porque en cualquier tipo de relación que tenga el chico, el VIH podría interponerse. No es tan sencillo utilizar siempre condón. No solo depende de ti, depende de las otras personas que intervienen en la relación. Nosotros desde Checkpoint intentamos hacer un trabajo de reducción de riesgos desde la proximidad. Realmente lo que detectamos es que la gente está cada vez más preocupada y concienciada con la prevención y detección de VIH. Aun así las ETS siguen creciendo porque a pesar de su elevada prevalencia no se disponen programas eficaces de cribado y tratamiento de las mismas".

El Checkpoint atiende cada año en Barcelona a 6.000 hombres gais, bisexuales, hombres que tienen sexo con otros hombres y mujeres transexuales. El mismo servicio se ofrece de manera permanente por ejemplo en Londres en 56, Dean Street y en Madrid también existe un centro de referencia para la comunidad gay, el centro Sandoval.

En Londres es donde se ha visto un considerable crecimiento en la prevalencia de chemsex, nos explica Pujol, aun así asegura que la gente está informada y a la vez alarmada. "No es cierto que la aparición del chemsex sea un signo de que el colectivo homosexual ha perdido el miedo al VIH. La epidemia está muy presente en sus vidas, especialmente en la de las generaciones más jóvenes, que a veces ante un simple resfriado vienen al centro por temor a haberse infectado".

Algunos estudios recientes demuestran que las prácticas sexuales potenciadas por el consumo de drogas podrían ser un factor que contribuye a la expansión del VIH. La Hepatitis C y otras infecciones de transmisión sexual también son un problema muy evidente de salud pública tanto para homosexuales como para mujeres transexuales. El chemsex se asocia con sobredosis, suicidios, adicciones, psicosis y problemas de salud mental que influyen en la identidad y el bienestar sexual y cultural.

En el caso de la infección por VIH un dato relevante a tener en cuenta es que una cuarta parte de los infectados no saben que lo están y el 42% de los diagnósticos son tardíos

Josep Mallolas nos cuenta que cada vez hay más adictos a la práctica: "Hay personas adictas que nos han pedido ayuda para desengancharse. No puedo asegurar al 100% que hayan contraído el VIH como consecuencia del chemsex, lo que está claro es que las metanfetaminas, el cristal, la coca o el nitrilo son substancias que ayudan a desinhibirse, son euforizantes y dificultan ser conscientes de tu voluntad. En un colectivo de personas que están bajo los efectos de estas drogas puede pasar de todo. Vivimos en una sociedad donde hay un segmento muy amplio de la población aficionada al riesgo. Personalmente creo que hay percepción de no riesgo ante las enfermedades de transmisión sexual".

Según un estudio publicado por la organización StopSida (el link puede encontrarse el primero en la columna de la derecha) hay necesidades no sexuales que impulsan a los homosexuales a involucrarse en prácticas de alto riesgo. El placer por lo prohibido y la necesidad de experimentar otro tipo de sensaciones son razones suficientes para que el 35% de los jóvenes españoles, tanto en parejas homosexuales como en heterosexuales, no utilicen condón de forma habitual en sus relaciones íntimas. El uso del preservativo al practicar sexo oral es prácticamente inexistente y esto preocupa a los expertos porque todas estas infecciones se pueden transmitir a través de felaciones y cunnilingus, en el caso de relaciones con mujeres.

La Agencia de Salud Pública Catalana, conjuntamente con el centro Checkpoint llevaron a cabo un estudio en el que participaron unos 1.000 hombres para evaluar la prevalencia de clamidia y gonorrea en hombres que tienen sexo con hombres. El análisis consistía en recoger muestras en tres localizaciones distintas: la garganta, el pene y el recto. De estos hombres elegidos sin un criterio específico (se ofreció entrar en le estudio a todos los usuarios que acudieron a Checkpoint) se detectó que el 22% de ellos estaban infectados por gonorrea o clamidia. Cuando la localización era rectal en el 80% de los casos de la muestra la presencia de la ITS era asintomática, por lo que los pacientes no sabían que tenían la enfermedad. En cambio, las afectaciones uretrales se manifiestan con algunos síntomas más visibles, como dolor al orinar o supuración. En el caso de la infección por VIH un dato relevante a tener en cuenta es que una cuarta parte de los infectados no saben que lo están y el 42% de los diagnósticos son tardíos.

"Nunca habíamos estado tan cerca de poder vencer al VIH. Antes solo teníamos información y preservativo. Ahora hay un plan de acción sobre la mesa de las autoridades sanitarias para proponer el tratamiento con profilaxis preventiva a personas con riesgo de contraer la infección"-nos explica Ferran Pujol. Mallolas, en cambio, apunta que los tratamientos con profilaxis aún están en fase de estudio: "No es sencillo. ¿A quién le damos el tratamiento? ¿Quién lo da? ¿Quién lo paga?". Además nos dice que la medicación requiere de controles periódicos porque puede generar toxicidad. Según nos dice, una pastilla al día cuesta 350 euros mensuales mientras que el tratamiento de VIH tiene un coste de 6.500 euros por persona y año. "Hay un mercado negro sin control de calidad. Por internet se puede encontrar de todo"- explica el médico del Clínic.

Me pregunté si sería fácil encontrar gente dispuesta a pasar el VIH a personas sanas y hablé con un amigo que se mueve bastante en una app de contactos gais muy conocida. Le pregunté si es fácil encontrar en estas apps a una persona dispuesta a contagiar el virus. A los dos minutos me envió esta conversación.

Cabe decir que después el chico del chat reflexionó sobre lo sucedido y le preguntó a mi amigo cuál era la excitación de tener sexo con alguien que tiene VIH. También le recomendó que se realizase pruebas para saber si estaba infectado y le preguntó exactamente qué quería hacer con su amigo.

"Combatir el estigma y la discriminación asociadas al VIH es esencial para conseguir una respuesta efectiva a la epidemia de VIH" —nos dice Pujol—. "Criminalizar a todo un colectivo mediante noticias sensacionalistas e irresponsables como las referentes al invento de la ruleta rusa es inadmisible y no hace nada más que empeorar gravemente la situación".