Las pilotos de Palestina

Si el videoclip de Bad Girls de M.I.A y la escena de acción de Fast and Furious 7 en Abu Dhabi son tus únicos referentes de las carreras de carros en el Medio Oriente, abróchate el cinturón porque esto es real: Speed Sisters es un documental sobre el primer equipo árabe femenino de rally.

Mara, Betty, Noor, Maysoon y Mona son cinco chicas que se han propuesto desafiar los estereotipos de género compitiendo en pistas improvisadas a lo largo de todo Cisjordania. En cierto modo, son una hermandad que no se rinde ante las expectativas sociales y políticas de su comunidad, pero la amistad no es un factor que importa cuando están compitiendo unas contra otras en eventos como el Palestinian Motorcyle y el Motorsports Federation.

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La cineasta libanesa-canadiense Amber Fares captura la rivalidad y el poder femenino de este colectivo en su primer largometraje, Speed Sisters: una perspectiva muy diferente de la vida en Palestina bajo la ocupación israelí.

La película se estrenó en el Sheffield Doc/Fest, en Inglaterra, y ya se ganó el apoyo de Madonna. Hasta las mismas protagonistas cruzaron las fronteras para solidarizarse con la campaña por el derecho de las mujeres a conducir en Arabia Saudita (que también fue la inspiración principal de Bad Girls). Hablamos con la directora sobre cómo fue el rodaje del largometraje.

VICE: ¿Cómo fue tu primera experiencia en una carrera de carros en Palestina?

Amber Fares: Fue increíble. Llegué a Belén y había como mil personas; la música estaba a todo volumen y todos estaban haciendo cola para sacar fotos de los carros. En medio de todo me encontré con un par de chicas preparándose para la carrera.

¿Por qué pensaste que era una historia interesante para contar?

Cuando piensas en Palestina, lo último que se te ocurre es que las carreras de carros sean tan populares. Con la ocupación y todas las restricciones no me habría imaginado nunca que algo así pudiera existir.

La libertad de movimiento es un factor esencial de la película. Las mujeres están atrapadas en sus vidas cotidianas por los puestos de control y Cisjordania no tiene pistas para realizar carreras de carros. ¿Cómo pensaste en tratar este tema para la película?

Las chicas no tienen libertad para circular por las calles: sus vidas las dicta una potencia extranjera y la ocupación militar. En realidad no se dan cuenta de lo mucho que les afecta porque ya están acostumbradas. Por eso, es muy importante que defiendan su derecho a conducir porque si no lo hacen, no podrán acabar con la represión a la que les someten los demás. Cuando cogen el volante, les sube la adrenalina como a una adolescente que acaba de sacar la cédula porque sienten que tienen el control sobre algo.

¿Te sorprendió ver cómo las pilotos estaban culturalmente aceptadas tanto en la comunidad automovilística como en sus propias familias?

Algunas mujeres sí que se tuvieron que enfrentar a los prejuicios, pero demostraron que eran buenas, que estaban ahí para quedarse y que les encantaba competir. El jefe de la federación de carreras insistió mucho en el hecho de que las mujeres siempre han tenido su espacio en la organización ya que, cuando se fundó, destinaron uno de los espacios y un carro para las chicas.

¿Cómo han reaccionado en Palestina con el estreno de la película?

La proyectamos por primera vez en Ramallah los primeros días de junio. Era la primera vez que el padre de Mara [su mentor y mayor fan] la veía, y lo cierto es que a la comunidad le encantó. Todo el mundo se sorprendió porque cuando se dice que una película viene de Palestina, por lo general tendemos a creer que trata sobre la ocupación. Con esta propuesta le hemos dado un giro a la situación y eso es algo innovador. Sus habitantes ya están cansados de verse retratados siempre de la misma forma.

¿Fue intencional tener un equipo de sólo mujeres para la realización de la película?

Definitivamente. Quería crear un entorno en el que las mujeres se sintieran seguras y con la confianza de hablar. Aunque parte de mi cultura es árabe, no manejo muy bien el idioma. Esto creó una relación muy interesante porque soy de afuera y a la vez comparto cosas con ellas. Me gustaba la idea de construir un refugio en el que sintieran que podían decir las cosas sin que nadie las juzgara. Es una película sobre mujeres, así que era importante crear un entorno propicio y de apoyo. En la película sólo participa un chico, el productor… nuestro speed brother.

¿Estás familiarizada con las películas sobre carros?

He visto Senna y todas las entregas de Fast & Furious.

¿Te subiste al carro con ellas?

Me subí, pero demasiadas veces para mi gusto. Sólo el hecho de estar cerca de los carros cuando iban conduciendo ya me parecía una temeridad.

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