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Entrevistamos a Albert Pla mientras escala una montaña (y puede que le hayamos matado)

Es uno de los protagonistas de "Murieron por encima de sus posibilidades". Se empeña en responder a las preguntas mientras sube una de las cimas más altas del mundo y eso no es una buena idea.

Perseguimos la pista del escurridizo Albert Pla porque es uno de los actores de Murieron por encima de sus posibilidades, la película de Isaki Lacuesta, que se estrena el 24 de abril. Y le pillamos practicando alpinismo. No sabíamos que era aficionado a trepar a las cumbres más altas del mundo. Pero no vamos darle más vueltas, vamos rápido con la entrevista, porque no tenemos tiempo. Nos hemos quedado muy preocupados y ahora lo único que nos interesa es que las autoridades nos confirmen que Albert está vivo.

Vice: Hola, Albert, ¿dónde estás y qué estás haciendo en este momento?

Albert Pla: Aquí, escalando una de las montañas más altas del mundo.

¿Has tenido que interrumpir algo para contestar a estas preguntas?

No, simplemente dejé de escalar. Me sujeté biena la roca. Estoy colgado de las cuerdas, pero son seguras. No sé por qué me lié subiendo por la cara norte de la montaña. Es demasiado escarpada. Se me congelan las manos. Es difícil escribir en el portátil en esa posición.

Hoy toca hablar sobre tu faceta de actor, ¿te apetece?

Por supuesto, me pillas en un momento ideal. Precisamente estoy escalando la montaña para preparar el papel de mi próxima película.

¿Cómo te convenció Isaki para salir en su película? ¿Te chantajeó de algún modo? ¿Te ofreció algún tipo de recompensa en otra vida?

No me convenció Isaki. Yo le convencí a él.

¿Te consideras un actor dócil o te gusta aportar cosas al guion?

Perdón, se me soltó el mosquetón del arnés. Cada vez resulta más difícil contestar. Estoy en una posición incómoda. Qué frio. Voy a empolvarme las manos con magnesio.

La película habla de cabreo, crisis y de mandar un poco todo a tomar por culo, el argumento te pega bastante, ¿no?

A tomar pol culo la puta montaña. Quiero bajar. Estoy harto de estar aquí colgado con este frío.

Ya has codirigido un documental, ¿alguna vez has pensado en dirigir una película de ficción con un guion tuyo?

Sí. Estoy harto de escalar esta puta montaña o de convivir en un psiquiátrico con locos solo para ponerme dentro del gilipollas de personaje que quiere el director.

¿Vas mucho al cine o ves películas en casa? ¿Cuál es la última que te ha gustado?

Se me ha soltado el otro mosquetón.

Te gusta responder con monosílabos en las entrevistas, ¿es mejor callar cuando uno no tiene nada que decir o es timidez?

Me caigo.

Me gusta mucho el libro que tienes con Liniers para niños, ¿tienes pensado trabajar más en esta línea de escritor?

Si no contesto a la próxima pregunta, por favor, llama a mi familia.

¿Qué te pareció la peli de Isaki cuando la viste acabada?

(silencio).

¿Albert Pla?

Fotograma de "Murieron por encima de sus posibilidades"

Y no hubo respuesta. Mal asunto. Llamada urgente a la familia. Mientras seguimos indagando, le pedimos a Isaki Lacuesta que nos hable sobre el actor y cómo llegó a formar parte del casting de su película, que participó en la sección oficial del pasado Festival de San Sebastián. Y nos devuelve un escrito que titula: 'Albert Pla es la dictadura del mercado'. Esperemos que no sea su obituario. De verdad, te queremos Albert.

"Siempre explicamos que rodamos 'Murieron por encima de sus posibilidades' desde la libertad más absoluta. Pero hoy debo confesar que no es del todo cierto. Si veis la película, os daréis cuenta de que el personaje que interpreta Albert Pla se llama Albert. Pues bien: no quiero dar más pistas de las necesarias pero debo aclarar que, en el guión original, el personaje se llamaba Mario. La descripción decía así: "Mario es un joven veinteañero, bien parecido, de torso musculoso y bíceps acogedores, sonrisa deslumbrante y ojos embriagadores. Tipo listo, buen rabo, buena gente".

Éramos felices. Teníamos el casting cerrado: habíamos mandado el guión a una joven estrella del cine español, que encajaba a la perfección con el carácter de Mario. El guion le encantó. 'No leía nada tan extraordinario desde las obras completas de Valle-Inclán', nos respondió, '¿dónde hay que firmar para rodar gratis?'.

Fue entonces cuando los inversores se plantaron. Querían recuperar su dinero y asegurarse de que lo multiplicarían por mil. Hacía falta un actor consagrado, un camaleón que reventara las audiencias.Hilaron aún más fino: 'En España solo hay uno. O fichas a Albert Pla o nos retiramos del proyecto... autorzuelo de mierda'.

En aquel momento me sentí violado como artista, como intelectual y hasta como mujer. Llamé a Mario y ambos nos hartamos de llorar. Comprendí que la industria del cine es un negocio cruel en la que no se hacen prisioneros. Maldije la dictadura del mercado.

Pero en cuanto Albert Pla llegó al set comprendí que los inversores tenían razón. Albert bajó del helicóptero y un rayo de carisma nos deslumbró. Irradiaba genialidad por los sobacos. Albert había escrito un guión nuevo. Me dijo dónde poner la cámara. Mientras actuaba, se las apañaba para dirigir con gestos invisibles de las cejas a sus partenaires y componía la banda sonora, silbando en directo.

Ahora estoy eternamente agradecido a los inversores por su sapiencia. Obligarme a fichar a Albert Pla es el mejor regalo que me han hecho en la vida. No solo es un genio: es que, gracias a su presencia, en 'Murieron' nos vamos a forrar. ¡Viva el libre mercado!".

Que viva, Isaki, y si ves por ahí a Albert, avisa, por favor. Y llama también a su familia. Después de leer esto pueden estar preocupados.