SPHERE image of the young star in polarized light. Image: ESO/Boccaletti et al​
SPHERE image of the young star in polarized light. Image: ESO/Boccaletti et al

Los científicos observan por primera vez el nacimiento de un planeta y es terrorífico y bello

La nueva imagen podría ser la primera evidencia directa del feroz nacimiento de un planeta en el espacio interestelar.
05 Junio 2020, 3:54am

Es una ecografía como ninguna otra. Una vorágine de gas y polvo que gira alrededor de lo que probablemente es un planeta gigante recién nacido. Esta impresionante imagen podría ser la primera evidencia directa del tórrido lugar de nacimiento de un planeta, según un estudio publicado el pasado miércoles en Astronomy & Astrophysics.

AB Aurigae, una estrella a unos 520 años luz de la tierra, lleva fascinando a los científicos desde hace años por el enorme círculo de gas y polvo que la rodea y que muestra las condiciones perfectas para el nacimiento de nuevos planetas, como una placenta cósmica. En este enorme disco, ya se habían observado unas estructuras en espiral cerca de la estrella, que señalan la presencia de un planeta emergente. Un espectáculo que hasta hace poco era prácticamente imposible ver.

Un equipo liderado por Anthony Boccaletti, un astrónomo del observatorio de París de la Universidad PSL, se propuso echar un vistazo más de cerca a este nuevo planeta, que ha producido alguna de las “espirales más impresionantes jamás captadas”, según el nuevo estudio.

“Estudiamos la estrella porque ya sabíamos que era interesante si queríamos investigar la formación planetaria”, dice Boccaletti. “Sabíamos que estaba rodeada de polvo y gas. También, que el disco tenía unas estructuras específicas en espiral en una cavidad”.

Los científicos creen que este efecto de espiral es el resultado de las interacciones entre los planetas incipientes y el polvo y el gas que les rodea y nutre. La masa de estos mundos tan jóvenes produce pequeñas ondas en el disco de gas, que finalmente se distorsionan y se convierten en espirales, al mismo tiempo que el planeta orbita alrededor de la estrella. Mientras que se crean estas espirales en el disco, el planeta va absorbiendo e incorporando el gas a su cuerpo.

“De esta manera, el planeta crece, acumula gas y forma un sobre enorme como el que vemos en los planetas gigantes de nuestro sistema solar, como Júpiter o Saturno”, dice Boccaletti. “Para crear estas atmósferas de gas, se necesita traer ese gas de algún lugar y ponerlo en el planeta. Este es el proceso que creemos que siguen estos tipos de planeta”.

Boccaletti y sus compañeros se propusieron captar esta tentadora característica con más detalle con la ayuda de SPHERE, un instrumento especializado del Very Large Telescope en Chile. SPHERE está diseñado para encontrar exoplanetas —planetas que orbitan en estrellas diferentes al sol— y está equipado con un coronógrafo que puede eliminar la luz de la estrella anfitriona.

El equipo capturó el sistema de AB Aurigae usando SPHERE en enero de 2020 y filtró la luz cegadora de la estrella para poder ver la imagen. El resultado fueron estas fascinantes imágenes del lugar de nacimiento de estos nuevos cuerpos celestes. Aunque el planeta no se ve en sí en estas imágenes, el equipo pudo captar una distorsión de giro que ya había sido planteada en algunos modelos de formación de planetas, según el estudio.

En la nueva imagen, el giro se encuentra ligeramente debajo de AB Aurigae, que ocupa la parte central de la espiral (señalada con un círculo blanco en la imagen de abajo, mientras que el círculo azul representa dónde estaría Neptuno si se tratase del sistema solar).

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Las imágenes del sistema AB Aurigae con el disco alrededor. Imagen: ESO/Boccaletti et al.

Dicho de otra forma, el equipo consiguió avistar el lugar donde probablemente está emergiendo el planeta. “Aquí, en este caso en particular, no vemos el planeta”, dijo Boccaletti. “Vemos la estructura que el planeta origina en la espiral, que es lo que llamamos un giro”.

Las futuras observaciones de AB Aurigae podrían revelar más información sobre este infante planeta, como su masa o su órbita. Boccaletti y sus compañeros quieren continuar examinando el sistema para ver si pueden delimitar la trayectoria que sigue alrededor de la estrella y averiguar si se trata de un mundo completamente formado o todavía en proceso de condensación.

En la próxima década, las observaciones que se lleven a cabo sobre este sistema, con la ayuda de observatorios terrestres inmensos como el Telescopio Extremadamente Grande que se está construyendo en Chile, ayudarán a los científicos a determinar los modelos de acrecimiento de gas en los planetas gigantes emergentes.

“Necesitaríamos un telescopio mucho más grande para poder ver la estrella más de cerca; para poder ver incluso más de cerca la espiral”, dice Boccaletti. “Si fuésemos capaces de estudiar el gas que rodea el planeta, entonces podríamos entender la dinámica del gas y cómo cae en el planeta”.

Estos detalles tan complejos sobre el origen y la evolución de los planetas podrían ayudar a resolver los misterios más grandes de estos cuerpos celestes y el sistema que los acoge. Además, si las nuevas imágenes del AB Aurigae son un indicio de ello, veremos muchísimas más imágenes espectaculares de las nuevas generaciones de planetas.