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Cómo dejar el consumo ocasional de cocaína

Adam Winstock, fundador del Informe Mundial sobre Drogas, tiene unos cuantos consejos para quienes quieren reducir el consumo.

por David Hillier
20 Enero 2020, 7:46am

Foto: Indiapicture / Alamy Stock Photo 

No hay nada más deprimente que un tío que te diga, con toda sinceridad y un énfasis inusitado en sus palabras, que está aburrido de tomar coca y que va a dejarla definitivamente y, acto seguido, te pase una carátula del DVD de Memento con varias rayas de polvo blanco primorosamente cortadas sobre ella. No tengo paciencia para gente así, principalmente porque ya he pasado por ahí y sé de primera mano que estas personas caminan sumidas en una niebla de autoengaño.

Actualmente, el Reino Unido atraviesa una epidemia de consumo de cocaína, fomentada por el aumento de la pureza y la disponibilidad. De hecho, hace poco Londres y Bristol fueron nombradas capitales europeas de la cocaína. El Informe Mundial sobre drogas de 2019 reveló que el 41 por ciento de los consumidores de cocaína quieren consumir menos. Llamé al fundador del informe, Adam Winstock, para hablar de cómo darle un descanso al tabique nasal.

VICE: Hola, Adam. En primer lugar: ¿cuándo consideras que el consumo ocasional deja de serlo para convertirse en hábito?
Adam Winstock: La mayoría lo consumen con moderación, es decir, medio gramo una vez al mes o menos. Aunque es un consumo no exento de riesgo, el tiempo que media es suficiente para demostrar que hay cierto control y que la cantidad tomada no es demasiado preocupante. Cualquier consumo que exceda esto puede suponer una potencial pérdida de control.

Según el Informe Mundial sobre Drogas, ¿qué porcentaje de personas excede este consumo?
Un 20 por ciento, y en algunos países, como Escocia, llega al 30. Si consumes una vez por semana, estarías entre los que forman el 5 por ciento que más toma.

¿Por qué crees que tanta gente toma cocaína hoy día?
Antiguamente, si querías comprar coca, tenías que planificarlo con antelación. Ahora, en cambio, ha mejorado el precio, la pureza y la accesibilidad, lo cual contribuye a normalizar el consumo entre algunas personas.

¿En qué medida se puede reducir el consumo evitando a las personas que incitan a ello?

En gran medida. El consumo de cocaína está muy relacionado con la gente, los sitios y las cosas. Si te lo tomas en serio, tendrás que cambiar de entorno social y empezar a moverte con gente que no toma. Eso es lo verdaderamente difícil: romper el ciclo.

Para algunos lo será, desde luego, porque la cocaína suele formar parte de los planes del fin de semana de los amigos.
Lo es, a no ser que estés muy motivado. Por muy buenas intenciones que tengas al empezar la noche, es muy fácil decir: “No pensaba meterme nada, pero si la gente me ofrece, ¿qué voy a hacer? ¿Decir que no?”. Y quienes más motivos tienen para dejarlo son los que más difícil lo encontrarán, porque el hábito está tan instalado entre los de su entorno que lo ven más normal.

Entonces, ¿es mejor evitar salir, directamente?
Si vas siempre con el mismo grupo y sabes que los viernes la gente se mete coca, tienes que decirles que te parece demasiado y que vas a pasar un tiempo sin verlos. Si son amigos de verdad, que se preocupan por ti, lo entenderán y tendrían que apoyarte.

¿Es importante la pareja en este proceso?
Puede desempeñar un papel muy importante. Decir “Este fin de semana saldré con mi novia” se considera socialmente más aceptable que “es que no me fío de que no vaya a acabar tomando droga”. Haz planes para ir con tu pareja al cine, a cenar, donde sea. Así pasaréis tiempo juntos, te irás a la cama relativamente pronto y no te habrás gastado tanto dinero. Eso es lo mejor de todo: en la vida, la mayoría de las cosas son más baratas que meterse cocaína.

¿Y lo de borrar el teléfono de tu camello antes de salir?
Mmm, sí, pero muchos camellos te mandarán un whatsapp para ofrecértela, de todos modos, y si vas con un grupo de gente, alguien tendrá el número.

¿Y qué me dices de salir más tarde para evitar beber tanto?
Bueno, eso funciona en ambos sentidos. Si sales pronto, es probable que para las 21:00 ya lleves cuatro o cinco cervezas y pienses: “Ah, pues no es muy tarde para meterme un poco”. Pero si sales tarde con la idea de beber menos y consumir menos droga, llegarás al mismo punto pero a las 23:00 y acabarás liándote hasta tarde. No creo que la solución sea salir más tarde: es la gente, los sitios, las cosas. ¿Con quién vas a salir? ¿Dónde estaréis? ¿Puedes eliminar el riesgo de tomar coca?

¿En qué momento crees que es necesario buscar ayuda?
Has de pensar si estás consumiendo más cocaína de lo que habías planeado, antes de lo previsto, y si sigues haciéndolo pese a que acabes hecho una mierda el sábado y te quieras morir el lunes. Si reconoces esos aspectos y, aun así, no eres capaz de decir que no o dejar de tomarla durante una temporada, tal vez debas hablar con alguien.

¿Qué recomendarías?
Para mucha gente, esto implica unas cuantas sesiones con un psicólogo para que te dé estrategias válidas con las que evitar el consumo, la mayoría de las cuales ya las hemos cubierto en esta entrevista. Pero a lo mejor tienes que preguntarte por qué no puedes dejarlo. Quizá sea porque no tienes otros amigos, porque sientes ansiedad cuando estás con gente o crees que no eres interesante, o tal vez sea porque estás deprimido y tienes otro problema mayor.

¿Qué dirías a alguien que crea que a su amigo o amiga se le está yendo la mano con la coca y quisiera ayudarle?
Una charla en el momento adecuado puede hacer mucho bien. Los principios son: que la conversación sea en un sitio tranquilo y cuando ambos estéis sobrios; plantéale la situación y dile que para ti no es nada fácil hablar de esto; dale ejemplos concretos que demuestren que está consumiendo demasiado; evita discutir y háblale desde el amor; que sepa que se lo dices porque te importa y que no pretendes juzgar a nadie.

Gran consejo. ¡Gracias, Adam!

@dhillierwrites

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