Lo que dice de ti el tipo de bocadillo que te metes cada mañana

España unida en un bello acto de comunión costumbrista.

|
sep. 13 2018, 4:30am

Foto vía el usuario de Flickr Los viajes del CangrejoCC BY 2.0

Una de las experiencias más deseadas y reconfortantes de la jornada de trabajo del ciudadano español es esa en la que se abstrae unos momentos de la realidad y engulle durante unos minutos un buen trozo de pan con algún tipo de embutido metido dentro, “desayuno de media mañana”, lo llaman.

Este momento se sucede entre las 10:30 y las 11:30 de la mañana y en entonces cuando tenemos a TODA ESPAÑA COMIENDO SU BOCADILLO —mujeres blancas, hombres blancos cis heterosexuales, hombres gitanos que trabajan en el sector cultural, migrados independentistas catalanes, mujeres racializadas, mujeres de movilidad reducida de clase alta, personas de género fluido que trabajan en la metalurgia, Javier Cárdenas, en fin, toda España—, todos unidos en un bello acto de comunión costumbrista. El tema es que esta unión también sugiere cierta separación, pues cada trabajador tiene sus propias preferencias bocadilliles, sus fetiches embutidos. Es por eso que merece la pena desentrañar qué tipo de persona se esconde detrás de cada tipo de bocado.

Normalmente hago introducciones a los artículos más largas pero esta vez lo voy a dejar aquí, si os parece bien, porque hay muchos bocadillos y no quiero que dejéis de leer, así que, vamos allá.

Foto vía el usuario de Flickr Javier Lastras | CC BY 2.0

Jamón cocido

No te gusta ningún estilo de música en concreto, si te preguntan dirás que te gustan “las bandas sonoras”. Tampoco te apasiona el arte ni las películas ni leer. Lees periódicos y manuales de Microsoft Windows pero tampoco encuentras “ese placer en la lectura” que comentaban en la revista Babelia. Aunque delante de la gente lo niegues, sabes perfectamente que nunca te has enamorado, pese a que hayas tenido cuatro relaciones “amorosas”. Básicamente no eres un apasionado de nada, te gusta ir tirando, ir a trabajar, calentar comida precocinada en el microondas y llamarla cena. Y, claro, te encanta comer esos bocadillo de jamón a media mañana.

Jamón York con queso

Tienes 10 años y estás en el patio del colegio. Sujetas el bocadillo de jamón y queso con las manos. No quieres admitirlo del todo pero sabes perfectamente que te has cagado. Te quedas quieto un buen rato y durante el recreo no juegas. Tus amigos te preguntan por qué no quieres jugar a nada y simplemente les dices que “no te apetece”. Te has cagado y aguantarás con la mochila fecal en el trasero hasta las cinco de la tarde. Llegarás a casa, te limpiarás y no le dirás nunca nada a nadie. A los casi 30 años sigues comiendo ese bocadillo como homenaje a esa valiente criatura de 10 años que aguantó estoicamente un combate cuerpo a cuerpo contra Belcebú.

Pavo

No tienes muy claro qué es exactamente “un pavo”. No sabes de qué animal salen esas lonchas perfectamente cuadradas con la esquina redondeada. Pero da igual, te gusta el color del producto y del envase, todo orquestado para comunicar esa idea de “lo sano” que tanto buscas en un desayuno en la oficina. Es más sana una manzana o una zanahoria pero nunca has podido evitar disfrutar del placer que te genera comerte un animal muerto.

Queso

Esa gente que cuando viaja a otra ciudad —rollo Londres, París o Berlín— deciden calzarse unas zapatillas Quechua, como si estuvieran yendo de excursión a la montaña.

Queso curado

¡Oh! Qué gran amigo, el queso curado. Bloques duros cuyo sabor genera una picazón curiosa en el paladar. Se come sin pan con tomate, solo aceite y sal. Es un desayuno común entre ese tipo de gente que disfruta de los placeres de toda la vida, como una buena botella de vino, un buen abrazo con un viejo amigo que conociste en el frente, una partida al Prince of Persia o juntarse cada cuatro años con “los muchachos” y disfrazaros de bebés y llamar a unas prostitutas.

Fuet

Su primera y única cuenta de mail fue su nombre y apellidos separados por un punto. No hubo nunca lugar para la inocencia de ese “lorenita1992@yahoo.es” o para los nicks de internet rollo "the_smoker666@hotmail.com"; se trata de una persona que a los ocho años extirpó cualquier indicio de simpatía de su cerebro.

Foto del usuario de Flickr DAVID BURILLO | CC BY 2.0

Jamón serrano

Tienes la mesa de trabajo llena de fotos de tus hijos y en el fondo de pantalla del móvil tienes a Javi, el más pequeño de ellos. Aun así, hace años que tu marido tiene la custodia de los críos y cuando te toca tenerlos un fin de semana de cada cuatro te pasas un buen rato preguntando a amigos o familiares si pueden quedarse con ellos porque justamente este sábado has quedado con tu nuevo novio de 25 años para follar “como si no hubiera un mañana”.

Jamón Ibérico

Como no, es una persona con problemas. Entiende la vida como una competición y no quiere perder en nada, incluso en las cosas más insignificantes como en el tema de los bocadillos de desayuno. Nadie de la oficina percibe el tema de los bocadillos como una competición, pero en la mente de este ser, sí. Es por esto que se pilla el bocadillo más caro y, por lo tanto —según su lógica— el mejor. Nunca olvida la palabra “ibérico” cuando le preguntan de qué es su bocadillo, esta es precisamente la gracia. Cuando las palabras “ibérico” salen de su boca siente un orgullo que muy pocas personas podrían llegar a comprender, es como darle la mano a Dios.

Curiosamente la gente siempre quiere probar el bocadillo de mortadela y aceitunas de Ramón, porque es tan cutre que se merece un bocado irónico. ¡Ah, sí!, se me olvidaba, los que comen jamón ibérico, de pequeños, fueron obligados por sus padres a mirarlos mientras hacían el amor. Puede que esto haya tenido algo que ver con su conducta.

Aguacate y tomate

El vecino escuchó unos ruidos raros, como una respiración profunda, grave, como hueca, como una tos extraña. Después de semanas de convivir con ese hedor, los vecinos decidieron llamar a los bomberos y al abrir la puerta encontraron al tipo colgado de una soga, desnudo y con zapatitos de bebé en los pies. Tenía la nevera llena de tomates. Y de aguacates.

Foto vía el usuario de Flickr my favorite food | CC BY 2.0

Salami

Gente que busca “como atarse una corbata” en YouTube.

Chorizo

Este es quizás el embutido más agresivo, por su color, olor y sabor. Es el manjar de la gente que siempre quiere más, que le gusta la aventura y siente que debe exprimir cada minuto de la vida, rollo Josef Ajram, “The sky is the limit”. Ya sabéis, “solo los peces muertos siguen la corriente”, “estar vivo es mucho más que solo respirar” y frases de estas de mierda para olvidar que son una persona que está completamente sola y perdida.

Lomo embuchado

Existe un mundo en el que el lomo embuchado ha triunfado, donde las estrellas del rock y los influencers se graban comiendo este embutido a todas horas. El lomo embuchado es el nuevo ramen o la nueva pizza napolitana, hay food trucks de lomo embuchado por todas partes, incluso smoothies. En fin, es la moda. El problema es que en este mundo también es legal comprarse un niño del tercer mundo por Amazon y obligarle a que te corte las uñas o te escriba una novela de éxito.

Chopped

La gente que escribe en revistas y periódicos digitales son el principal target de este producto barato, digerible y de color. Antiguamente se utilizaba en las piscifactorías para alimentar y engordar a los peces de forma muy barata, pero se descubrió que el cerebro de los peces empequeñecía y se volvía completamente inútil.

Anchoas

Es muy poco común que veas a alguien comiendo un bocadillo de anchoas en la oficina, pero si tienes la suerte de encontrarte con uno de ellos, pídele un deseo y se hará realidad. Eso sí, tienes que pedírselo hablando al revés y pidiendo lo contrario de lo que realmente quieres, y cantando. Y con el sombrero más caro del mundo en la cabeza. Es complicado, pero lo puedes hacer. Vale la pena.

Paté

Esa gente que apoya su mano en la parte más caliente y sobada de las barras de sujeción de los transportes públicos. Y les gusta, se sienten como protegidos. Esa gente come bocadillos de paté.

Sobrasada

Realmente es harina mezclada con pimienta y hadas machacadas. Antiguamente se creía que si la comías tendrías la capacidad de volar pero ahora solo se utiliza como regalo a un "no muy amigo pero conocido" cuando alguien ha ido a Mallorca.

Butifarra Catalana

Es lo único que comen los catalanes, es como una droga que les aturde y les hace odiar todo lo español. La gente cree que es en las escuelas donde se adoctrina a esta gente pero realmente es todo culpa de la butifarra.

Embutido vegetariano

“Es del Mercadona, lo sacaron hace poco. Está muy bueno pero es un poco caro”. Está así todo el día diciendo lo mismo a todos sus compañeros. Nadie pregunta pero él responde.

Mortadela de aceitunas

¿Qué tienen en común Copérnico, Lincoln, Rosa Parks, y Jesús de Nazaret? Exacto.

Salchichón

Es el embutido más denostado de los entremeses, la oveja negra. Estas personas cierran la puerta con un golpe muy fuerte, conducen rápido, se peinan como James Dean y no tienen tiempo para contestar e-mails.

Atún

Las entradas en su diario siempre terminan con un "Natalie Portman sigue sin contestarme al mail en el que le decía que la amaba".

Tortilla francesa

De todo el abanico de contenidos audiovisuales que existen (películas, series, documentales, anuncios, telediarios…) solo ven Doraemon.

Tortilla de patatas

Esto ya es otro nivel, como que no es legal comer un bocadillo de tortilla por la mañana porque es un manjar que está más cerca de ser una comida de verdad que no un desayuno. Lo consume gente muy práctica que siempre está forzando los límites de las reglas establecidas, como los que van con monociclos eléctricos por las aceras o los que piden “más pan, por favor” en los restaurantes.

Suscríbete a nuestra newsletter para recibir nuestro contenido más destacado.

Más VICE
Canales de VICE