Foto por Luiza Lacava

8.000 Kilómetros en coche por África en imágenes

“Entender la realidad de África me ha obligado a seguir reflexionado en el modelo de desarrollo que hemos construido y buscar soluciones para mejorar la situación”.

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sep. 14 2018, 3:15am

Foto por Luiza Lacava

La creatividad no tiene que tener fronteras, literalmente. Tampoco puede dejar de tener en el centro de su foco a las personas. Uniendo estas dos ideas, el Istituto Europeo di Design organizó un viaje para reflexionar sobre la sociedad africana a través de diversas expresiones artísticas: vídeo, fotografía, ilustración… Alumnos y ex alumnos del IED Roma, IED Milan e IED Barcelona recorrieron 8.400 kilómetros en coche para conocer, convivir y dar voz a diferentes realidades de Namibia, Angola y Sudáfrica.

En este artículo os presentamos las fotografías de una de las diseñadoras que estuvo presente en ese viaje, se trata de Luiza Lacava, exalumna del Título Superior en Diseño Gráfico del IED Barcelona, y también contactamos con ella para que nos explicara más cosas sobre cómo fue ese viaje y qué es lo que se encontró por el camino.

VICE: ¿Cuál era el objetivo de este viaje por África?
Luiza Lacava: Oficialmente durante el viaje, mi función era documentar escuelas, hospitales e instituciones no gubernamentales diversas en las que hemos estado que se dedican a ayudar a personas marginalizadas por la sociedad. Formaba parte de una expedición educativa surgida del Instituto Europeo di Design que quería reflexionar sobre la sociedad africana a través de diversas expresiones artísticas.

Éramos un equipo internacional compuesto por fotógrafos, videomakers, ilustradores y artistas de diferentes nacionalidades. Recorrimos más de 8.400 kilómetros para conocer, convivir y dar voz a diferentes realidades de Namibia, Angola y Sudáfrica.

Si tuvieras que definirme el tema de estas fotos, ¿cuál sería? ¿Qué es lo que querías contar con ellas?
Estas fotos son el resultado de una mañana libre en un barrio bastante peculiar en el que estaba hospedada en Walwis Bay, una ciudad costera de Namibia. Es un registro personal, de un sitio que llamó mi atención por su originalidad y que lo fotografié porque quise registrar la vida que se vive ahí y no olvidarme de los detalles con el tiempo. Pude ver la cotidianeidad del lugar y sus personas.

Las imágenes retratan una realidad simple, de un pequeño barrio pacífico donde la gente se conoce, escucha música y baila en la calle, pinta sus casas de muchos colores y pone a sus hijos nombres de jugadores de fútbol famosos.

¿Era tu primera vez por esas tierras?
No era mi primera vez en África, pero sí era mi primera vez en Namibia y, dadas las razones del viaje, estuvimos en lugares aislados que no suelen estar en las rutas turísticas. Creo que esto ha sido, para mí, un gran regalo. Tuve la oportunidad de vivenciar muchas realidades distintas. Estuvimos en ciudades urbanizadas como la capital, Winhoek, muy distinto a como se vive en zonas más rurales al norte como Opuwo y Nyangana, por ejemplo.

¿Qué ha sido lo que más te ha llamado la atención de esos países?
Creo que lo que más ha repercutido en mí tanto durante como después del viaje ha sido sentir en la piel la experiencia de que nosotros occidentales nos sentimos en el derecho de llegar a los lugares e imponer unos hábitos de consumo y una forma de vivir que ni siquiera a nosotros nos funciona.

Después de recorrer tantos kilómetros, ¿ha cambiado tu concepción previa del continente? ¿De qué forma?
Viajábamos en coche y esto para mí ha tenido un efecto muy reflexivo. No era solamente viajar de A a B, sino que todo el recorrido contenía mucha información. Además, cuando haces fotos y estas todo el rato pendiente de tu entorno, no paras de observar y prestar atención a aquello que te rodea. Me fascinaba ver cómo, poco a poco, la vegetación cambiaba: aprecian árboles nuevos, animales diferentes y la paleta de colores que iba variando según las horas del día.

Creo que antes de que me fuera hice el ejercicio de desmontar cualquier concepción previa que podría tener a respecto del lugar. No creo que sea posible prepararse del todo para este tipo de experiencia porque siempre habrá algo que te sorprenderá, pero creo que haber estado presente y mostrarme como una página en blanco, me ha ayudado mucho a vivirlo.

¿Crees que para un creativo es positivo conocer África? ¿Por qué?
Creo que es positivo para cualquier persona que quiera conocer la vida más allá de su entorno, vayas donde vayas, hagas lo que hagas. Igualmente, como diseñadora, creo que no sólo debemos ser conscientes de la situación actual del planeta, sino involucrarnos urgentemente en el uso de materiales sostenibles, el crecimiento de la población local, los flujos migratorios… Al terminar la carrera tenemos una visión muy inocente y si bien tenemos claro que queremos contribuir para que el mundo sea un lugar más justo, nos faltan ejemplos prácticos. Entender la realidad de África me ha obligado a seguir reflexionado en el modelo de desarrollo que hemos construido y buscar soluciones para mejorar la situación.

Esta expedición fue impulsada por Creativi Senza Frontiere , grupo sin ánimo de lucro del Istituto Europeo di Design con la colaboración de la organización MotoForPeace y apoyada por la fundación Humacoo (Human Cooperation ONG). En los próximos meses se imprimirá un libro que permitirá recaudar fondos para los centros visitados durante la expedición.

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