machismo

Los humoristas también lo creen: la campaña de Zamora es basura machista

Hablamos sobre los chistes de la polémica campaña contra la violencia hacia las mujeres con Barbijaputa, Dani Mateo, Marta Flich y Agustín Jiménez.
22.11.17
Imagen vía Twitter de @digiclifford

Indignación en las redes, quizás sea un término demasiado manido a veces pero en esta ocasión refleja fielmente la reacción que ha provocado la campaña del Ayuntamiento de Zamora enfocada a promocionar el Día Internacional por la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres que tendrá lugar el próximo sábado 25 de noviembre.

En dicha campaña, orquestada por el propio Consejo Municipal de la Mujer de la localidad, se hace uso de rancios chistes machistas que todos hemos oído alguna vez, bajo los que puede leerse el lema “la violencia no es un chiste”. Dichos chistes están colocados en unos mupis visibles para todos los vecinos.

Según manifiesta Laura Rivera, presidenta del Consejo y una de las promotoras de la acción, “son chistes que en círculos reducidos puede provocar risa pero que expuestos en plena calle de la ciudad escandalizan por su dureza, crueldad y machismo”.

Desde la organización además ya preveían que habría polémica al respecto pero querían que se hablase de este gravísimo problema social que —como sabéis… ha provocado más víctimas en España que el terrorismo de ETA, y del que sólo se habla en días contados… mientras que todos los días se cuentan chistes como los que hoy están en los mupis sin darles mayor importancia”. Tal cual.


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Partiendo de esta base, el debate está servido, unos aluden a la crispación que genera todo lo relacionado con el machismo, mientras otros subrayan que es un mal ejemplo para los niños o que la moraleja pasa desapercibida por el reducido tamaño de la letra.

Hemos querido comentar la campaña con personalidades del activismo y el humor, para saber qué opina la gente relacionada con las dos vertientes que convergen en esta campaña que, desde luego, no ha dejado indiferente a nadie.

"Yo creo que esa campaña la ha hecho un forocochero" — Barbijaputa

La tuitera Barbijaputa lo tiene claro: “creo que esa campaña la hecho un forocochero”. Yendo un poco más allá le planteamos qué cree que pasaría si dicha campaña se hubiese hecho con chistes pedófilos, racistas o antisemitas vulnerando los “límites del humor” a los que tantos recurren a menudo para criticar o cuestionar actos y expresiones que no terminan de convencerles, y en este aspecto es absolutamente tajante: “Estas cosas, como siempre, sólo son admisibles cuando se trata de machismo”.

En esa línea Agustín Jiménez, cómico y escritor con más de 20 años de profesión nos comenta que hay toda una generación que ha conseguido olvidarse de esos chistes, “yo ni los recordaba ya”.

Posiblemente algo no se haya hecho bien cuando una denuncia contra algo que debíamos condenar tajantemente todos, queda difusa y crea enfrentamientos y discusiones

Charlando sobre el diseño de dicha campaña defiende que quizás la agencia responsable no ha estado del todo bien asesorada: “si no sabes manejar el humor no lo toques”, la gente que la caga siempre con el humor casualmente nunca se dedica a ello” y nos afirma rotundamente que era totalmente innecesario el humor en este caso, más tratándose de una manera tan cuñada. Un matiz muy importante porque el humor en según qué manos es un arma peligrosa y cosas así sólo sirven para criminalizarlo aún más con la que está cayendo.

A Dani Mateo, sin embargo, le parece una buena campaña que nos hace reflexionar sobre un tipo de humor que hasta hace poco se hacía incluso en la tele -y recuerda aquel skecht de Martes y 13 de "Mi marido me pega"- "lo pusieron en TVE en pleno prime time de la época", recuerda, mientras remarca que no ve conflicto entre esta campaña y el humor porque "no hay humor, eso no hace gracia".

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"El humor tiene que removerte, la campaña lo que quiere es llamar la atención y desde luego lo consigue. Hacer como que esto no existe no arregla nada y el problema de la violencia machista necesita visibilidad", afirma el popular colaborador televisivo.

"Nunca seguiría a nadie que hiciese este tipo de humor, pero al margen de eso la campaña mete el dedo en la llaga. Queda mucho por luchar y no podemos cargar al humor ni a la publicidad con toda responsabilidad, ya que el problema principalmente ha de comenzar a atajarse desde la Educación", sentencia Mateo.

“Ese intento de humor era totalmente prescindible”, nos dice Marta Flich, famosa por sus monólogos en los que vincula constantemente la actualidad política con trazos de humor, aunque dicha política a menudo no necesite muchos aditivos y sea un cachondeo de por sí.

"Deberían retirarla cuanto antes, no han acertado ni con la idea, ni el concepto, ni el canal, ni el grafismo, es que no han dado una" — Marta Flich

"Eso no hace ni puta gracia y ya se ha desclasificado como humor. Ese humor en el caso de que se use ha de ser de la mano de profesionales y con un mensaje que invite a la reflexión y no al inmovilismo. El emisor no ha sido posiblemente el más acertado y teniendo en cuenta que se ha pagado con dinero público deberían haber cuidado más la manera de enfocar el tema".

Afirma que por haber nacido mujer tienen más posibilidades de que las maten y viven en una situación de maltrato sistemático de la que tenemos noticias todos los días, ante eso no tiene cabida el humor. Considera que la agencia debería haber pensado mejor el material sensible con el que estaban trabajando. Termina siendo tajante. "Deberían retirarla cuanto antes, no han acertado ni con la idea, ni el concepto, ni el canal, ni el grafismo, es que no han dado una".

Y es que posiblemente algo no se haya hecho bien cuando una denuncia contra algo que debíamos condenar tajantemente todos, queda difusa y crea enfrentamientos y discusiones en las redes sociales y el los apartados de comentarios de los principales medios digitales del país, por hacer revivir unos chistes que, como en el caso de Jiménez, muchos ya dábamos por olvidados y superados. En fin, que el humor puede ser una herramienta maravillosa siempre que se trate de la manera adecuada.