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Algunas mujeres nos cuentan sobre la primera vez que fueron solas a conectar drogas

Ir sola a conseguir droga es extrañamente estimulante.

Este artículo se publicó originalmente en VICE.

Casi todos los dealers son hombres. Todo el mundo lo sabe. Por lo tanto, como mujer, entrar en el coche de un extraño –por lo general en la noche– para comprar sustancias ilegales no es lo ideal. Además, aún parece ser socialmente inaceptable, incluso en los grupos de amigos que consumen drogas; los hombres suelen ser los que tienen los números de los dealers y le conectan a sus amigas.

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Pero ya es 2017. ¿Quién necesita esperar a que un hombre haga algo? ¿el feminismo? Además, si vas a consumir drogas, debes hacerlo con seguridad –y gran parte de eso se trata de saber qué estás comprando, en lugar de simplemente consumir lo que tus compañeros del sexo opuesto te dan.

Aquí hay algunas historias de la primera vez que algunas mujeres fueron solas a conectar drogas.


Las drogas psicodélicas realmente te llevan a un estado más elevado de consciencia


Rose, 25 años

La gente con la que salgo siempre me consigue las drogas. Después de mi ruptura más reciente me di cuenta de que no quiero otra relación hasta que me empiece a poner aguada y deje de llamar la atención, por lo tanto, si quiero seguir con mi horrible pero deliciosa vida y gastarme una buena proporción de mi sueldo en coca, tenía que empezar a conseguirla yo misma. Durante un tiempo mi roomie y yo íbamos a conectar juntas con un tipo que nos veía en la parte de atrás de la casa.

Una vez ella no estaba y yo necesitaba conectar esa noche. Le envié un mensaje al chico y tuve que esperar dos horas –para los que no sepan, los dealers son súper impuntuales– durante las cuales me puse nerviosa. El dealer estaba ocupado, así que me quedé de ver con su primo, que por cierto estaba muy guapo. Coqueteamos un poco y luego me fui con las drogas en el bolsillo. No podía creer que hubiera sido tan fácil.

Fue una buena iniciación y me hizo sentir muy poderosa –mucho mejor que la semana siguiente cuando conecté MDMA de un grupo diferente de chavos afuera del trabajo y todos se empezaron a reír cuando caminé hacia el coche y vieron que era una chava rubia pequeña la que les había mandado los mensajes. Pero así es esto, a veces se gana y a veces se pierde.

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Anna, 28 años

Mi novio o mis amigos hombres siempre me consiguen las drogas –una porque todos son más drogadictos que yo y tienen múltiples números, y dos porque ponerte de acuerdo para conectar siempre me ha parecido difícil. Sin embargo, hubo un fin de semana en la que vinieron algunas amigas a cenar y nos acabamos como ocho botellas de vino en una hora y necesitamos algo para aguantar, así que yo tuve que comprar la coca.

Estaba un poco nerviosa cuando le hablé al tipo –¿Qué dices? ¿Hay un código? ¿Finges la voz?– pero en realidad era bastante fácil: acabe de decir lo que quería y dónde estaba, y él me dijo: "ok, vale". Luego pasé la siguiente media volviéndome loca con la idea de entrar a la parte de atrás de un coche oscuro con tres tipos que nunca en mi vida había visto. Pero llegó el momento y me llamó una mujer, lo cual me tranquilizó bastante y –me imagino que eso es bastante raro.

De todos modos, salí, y resultó que la primera vez que conecté drogas fue con la mujer embarazada más encantadora del mundo. Así que todo resultó absolutamente bien.

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