Hablamos con Fuerza Bruta: el Cirque du Soleil argentino

En agosto, Bogotá y Medellín se van de farra con la artillería fiestera de la compañía musical/ teatrera/ performática y circense más representativa de argentina.
10 Julio 2017, 9:47pm
Foto Vía Facebook de Fuerza Bruta.

Entre tamboras, bailarines, un show alucinante de luces, acrobacias acuáticas, una apuesta teatral íntegra, música electrónica, fusión y hasta con algunos visos de folclor oriental viene el espectáculo de Fuerza Bruta. Desde su primera función en 2003, la compañía de artistas argentina viene regalando al público una innovadora puesta en escena donde el frenesí y la experimentación toman partida en los 70 minutos que dura cada espectáculo, un desfogue total de energía y euforia.

Bajo el nombre De La Guarda comenzó a gestarse hace más de 10 años un proyecto que no sólo ha recorrido todo el mundo, sino que ha liderado una de las propuestas más brutales de liberación en Sudamérica. La dinámica de inmersión sensorial de los artistas busca que el espectador saque toda su energía concentrada por medio de las vivencias sonoras, visuales y corporales que ofrece. Con Fuerza Bruta no hay tiempo para sentarse, no es como ir a ver una obra de teatro en un escenario. Aquí lo que se siente es un ánimo fiestero de principio a fin, una experiencia visceral de desahogar todos los males a punta de fiesta.

Desde su segunda presentación en Colombia en 2010 el colectivo había dejado en claro el por qué llegó a tener una función consecutiva de 6 años en el Teatro Daryl Roth de Nueva York. Miles de personas y miles de espectáculos ofrecidos en las ciudades más importantes de todo el mundo lo confirman y es porque la violencia, la vibración y lo crudo de sus presentaciones hacen al espectador romper la barrera de contemplación para ser actores del show.

Del 23 al 27 de agosto, Bogotá vivirá una fiesta tremenda que ha recorrido el mundo donde todo el público será partícipe y artífice de una experiencia primitiva, única y original. La compañía argentina visitará Colombia por tercera vez con un espectáculo total que incluirá, en esta ocasión, un toque japonés en sus inigualables performances. Así que prepárense para farrear y soyarse cada uno de los números que componen el espectáculo y la experiencia que la velocidad, la luz, el sonido y la furia regalan en Wayra, el nombre de su último número con el que pisarán de nuevo territorio colombiano.

Hablamos con Diqui James, uno de sus fundadores y quien visitará Colombia con la compañía, aquí la invitación por parte de los argentinos.

¿Cómo ha evolucionado Fuerza Bruta en estos más de quince años de trayectoria?

Yo le llamo teatro a lo que hacemos. Lo que sucede es que algunas personas cuando escuchan la palabra teatro piensan que se van a ir a sentar a una butaca y donde va haber un escenario donde habrá una gente hablando. Por el contrario nosotros hablamos más de show, de espectáculo, de fiesta y de celebración y sí, lo que hacemos nosotros está inspirado precisamente en esto, en el carnaval, en las fiestas populares, en el teatro callejero, entrando en un lenguaje que todo mundo entienda, sin ser nada elitista o donde vos tengas que haber leído a Shakespeare para entender de qué estamos hablando. Lo nuestro es para todo lado e incluso haciendo uso de ese lenguaje nos ha permitido viajar por todo el mundo porque no tenés barreras culturales o idiomáticas, ni barreras con códigos locales porque al fin y al cabo eso es lo que nos gusta, eso es lo que hemos descubierto.

Han visitado lugres como Londres, Nueva York, Berlín, Miami, Lisboa, Caracas, Taiwan , Chicago, Rosario y San Pablo ¿qué han ido adaptando a sus espectáculos de estos sitios? o ¿Qué les gustaría explorar de estos lugares?

Nosotros tuvimos diferentes experiencias de combinar lo que hacemos con cosas locales. Por ejemplo, llegamos del verano de Rio de Janeiro y trabajamos con un grupo de percusión local muy interesante e hicimos unas escenas combinando lo de ellos con lo nuestro. Ahora en julio estamos estrenando otro número inspirado en la cultura japonesa con nuestro lenguaje. Es un espectáculo que, en realidad, el formato y el código es de Fuerza Bruta, pero tomando elementos culturales de allá como las Geishas, los Ninjas o las pinturas tradicionales de Japón.

¿Qué ha sido lo más gratificante de traducir ese lenguaje popular para sus espectáculos?

Hemos tenido varias experiencias interesantes. Nosotros cuando viajamos por el mundo tenemos siempre muchas cosas diferentes, eso te va influyendo y te va enriqueciendo el lenguaje con el que pensamos nuestra obra. La experiencia más grande que tuvimos fue esta de Japón por ser un paisaje tan diferente y llegar a hacer un espectáculo entero tan grande.

¿Qué busca transmitir y comunicar Fuerza Bruta con lo que ustedes creen que los caracteriza?

Hay un tema por un lado y es la celebración, la fiesta tomada no como algo simplemente alegre, porque para mí la fiesta tiene que ver con sacar un montonón de energía, de poner afuera un sentimiento que no siempre es feliz. Yo creo que el espectáculo tiene algo muy liberador. Tenemos algo muy repetitivo que tiene que ver con la liberación, en el show constantemente los actores van atravesando situaciones en las cuales se liberan y todo va generando esa sensación de euforia y libertad. Me parece que esto es una temática recurrente en toda nuestra historia.

A lo largo de los años yo me pongo a mirar para atrás y esa sensación de liberación, de atravesar las barreras, de ir para adelante, de festejar la libertad tiene mucho que ver con nuestra libertad. El sentimiento universal es el de la búsqueda de la libertad el cual es muy parecido a la búsqueda de la felicidad, tal vez acá se refuerza mucho por la historia de Latinoamérica, por la historia de nuestros países tan dura y en la que hemos tenido que luchar tanto para ser felices y libres y ahí es donde me parece que Fuerza Bruta se enlaza tanto con lo latinoamericano, porque como argentinos sabemos que tenemos esa cosa pasional, ese fuego y esas ganas de festejar, esas ganas de ser libres y todo lo vivimos de una forma muy pasional, nunca liviano, nunca suave; nos gusta festejar con mucho ruido, nos gusta gritar que estamos contentos

El espectáculo tiene mucho de esto y a veces cuando entrenamos actores de cualquier lugar del mundo, como actores gringos, europeos o japoneses es algo muy difícil de explicar, porque ellos en seguida creen que es una escena violenta pero ¡No! La idea es que se rompe todo por lo feliz que sos o por lo feliz que quieres ser. En cambio un colombiano o un argentino entienden que todo lo rompe porque quiere ser feliz, entonces me parece que esto es algo muy nuestro y no me di cuenta hasta que lo hablamos. Es algo que no viene de lo intelectual, no venimos de lo conceptual, somos más viscerales, más callejeros. Con los años de trabajar y hablar de tu trabajo tienes que direccionar el discurso, pero es algo que nunca ayuda en el momento de creación. En ese momento lo que más me ayuda es ser yo mismo, no pensar tanto y tratar de encontrar las cosas que me hacen bien y me gustan.

Al momento de crear y de componer su puesta en escena ¿Qué pesa más? ¿De dónde parten para ese proceso de producción?

Nosotros tenemos esa particularidad: nunca estamos divididos. Desde el principio tuvimos que producir, inventar y hasta realizar, buscar la manera técnica de llevar a cabo las ideas juntos. No somos como un grupo que contrata artistas por un lado y empresarios por otro para que produzca. Lo técnico y lo creativo está mezclado constantemente, la producción es algo que nace todo junto. Cuando ves el show no te das cuenta si la música es más importante que la escena por ejemplo, con Gabi Kerpel, quien es el compositor musical, con quien llevamos trabajando ya 30 años, encontramos este lenguaje juntos. Cuando estamos ensayando funciona ya sea por la música o por la acción, ni me interesa saberlo, tenemos una naturalidad para trabajar. Entedés que la música le da espacio a la acción y la acción a la música y así se alimentan y bueno, la técnica lo mismo, la iluminación. Todo esto es una combinación que a lo largo de los años hemos logrado que sea muy natural.

¿Qué esperan de su próximo show en Bogotá?

Las expectativas son muy grandes, ya hemos ido tres veces a Bogotá y la verdad es que nos ha ido muy bien. El colombiano tiene algo muy dulce, muy fresco, muy suave a la vez que tiene esa pasión y eso me encanta y el show tiene algo que funciona porque hay momentos de mucho festejo, de mucho baile, pero también tiene sus momentos sutiles, tranquilos y suaves y creo que el público colombiano disfrutará de las dos cosas. Así que espero que esta nueva versión de cosas nuevas lo disfruten. Es un show muy grande que tiene todo lo que hicimos, que va con toda y nos llevamos toda la artillería, así que en serio, esperamos lo disfruten.

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Un poco del espectáculo Wayra de Fuerza Bruta en HBO.

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