Sexo

Acostarme con mi ex después de romper fue la peor idea del mundo

Prepárate para una semana de fingir seguir siendo pareja, discusiones sin fin y mucho sexo posruptura.
LC
traducido por Laura Castro
Sirin Kale
tal y como se lo contó a Sirin Kale
20.2.19
An unhappy couple lying in bed after sex
Ilustración por Camilla Ru  

No suelo acostarme con mis ex después de romper, principalmente porque la mayoría de las veces que lo dejo con alguien (o me dejan, que suele ser más común), no vuelvo a saber nada de ellos. Rompen conmigo y desaparecen en el espacio.

Llevaba un año saliendo con ese tío. Vivíamos juntos; incluso habíamos montado un vestidor compartido en mi apartamento. Fue un novio genial los primeros seis u ocho meses de nuestra relación. Tampoco voy a decir que todo era malo y una mierda, porque él era bueno y generoso y me hacía reír. Tenía muchos detalles conmigo. Y de repente, todo cambió. Al final de nuestra relación, era como si hubiera cambiado de personalidad, aunque seguramente había sido así todo el tiempo.

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Viéndolo en retrospectiva, nos fuimos a vivir juntos demasiado pronto. A él le afectaban mucho discusiones que para mí no tenían ninguna importancia, como peleas por la tareas de casa o cosas por el estilo. Una vez, cuando estábamos haciendo la compra, tuvimos una de esas discusiones que solo van a peor. Ni siquiera recuerdo por qué empezó, pero sé que no era nada importante. Cuando hicimos las paces, me convenció para que fuéramos a una agencia de viajes y acabamos reservando un viaje a Marruecos allí mismo.

Seguramente no fuera la mejor idea del mundo reservar un viaje con una persona con la que acababa de pelearme, pero pensé, Vale, estas vacaciones lo van a solucionar todo. Nos vamos de viaje y todo irá bien. Pensaba que reñíamos tanto porque no pasábamos tiempo de calidad juntos y que unas vacaciones solucionarían ese problema.

Un par de semanas después de reservar las vacaciones, estábamos sentados en el sofá viendo la tele y de repente se giró y me dijo: “Creo que deberías mudarte. No soy feliz”. Me quedé pasmada. Cuando le pregunté por qué, todo lo que me dijo fue insignificante. Hizo una lista de razones por las que no deberíamos estar juntos y yo le ofrecí soluciones prácticas. Pero él no me escuchaba, ya había decidido acabar con la relación.

Eso nos planteó el siguiente problema: ¿qué hacemos con las vacaciones? Mi primera reacción fue decirle: “Tienes que darme tu mitad del viaje porque eres tú el que me ha dejado”. Pero él se negó y dijo que iba a venderlo, aunque nunca llegó a hacerlo. Y así fue como acabé yéndome de vacaciones con mi exnovio.

Acabamos fingiendo que éramos pareja durante una semana. Se quedó en mi casa la noche anterior, fuimos juntos al aeropuerto y nos reímos durante todo el trayecto en avión. Todo fue exactamente como habría sido si hubiéramos seguido siendo novios. Desde fuera, nadie se creería que no estábamos juntos. Recuerdo que incluso fuimos a un Starbucks y estuvimos hablando de lo raro que era irse de vacaciones sin ser pareja y los de la mesa de al lado estuvieron todo el rato cotilleando nuestra conversación.

Cuando llegamos a Marruecos, nos registramos en el hotel y salimos a cenar. Cuando volvimos, nos acostamos. Practicar sexo con él me resultó reconfortante. Es fácil acostarse con alguien con quien lo has hecho tantas veces, porque sexualmente hablando, os conocéis bien. Como habíamos sido pareja, nos sentíamos muy cómodos el uno con el otro. Me paseaba desnuda por la habitación y hacía pis con la puerta abierta. No me salía comportarme con él como si no nos conociéramos de nada. Volvimos a entrar en la dinámica de pareja.

Amelia Perrin

Amelia de vacaciones en Marruecos. Foto cortesía de Amelia Perrin

Mientras estábamos de vacaciones, hablamos mucho de nuestra relación. Nos decíamos el uno al otro: “Esta situación es una putada y nos lo estamos poniendo más difícil”. Después de un tiempo, sugerí que lidiáramos con todo cuando volviéramos a casa. Nos comportamos exactamente como las parejas de vacaciones. ¡Nuestra habitación de hotel era gigante y practicamos sexo por todas partes!

Durante la semana que estuvimos fuera, cambió de idea. Quería volver conmigo. Era noviembre y se acercaban las Navidades. Pensé, ¿Aguanto hasta Navidad? Todo el mundo me dijo que seguir en una relación un mes más para no estar sola en Navidad era una pésima idea. Cuando volvimos del viaje, me di cuenta de que no había nada que me atara a él, así que me mudé y seguí mi camino.

Le dije: “No es buena idea que volvamos”. Ninguno de los dos lo gestionamos demasiado bien. Yo publicaba mis citas en stories de Instagram y él contraatacaba bloqueándome y empezando a seguir a un montón de chicas. Pensaba, ¿Rompes conmigo sin motivo y no puedo tener citas?

Ahora, si echo la vista atrás, desearía no haber hecho esas vacaciones. Ojalá lo hubiera sacado de mi vida la primera vez que rompió conmigo. Habría sido mucho más fácil pasar página, ya que mi último recuerdo de él habría sido el de cuando me echó de su casa, así que me habría podido convencer de que lo odiaba. Me arrepiento de haber acostado con él después de romper, porque complicó mucho las cosas.

Si te sueles acostar con tu ex, tienes que saber por qué lo haces. ¿Es porque queréis volver? ¿Es porque resulta reconfortante y fácil? La lección que yo saco de esta experiencia es: no te vayas de vacaciones con tu ex y no practiques sexo posruptura con él. Déjalo estar.

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