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Broadly

La misoginia ya se reconoce como delito en el Reino Unido

El pasado mes de julio, las fuerzas policiales de Nottinghamshire introdujeron una categoría específica de crimen de odio basado en la misoginia. Ahora, otras fuerzas policiales están considerando hacer lo mismo.

por Sirin Kale
14 Septiembre 2016, 9:00am

Photo by BONINSTUDIO via STocksy

"Hace tiempo que estamos todos de acuerdo en que no está bien que alguien cometa abusos homófobos o islamófobos contra otra persona. De modo que, ¿está bien ejercer abusos misóginos a una mujer o comportarse con ella de forma que le haga sentirse amenazada y repercuta en su capacidad para llevar una vida normal?".

Melanie Jeffs explica el razonamiento que explica por qué la policía debería clasificar la misoginia como crimen específico de odio. Jeffs, una activista feminista residente en Nottingham, fue clave para persuadir a la policía de la ciudad de que designara la misoginia como crimen de odio, por primera vez en el país.

Ahora, casi dos meses después de que la Policía de Nottinghamshire anunciara la noticia, otras fuerzas policiales de todo el país esperan poder emular su éxito. El Guardian informa de que varias fuerzas policiales de Inglaterra y Gales han confirmado que hablarán con sus compañeros de Nottingham —dirigidos por la Jefa de Policía Sue Fish— acerca del experimento y de cómo podrían introducirlo en sus propias zonas.

Merece la pena destacar que, aunque la Policía de Nottingham considera ahora la misoginia como un crimen de odio, las leyes existentes siguen siendo iguales, dado que ninguna fuerza policial tiene potestad para cambiar la legislación. Sin embargo, gran parte de los abusos misóginos denunciados a la policía constituyen crímenes de acuerdo con las leyes actuales. Un portavoz de la policía confirmó a Broadly que se han registrado 21 incidentes desde que se introdujo el cambio: de ellos, siete fueron tipificados como delitos, incluyendo una agresión sexual y tres perturbaciones del orden público.

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En una semana que ha visto la violencia contra las mujeres alcanzar niveles sin precedentes, las activistas feministas han recibido la noticia con los brazos abiertos. "Lo que ha sucedido en Nottingham es muy significativo", afirma Sarah Green, de la coalición Pongamos Fin a la Violencia Contra las Mujeres. "Si —como ha sucedido en Nottingham— una fuerza policial habla con la comunidad local, descubre que hay un problema y emprende acciones para atajarlo, otras fuerzas policiales deberían seguir su ejemplo".

En caso de que otras fuerzas policiales adopten las mismas medidas, uno de los retos más importantes a los que deberán enfrentarse es el entrenamiento de los oficiales de policía. "Hemos tratado de personalizar la formación que ofrecemos a los agentes de policía y resulta fundamental que las voces de las víctimas de abusos misóginos estén involucradas", explica la Dra. Loretta Trickett. Esta criminóloga especializada en crímenes de odio basados en el género ayudó a la policía de Nottinghamshire a diseñar su estrategia.

Le pregunto por qué es necesario modificar la categoría de la misoginia para que entre dentro del grupo de crímenes de odio. Después de todo, muchos de los incidentes denunciados a la Policía de Nottingham ya están cubiertos por la legislación vigente. "Si no [reconocemos la misoginia como un crimen de odio], estamos legitimando la idea de la cosificación de las mujeres, normalmente por parte de hombres desconocidos por la calle, y que se las trate de forma sexualizada. Refuerza esta visión generalizada que considera a las mujeres como propiedad pública y también legitima gran parte de los abusos que las mujeres sufren online, así como la violencia sexual y doméstica".

Trickett cita investigaciones que han demostrado que las niñas están expuestas a comportamientos sexualizados desde una edad tan temprana como los once años. "Para mí, eso envía un claro mensaje: que este problema está fuera de control. Hablamos de hombres de mediana edad gritando comentarios sexuales a mujeres jóvenes y a niñas, y del impacto que tiene eso en su sentimiento de seguridad y en su sensación de que el mundo es un lugar hostil y peligroso".

Jeffs —que fue víctima de abusos online como resultado de su implicación en el programa piloto de Nottinghamshire— me habla basándose en las cifras actuales. "El número de incidentes denunciados que hemos obtenido a través de la Policía de Nottingham puede compararse con el de otras formas de crímenes de odio, como la homofobia". Ella hace hincapié en que, históricamente, los crímenes de odio no suelen denunciarse ante la policía.

Le pregunto qué deberían hacer las mujeres si sienten que han sido víctimas de abusos misóginos. "Todos los casos recibidos por la Policía de Nottingham podrían haberse denunciado frente a otras fuerzas policiales según la legislación vigente", responde. "De modo que si te encuentras en una situación de emergencia, llama al 999 [teléfono de emergencias del Reino Unido] y si no al número normal para denunciar un delito en este país, que es el 101".

En última instancia, afirma Jeff, el programa piloto de Nottingham ofrece a las mujeres de esa localidad "confianza para alzar la voz y esperar que la policía las tome en serio". Pero, como explica Trickett, el problema es mucho mayor de lo que una fuerza policial o una sola ciudad —por muy buenas intenciones que tengan— pueden solucionar.

"La situación general de violencia, misoginia y acoso contra las mujeres y las niñas todavía no ha sido abordado de forma efectiva por parte del gobierno. Seguimos sin atacar las causas originales".