Los líderes de las bandas criminales de Medellín quieren hablar en Cuba. Dicen que tienen poder suficiente para hacer parte del proceso de paz que se desarrolla con las Farc y que, si el Estado no los tiene en cuenta, van a matar a los guerrilleros que se desmovilicen. Fotos: Mario Zamudio.
Publicidad
Afirman que tras su desmonte deberían pasar a ser trabajadores sociales y a "enseñar" en los barrios.
Publicidad
El control de "las plazas de vicio", le permite a esta organización recaudar cerca de $3.500 millones mensualmente.
Publicidad
Publicidad
De acuerdo con los miembros de esta Bacrim, en algunas zonas de Medellín hacen patrullajes junto a miembros de la Policía.
