Café Tacvba platica sobre cómo crearon su primer disco

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Café Tacvba platica sobre cómo crearon su primer disco

Presentamos aquí un extracto de ‘Bailando por nuestra cuenta’, el nuevo libro biográfico de la banda de Satélite.
27.9.16

​Foto de la revista Teleguía

Desde hace años Café Tacvba es considerada una de las bandas de "rock" más importantes —si no es que la más— en México. Desde su debut homónimo en 1992, el grupo dejó claro que su música era completamente distinta a lo que se estaba haciendo no sólo en el país, sino en el mundo, mezclando el new wave, el punk y el rock con el bolero, las rancheras, el son, y otros géneros tradicionales mexicanos. Con el paso de los años, su música ha continuado evolucionando, y el ejemplo más claro está en "Un par de lugares​", sencillo que publicaron hace un par de semanas, y que los muestra influenciados por el pop contemporáneo y el EDM, pero como siempre, dándole su propio estilo.

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Pero pese a tener casi 30 años de existencia, el grupo nunca había publicado su "historia oficial"… hasta ahora. La semana pasada, Editorial Planeta publicó Café Tacvba: Bailando por nuestra cuenta, libro escrito por Enrique Blanc, y que cuenta la historia del grupo en sus palabras: desde cómo se conocieron hasta su festejo de 25 aniversario en 2014.

Y hoy, estamos felices de presentarles un extracto de ese libro, cortesía de Planeta. En él, la banda cuenta cómo fue firmar y grabar su álbum debut, el cual trabajaron en el cuarto de Joselo y Quique, entre sus literas, y que de inmediato se volvería un éxito, vendiendo más de 30,000 copias en la primera semana, y convirtiéndolos en una de las bandas más emocionantes del País.

Lean el extracto de ese capítulo aquí abajo, y si les interesa, pueden comprar el libro aquí.​

Portada de Bailando por nuestra cuenta, cortesía de Editorial Planeta

EL ÁLBUM CAFÉ TACVBA 1992

¿Cómo fue la firma del contrato para el primer disco? 
Rubén: Nosotros lo vivimos de manera diferente porqueno era la intención grabar un disco y ser un grupo "profesional", digamos. Más bien la idea era hacer un grupo para divertirnos y tocar en las fiestas de los amigos, sacar y desarrollarlas ideas que teníamos, hacer música que queríamos escuchar yque no la encontrábamos en ningún lugar. Básicamente así fue.Cuando nos llegó la oportunidad fue como si tocaran a la puertade la casa, nosotros no salimos a buscarla.

Quique: Fue posterior a la grabación. Era como un convenio máshablado que cualquier cosa. Recuerdo que esos papeleos se fueron haciendo mucho después de haber arrancado el trabajo. Lomismo que la cuestión editorial, todo aquello que uno no sabíabien a bien qué significaba: el tener una editora, el reconocer alcompositor, estipular su porcentaje. Desconocíamos a tal gradoesas cosas que después supimos que fueron hechas en condicionesque no eran las mejores. Nuestra relación con la primera disqueratuvo después una corrección respecto a todo esto. Nosotros noestábamos buscando firmar con nadie. Nos gustaba la idea de hacer un disco, pero en realidad no nos esforzamos por ir a buscara un mánager o repartir demos e insistir con disqueras para quefueran a vernos. Se nos acercaron varias personas y una de ellasfue Gustavo Santaolalla. Jorge Mondragón lo invitó a vernos enconcierto en El hijo del Chopo.

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Joselo: Gustavo siempre estaba en contacto con nosotros preguntando si teníamos ya disquera o no. Nosotros le decíamos que no yseguíamos tocando. Recibíamos ofertas de disqueras pero no eranatractivas y sentíamos que a la hora de armar debíamos entrarle contodo, y que si íbamos a firmar por un disco tenía que ser por algo quenos gustara. Entonces, él empezó a preguntar a quién le interesaría firmarnos. Tenía un amigo en EMI, Julio Sáenz, quien ya murió, quenos dijo que él podía hacer una oferta. Julio se cambió a Warner y asíse dieron las cosas.

¿Cuándo se encontraron por vez primera con Santaolalla?
Rubén: Me parece que fue en lo que llamaban El Hijo del Chopo,allí al lado de la Cineteca, donde está el IMER. En esa época se hacían tocadas en ese lugar. Me parece que fue allí donde lo conocimos, creo que durante una presentación de Maldita. ¡No, noes cierto! Nosotros tocábamos ese domingo y alguien le dijo quefuera a vernos, porque él estaba grabando El Circo. Vino y despuésde la tocada nos dijo que era productor y que si un día firmábamos con una disquera le gustaría grabarnos. Tiempo después fueél quien nos volvió a llamar para decirnos que un amigo suyo eradirector de Warner y que iba a ir a vernos tocar en Rockotitlán.Así conocimos a Sáenz, quien nos dijo que le gustaría firmarnos.Nos sorprendió mucho.

Mencionan que había propuestas para ustedes de distintaspartes. ¿Por qué decidirse por Santaolalla?
Meme: Gustavo fue la persona que más confianza nos brindó,tanto en el discurso que nos planteaba como con los hechos: losdiscos que acababa de hacer en México con Neón, produciendocanciones de El diablito de Caifanes y los dos primeros discos deMaldita. Nosotros visitamos a los malditos cuando trabajabancon Gustavo y Aníbal (Kerpel) en los estudios Kristal, que fuedonde después nosotros grabamos el primer disco. Y eso paranosotros fue impactante. Se dio un lenguaje con el cual nos sentimos más cómodos y artísticamente conectamos rápido. Y, porotro lado, sentimos el respaldo de que lo que estábamos tratandode decir iba a estar mejor traducido.

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Y allí nació no sólo una relación laboral, también una relaciónde amistad que ha perdurado por muchos años.

Meme: Así es. Esa primera impresión de Gustavo es lo que hoyen día sustenta nuestra relación: la confianza y la identificaciónartística. Claro que como todo, llega un momento en el que tantola relación como las decisiones de vida comienzan a no coincidiry también aprendimos a aceptarlo. En mayor o menor medidahemos colaborado con él en todos los discos. Los primeros fueron producciones hechas 100% por él y Aníbal. En los últimos haparticipado en complicidad con otros productores o con nosotros mismos. En lo individual también ha hecho una relación deamistad con el grupo. Siento que hemos aprendido mucho juntos,tanto nosotros como él, es por eso que tenemos lazos que nos siguen manteniendo juntos.

¿Qué expectativas surgieron en el grupo al saber que firmarían un contrato discográfico?
Meme: El rock en ese momento tenía que ver con las transnacionales. Mi sensación, sin recordar cuál era mi expectativa o la del grupo, es que lo vi muy natural. Estábamos emocionados, pero no loestábamos tomando tan en serio. Nos juntamos para hacer músicay luego salimos a tocar, a La Cumbancha, al Nueve, a Rockotitlán, ala FIL en Guadalajara. Todo pasó de repente. Ya se nos habían acercado dos que tres personas. Primero Tony Méndez de Rockotitlán,después Óscar López de BMG, y por ese momento también se acercó Gustavo. Fue chistoso porque cuando nosotros terminamosel primer disco y lo entregamos, todavía no habíamos firmado elcontrato con la disquera, porque la relación se había gestado entre Gustavo y Julio Sáenz, quien era el director de Warner Méxicoen ese momento. Sáenz le dio el dinero para pagarlo sin que nosotros tuviésemos contrato. El contrato nunca lo vimos sino hastadespués. Dijimos "vamos a hacer un disco". Y ésa era la meta. Claro, sabíamos que si estábamos haciendo un acuerdo, haríamos porlo menos tres discos más, eso estaba sobreentendido. Sabíamostambién que a partir de ello iba a salir una carrera. Aunque nuncahemos sido un grupo de muchos planes a futuro, sino de metasa corto plazo. Lo más importante fue la emoción de hacer un disco, de estarlo produciendo y de ser parte de la segunda camadade aquellos grupos mexicanos que llegaron después de Caifanesy Maldita Vecindad.

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¿Qué contemplaba ese primer contrato?
Joselo: Era un contrato estándar, que ya no existe. En ese entonces firmabas por tres discos y había siempre una triquiñuela paraengancharte por uno siguiente. No contaban los discos en vivoni las recopilaciones. Y tenía una cláusula para poder renovarse.

¿Se renovó ese contrato más tarde con mejores condicionespara el grupo?
Joselo: Pasaron un montón de cosas. Laprimera fue que el primer disco resultóun éxito inesperado para la compañía.Las 30,000 copias que se hicieron seacabaron en menos de una semana. Derepente resultó que llegamos al discode oro, a 100,000 copias vendidas luego luego. Eso nos dio un lugar diferente en la compañía. Entonces pudimosrenegociar porque el contratofirmadoera leonino, hasta ellos lo aceptaron.Finalmente la renegociación se hizodespués de Re.

EL ROCK EN ESEMOMENTO TENÍAQUE VER CON LASTRANSNACIONALES.

Se habla siempre de la presión que tiene todo grupo para grabar un disco luego de haber firmado un contrato. Sin embargo, su primer disco no estuvo marcado por esa condición. ¿Cómo fue hacer un disco en total libertad?
Meme: Fue el momento de registrar de la mejor manera posible lo que hasta entonces habíamos hecho. No fue un disco que se hubiera pensado como una obra, sino como una radiografía de lo que en esos dos años de carrera llevábamos. Y sí que hubo libertad, porque si algo hemos establecido desde un inicio es que tenemos que contar con todo el espacio para hacer lo que queramos. Descubrimos muchas cosas que no quisimos repetir en el segundo disco, a todo nivel: en la producción, el arte, la promoción y el marketing. Creo que eso fue una de las cosas más valiosas, que perdimos la ingenuidad que teníamos. Nosotros no sabíamosnada. Firmamos un contrato nada benéfico para nosotros ynos hicieron firmar con una editorial. Todo fue malo, leonino,a favor de la compañía. Pero no me arrepiento de ello porque asíaprendí. Y, aunque alguien te lo pueda advertir, tienes que experimentarlo en carne propia. Pero tuvimos libertad. Las cancionesque incluimos fueron las que decidimos junto con Gustavo. Talvez, en cuanto a la cuestión estética del proyecto, no sea el disco con el que más nos identifiquemos. Pero es un reflejo de loque éramos. Teníamos inocencia y está allí reflejada. Por esoyo lo aprecio muchísimo.

¿Cómo fue el proceso de grabación del primer álbum?
Meme: Hubo primero un proceso de escuchar demos. En eseentonces Gustavo vivía en Los Ángeles y le mandábamos los demos con algunas canciones, las últimas que empezaron a apa-recer antes de entrar al estudio. Esto sucedió una vez establecido que íbamos a trabajar con él, que la compañía estaba puestay que había un presupuesto para pagar el disco. Una vez seleccionadas las canciones, entramos a la preproducción. Gustavovino a México. En ese entonces no teníamos estudio de ensayo ni nada. Toda la preproducción la hicimos en la habitaciónde Quique y Joselo en Naucalpan, en El Mirador. Montamos elequipo entre sus literas: teclados, guitarra, contrabajo, una cajade ritmos con un amplificador y el melodión. Allí sucedió algoque fue como una especie de iluminación: que las cancionestambién se trabajan así. Nosotros hacíamos canciones y pensábamos que ya estaban listas, que ya no había que hacerles nada.Y de repente vino Gustavo y empezó a moldear las canciones detal manera que se potenciaban. Aprendimos que al final son lascanciones las que acaban comandando todo. Lo demás, es decircómo lo grabas, cómo lo produces, en qué estilo, qué micrófono,quién lo mezcla, todo eso ayuda y acaba sumando mucho, perono es el factor que define si una canción puede trascender. Enlos primeros discos pasó que las canciones que teníamos son lasque quedaron. Hicimos la grabación de las bases en los estudiosKristal, estuvimos allí unos quince días. Salvador Tercero fue el ingeniero de las sesiones. De allí, Gustavo y Aníbal volvieron aLos Ángeles. En septiembre del 91 Rubén se fue solo a grabar lasvoces al estudio de Gustavo que todavía era muy casero. Yo llegué después, cuando se comenzó a hacer la mezcla. Allí entramos en contacto por primera vez con Tony Peluso, que habíatrabajado con Maldita y Los Prisioneros. Tuvimos mucha suerte porque se juntó un equipo que sumó y nos ayudó a dejar clarolo que queríamos. Recuerdo que cuando estaba en Los Ángelespara la mezcla, fuimos al estudio el día en que acababan de terminar las voces y en el coche apareció una canción. Gustavo yRubén dijeron que era lo que estaba de moda y era "Smells LikeTeen Spirit" de Nirvana. Me acuerdo muy bien de la sensación,del lugar, del momento, de llegar a Estados Unidos por primeravez en avión. Y de la experiencia de mezclar el disco.

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Quique: El estudio donde grabamos estaba en Miguel Ángel deQuevedo, en las oficinas de Polygram. Yo no entendía por quési estábamos grabando para Warner, utilizábamos un estudio dePolygram. No sé en qué estado estaba el estudio en ese momento,pero me parecía que estaba como en decadencia; había sido unestudio importante e iba a la baja. Tuve una gran impresión alver una consola tan grande. Todo lo que pasaba por ahí sonabamuy bien, limpio, pero no captaba la esencia de lo que nosotroséramos y después nos dimos cuenta. Éramos un grupo de rockque en el escenario no sonaba tan limpio y mucha de la magiadel escenario no estaba allí, aunque ése fue un cuestionamientoposterior. Pero en aquel momento pensamos que grabábamos undisco que sonaba impresionante, con el contrabajo y la caja deritmos. Nuestras canciones ya habían crecido. Yo ya había notadoeso en la preproducción, trabajando con Gustavo en Cuernavaca,e incluso antes.

Joselo: Fue un proceso muy tardado. En el momento que nos dijeron que íbamos a grabar, nosotros queríamos hacerlo ya, inmediatamente. Empezamos a hacer la preproducción en el lugar enque ensayábamos, en el cuarto que teníamos Quique y yo. Gustavo llegaba allí a oír las canciones y nos proponía cosas. "Cambienesto, aquí oigo una disonancia; a ver, ¿qué estás haciendo tú en elpiano?", arreglaba cosas. Y sí, había canciones en las que alguien estaba tocando un acorde en menor y otro en mayor, había cosas.Gustavo como productor quería ponerlo en orden. Y nosotros loseguíamos, aunque después las cosas cambiaran y aceptáramosque queríamos tal disonancia. Estábamos aprendiendo. Era laprimera vez que teníamos un productor que nos daba su visiónexterna. Pasó tiempo y grabamos un demo para que ellos se lo llevaran a Estados Unidos y lo chequearan. Grabamos en unos estudios que ya no existen. Allí habíamos visitado a Gustavo cuandogrababa El Circo. Nos puso dos o tres canciones que sonabanincreíbles: "Un poco de sangre", "El circo". Y como nosotros teníamos caja de ritmos e instrumentos acústicos, grabarnos fuetodo un show, porque sabíamos lo que queríamos hacer, pero nosabíamos cómo hacerlo en términos técnicos.

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¿Qué pasaba por sus cabezas luego de la noticia de que en bre-ve tendrían un disco en el mercado?
Joselo: En ese entonces era bien difícil grabar y había que partir deeso. No es que nosotros seamos santos del rock and roll, de esos quedicen que no les interesa grabar sino tocar. En realidad éramos realistas, veíamos lo difícil que era entrar a grabar o que te firmaranun contrato. Lo hacíamos porque teníamos ganas y se nos antojaba.Cuando nos presentamos por primera vez, pensamos que muchagente se iba a enojar por lo que hacíamos. Y de hecho así fue. "Estostipos qué se creen, salir así con caja de ritmos e instrumentos acústicos, disfrazados y diciendo que no son rock". Estuvo bien hacerenojar a dos que tres puristas del rock, eso no lo veo a menudo. Lonuestro entonces fue resolver lo inmediato. Ya habíamos tocadoaquí y allá pero nuestro show no duraba más de cuarenta minutos,porque no teníamos canciones. Y nos propusimos hacer más. "Yotengo esta canción, montémosla para el fin de semana que vamosa tocar en el Nueve o en La Cumbancha". Trabajamos y sacamosuna canción nueva, tal cual, para llenar el espacio. Porque nos empezaron a llamar mucho para tocar. Y todo se nos dio de maneranatural. El no tener en cuenta que existía un contrato, ni un público, sino sólo lo que nosotros cuatro estábamos haciendo. Yo nuncahe pensado que tal canción la va a escuchar un público equis. Aveces pienso que la canción quiero que le guste a Rubén, a Quique y a Meme. Mis primeras canciones se las enseñaba a Quique y lepreguntaba qué le parecían y no me respondía. Hasta que llegó undía en que me dijo que una estaba buena. Creo que esto nunca lohabía dicho. Pero así fue, quería que las canciones les gustaran amis compañeros, porque así les darían ganas de trabajar en ellas. Yeso, de alguna manera, hace que todo lo demás desaparezca. Contal de que llegue al punto de que trabajemos en ella, para mí ya esuna canción que valió la pena mostrar. Y eso sigue siendo igualhasta hoy en día.

¿Qué instrumentos utilizó Joselo para la grabación delprimer disco?
Joselo: Tocaba guitarra acústica. Primero una guitarra tal cual queintentaba microfonear con una pastilla que le pegábamos. Digotrataba, porque realmente no sé qué tanto sonaba, no sonaba mucho. Entonces siempre estábamos buscando maneras de sonorizarla, le pegábamos pastillas y le conectábamos cosas. Era la guitarracon la que aprendí a tocar, marca Yamaha. Yo tomaba clases en laYamaha de Satélite. Un día llegaron una cantidad de guitarras,me las ofrecieron y esa la compró mi mamá. Con esa guitarra fuecon la que toqué en el grupo. No sé si después empezamos a probardiferentes guitarras, una Ovation, pero no nos gustaba cómo sonaban. Probamos una Takamine, que era la que se acercaba más. Norecuerdo si grabé con esa. Y la Yamaha me la robaron en Tepoztlán.Tengo allí una casita, la abrieron y se llevaron todo. Y la Takaminese rompió en una tocada en Puerto Vallarta. El Pachá, un staff mítico del rock nacional, se cayó con ella del escenario.

En los agradecimientos del primer disco se incluye una largalista de bandas, ¿por qué mencionarlas a todas?
Joselo: Supongo que porque era el primer disco. Los agradecimientos son una cosa bien rara, yo todavía no la entiendo. Obedecía a las ganas de sentir que el disco no era nada más de nosotrossino de todos, de todos los que estaban ahí que habían tocado connosotros, que habían compartido cosas en La Cumbancha, en elNueve, en el Roco. Te dan ganas de agradecerle al mundo entero.¡Es tu primer disco!

Fragmento del libro Café Tacvba. Bailando por nuestra cuenta. Planeta 2016, del autor Enrique Blanc. Cortesía de Grupo Planeta México ​

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