Ya sabemos que el internet está lleno de horrores. Tengo más de un par cicatrices de batallas con porquerías virtuales. Tengo impreso en mi mente el pene molino de Meatpsin y soporté golpes visuales del ano salido de Goatse. Pero nada de lo que he visto me preparó para el asalto visual que sufrí esta mañana cuando Allena Gabosh, la directora de un club BSDM en Seattle, me pasó unas fotos casuales de penes escupiendo sangre a mi correo.
"Probablemente la mejor escena que he hecho en mi vida fue poner agujas en la cabeza de un pene con una ampolla de sangre en él", decía su mail. "¡Y cuando lo golpee la sangre chorreó formando un arco y fue muy chistoso y muy tonto y muy desordenado!".
Juego de agujas, el término casual para referirse a insertar agujas en tu cuerpo para excitarte, se está convirtiendo en una de las novedades más populares en el mundo BDSM. Señales de su ubicuidad están llegando incluso a los medios: este mes, el Tokio Reporter detalló con gusto como Yuka Fujisawa, un reina sadomasoquista de Kyoto, Japón, fue arrestada por sacar sangre de los genitales de sus clientes sin el permiso necesario. La dama de 43 años al parecer uso agujas y jeringas para pinchar tres penes diferentes durante los "servicios sexuales" los últimos cuatro meses. También le dijo a la policía que empezó con el juego de agujas en un club sadomasoquista hace ocho años. De acuerdo con Fujisawa, "la práctica se había convertido en un servicio hecho regularmente".
El juego con agujas también ha ganado popularidad en Estados Unidos. "Hemos visto un incremento aquí en Seattle. De hecho, llaman a la Costa Oeste de ese país 'la Sangrienta Costa Oeste' porque mucha gente ahí juega con agujas", dijo Allena.
Todd, quien escribe un blog orientado a la literatura BDSM llamado The Pervert’s Library, dice que la popularidad del juego con agujas ha incrementado gracias al internet que, "hace más fácil comprar agujas sin el estigma de ser un junkie". Daz, quien dirige el emporio de accesorios fetichistas Edgeplay añade que "el compartir información en comunidades en línea, incluyendo cómo conocer gente o cómo hacerlo de manera segura", ha llevado a un alza en la venta de paquetes de iniciación para el juego de agujas.
Acceso a tiendas en línea como Edgeplay y KinkyMedical son maneras convenientes de sacarle la vuelta a leyes estatales cuando son rígidas sobre la compra de agujas. En Nueva York es técnicamente ilegal llevar agujas contigo sin una receta, así que conseguir un paquete de juguetes sin la aprobación del doctor no sería tan fácil.
A diferencia de otros juegos sexuales, si te vas a clavar agujas en el pito, es mejor que sepas lo que haces. Wintersong (su nombre real), un "chamán del jugueteo" que enseña el juego de agujas por todo el país, me advirtió que las precauciones estándar como poner desinfectante en la piel son "hostiles para la flora y la fauna de los genitales. Ponerlo en los pliegues de la vulva o bajo el prepucio sería una excelente receta para una infección".
Wintersong me dio una profunda explicación anatómica de como hacer esto bien: perforar el prepucio, la piel del agujero, la glande, y el escroto está bien. Pero aléjate de del nervio dorsal. Si lo dañas, podrías perder sensación en el pene, que por lo general se considera algo malo. También aléjate del frenillo. "No solo es la parte más sensible de la anatomía masculina", me explicó. "También hay un importante número de venas que van a través de su superficie que si las pinchas, sangra como una hija de puta".
Las partes femeninas son menos complicadas. El prepucio del clítoris y las labias interna y externa pueden jugar, y aunque no deberías perforar el clítoris en sí, puedes picarlo en la superficie con la punta de una aguja para una dulce sensación de cosquilleo. Básicamente, si sigues las mismas precauciones que las personas que hacen tatuajes y perforaciones, como usar guantes y solo usar agujas esterilizadas, todo va a salir bien. Ojala. Tal vez.
¿Entonces cuales son los beneficios de meterte un montón de agujas en tus partes? La respuesta depende de lo que busques. A los sádicos les gusta insertar agujas cruelmente, torciéndolas y picando como parte de sus torturas. También hay instrumento para que tanto el que da como el que recibe sufran por igual.
En foros de Literotica, los entusiastas hablan de inyecciones de endorfina que estimula el cuerpo durante el juego de agujas. "Nada pone a alguien tan loco tan rápido. La gente se desmaya rápido. Los raros trucos del cuerpo es lo que me gusta de las perforaciones", escribió un usuario. Los efectos fisiológicos parecen similares a meterte un montón de drogas, con el bono de que estas jodiendo con tu mente, cosa que no obtienes de meterte unas líneas con un extraño en el baño público.
Por último, a los esteticistas les gusta lo bonito que puede ser el juego con agujas. La gente mete agujas para formar patrones y formas, y algunas dominatrices super-femeninas, les gusta poner cuentas, campanas, talismanes y hasta plumas. Una de las prácticas decorativas más comunes es atar las agujas con listones y unirlas para obtener una extraña sensación placentera. Es como si estas damas estuvieran adornando algún demente taller de florería.
Aunque los penes sangrientos y los corsés de piel puedan parecer algo loco, aquellos que están metidos hasta las pelotas en la comunidad BDSM consideran el juego de agujas una práctica común. Sir B, cuyas áreas de experiencia incluyen "fuego, electricidad, e insertar cuchillos afilados en vaginas y rectos", aplastó mi creencia de que el juego de agujas es "extremo". "En una escala del uno al diez, yo diría que es como un tres", se burló.
