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Cómo Cody Garbrandt destronó al rey | ES | Translation

Examinamos el brillante, inesperado y disciplinado plan que llevó a cabo Cody Garbrandt, poniéndole fin al reinado de Dominick Cruz en las 135 libras.
3.1.17
Photo by Mike Roach/Zuffa LLC​

La mayoría de los fans no esperaban mucho de Cody Garbrandt antes de UFC 207, donde enfrentaría a Dominick Cruz. No había mucho material como para considerar, había enfrentado a pocos peleadores del top, e incluso aquellos del top habían caído pronto, demostrando poca durabilidad y poder que se necesita para derrotar a un campeón que se especializa en peleas de cinco asaltos. Pero en la penúltima pelea del año, Garbrandt dio la que pudo ser la mejor actuación del año. No noqueó a Dominick Cruz con un contra que pudo ser considerado como un golpe de suerte, en lugar de eso, creó y ganó intercambios bajo sus propios términos contra uno de los mejores y más diestros peleadores en la historia de las artes marciales mixtas.

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Dos maneras de ganar la pelea

La razón por la que la ciencia dulce de las peleas es un arte más vago debido a que no hay tantas reglas estrictas, sólo principios, y a menudo existen muchas maneras de resolver un problema. Por ejemplo, al lidiar con una desventaja de alcance puedes adelantarte, intentando deslizarte y esquivar golpes, o puedes dar un paso atrás y hacerlo que ataque primero, adelantándote con contras cuando lo haga. El problema de conectarle golpes potentes a Dominick Cruz siempre ha sido el movimiento lateral y sus fintas. La manera estándar para forzar intercambios y aumentar las probabilidades de conectar golpes potentes sería cortar la distancia en la jaula pero no muchos peleadores de MMA son buenos para esto, incluso contra un oponente que no tiene tanta destreza como Cruz. Se puede notar la destreza defensiva, fintas y cambios de dirección de Cruz al verlo enfrentando a Dillashaw, que por lo general es excelente, intentando proponer el ritmo de la pelea.

Lo que Cody Garbrandt hizo para acercarse a Dominick Cruz fue todo lo contrario. Garbrandt hizo que el campeón se acercara. Dominick Cruz a la ofensiva lanza golpes mientras se desliza en ángulo o se adelanta pasando de largo a su oponente, adelante y atrás. Los problemas llegan cuando el oponente se mueve mientras te adelantas hacia él. A lo largo de los cinco rounds de Cruz vs. Garbrandt, Garbrandt estaba en la posición que Cruz por lo general adora: retrocediendo y haciendo que su oponente se adelantara hacia él.

La dinámica de la pelea fue Garbrandt siendo evasivo, atrayendo a su oponente y le funcionó a la perfección. Por ejemplo, contra un peleador que se mueve como Cruz siempre es una buena idea patear sus piernas. Si puedes conectarlas tienes buenas probabilidades de hacerlo disminuir el ritmo. Si empieza a levantar la pierna para bloquearlas pierde la habilidad de moverse con libertad. Pero es difícil conectar patadas bajas cuando Cruz está haciendo sus fintas y retrocediendo cuando le lanzan un golpe.

Pero al alejarse de Cruz, Garbrandt se las arregló para lograr el truco que le funcionaba tan bien a Lyoto Machida. Hizo que Cruz diera un paso extra para seguirle el ritmo, adelantándose hacia donde cree que su oponente se moverá. Aunque Cruz por lo general está lejos del alcance de sus oponentes, listo para adelantarse o retroceder en un instante, estaba adelantándose directo hacia Garbrandt esperando que el retador se alejara.

Aquellos que vieron la sensacional pelea Dillashaw vs. Cruz a inicios de 2016 recordarán un par de momentos exitosos de Dillashaw llegaron cuando dejó de perseguir y entonces Cruz se adelantó para comenzar sus ataques.

Pasándose de la marca

La belleza de la pelea fue que al darle espacio, Garbrandt incitaba a Cruz para que hiciera todas las cosas poco ortodoxas que le encantan, pero hizo que el campeón se adelantara y se colocara a su alcance. La historia de la pelea fue: Cruz adelantándose con golpes amplios y cambiando la guardia, Garbrandt deslizándose y de pronto Cruz buscaba colocarse a él. Fue ahí que los aspectos poco ortodoxos de Cruz comenzaron a traicionarlo. Mientras que Garbrandt es económico con sus golpes y su movimiento de cabeza, Cruz se paraba y lanzaba golpes llevando la otra mano en la cintura. La mano que estaba en la guardia, los golpes y sus deslices, son desarrollos traídos del ring de boxeo para los intercambios, y no tenerlos es un grave problema cuando Cruz controla la distancia.

El problema que Garbrandt no estaba esperando a Cruz al final de sus golpes, se agachaba mientras Cruz se adelantaba y terminaba contragolpeando mientras Cruz seguía lanzando golpes.

Cody Garbrandt ha estado derrotando personas a diestra y siniestra, y muchos anticipábamos que enfrentara a Cruz intentado lo mismo. En lugar de eso, la pelea avanzó a un lugar en el que tenía la ventaja: su movimiento de cabeza y golpes. Si hubiese intentado conectar a Cruz en la cara como lo hizo al enfrentar a Mizugaki y otros más, estaríamos hablando de otra excelente defensa de Dominick Cruz en este artículo. De hecho la pelea nos dijo más sobre Garbrandt que toda su carrera en el MMA hasta la fecha, que no es mucho ya que sorprendentemente en su carrera con UFC, Cody no había defendido un solo derribo con éxito. Contra Dominick Cruz defendió los intentos de derribo de manera perfecta.

Y Garbrandt incluso siguió el ejemplo de Cruz en el primer round al conseguir un derribo mientras Cruz se adelantaba. Ese derribo pareció sacado de la segunda pelea de Faber contra Cruz.

El jab de Garbrandt también hizo una aparición, es uno de los mejores en UFC pero no se presenta mucho en sus peleas.

También fue peculiar la patada frontal de Garbrandt. Fue una elección extraña para el boxeador y luchador, por lo general es una técnica que Semmy Schilt o Joanne Calderwood. Pero es una patada que puede causarle problemas al oponente sin tener que sacrificar mucho para lanzarla.

Garbrandt aminoró un poco el paso en el quinto asalto pero la pelea ya había terminado y pudo atrapar a Cruz en el clinch, eliminando la oportunidad de Garbrandt fue la estrella de la pelea y ahora es campeón gallo de UFC, pero Cruz merece más elogios que en cualquiera de sus victorias. La pelea no estaba funcionando a su favor desde el inicio, se puso peor en los siguientes rounds, y la mayoría de los peleadores hubiesen caído para la segunda vez en la que recibieran un contra como los que recibió Cruz. Cruz no es golpeador más potente y nunca ha podido finalizar una pelea al último minuto, y aun así se levantó y siguió peleando, no sólo intentando sobrevivir, sino sacar provecho de la situación. Además, Cruz no presentó excusas después de la pelea. Como dijo Jack Dempsey, un campeón es alguien que se levanta cuando no puede, Cruz perdió el cinturón pero nunca había lucido más como un campeón.

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Dillashaw vs. Lineker

Ya que estoy hablando de peso gallo, que ahora es una de las divisiones más interesantes en el MMA, deberíamos recapitular la pelea de TJ Dillashaw contra John Lineker. Desde el inicio, Dillashaw mostró su viejo hábito de terminar con la pierna atrapada mientras Lineker se adelantó con poca dificultad en dos ocasiones.

El resto de la pelea Dillashaw hizo lo de siempre: cambios de guardia, ángulos, fintas y forcejeos con la mano atrasada.

Uno de los intercambios más bonitos fue una variación del especial de Chad Mendes, lanzando la adelantada e intentado arrancarle la cabeza a Lineker con un upper mientras el brasileño retrocedía esperando un intento de derribo.

TJ Dilly incluso encontró tiempo para conectar patadas al cuerpo.

Pero la técnica que cambió el tiempo de la pelea fueron los derribos. La destreza de Dillashaw, sus combinaciones y postura harían la pelea más difícil para Lineker. A lo largo del combate, Dillashaw hacía fintas para en lugar de lanzar un gancho, agacharse en busca del favorito de Genki Sudo, el derribo a dos piernas.

Esa transición estilo ninja para encajar una llave en la pierna también fue hermosa. Desafortunadamente ese tipo de sumisiones son muy difíciles de lograr contra peleadores de primer nivel. Sólo ha existido una finalización con ese tipo de sumisión en UFC. Aunque no hay razón para no intentar o explorar la posición si consideramos que hasta hace muy poco, no había tampoco finalizaciones con patadas con salto. Eddie Bravo ha construido un sistema de llaves a las piernas desde esa posición y causó daño contra Royler Gracie en su combate en Metamoris.

Fue un fin de semana magnífico para la división, y para Cody Garbrandt fue la mejor, meditada, y más disciplinada presentación del 2016. El 2017 pinta bastante bien para la división de las 135 libras.