Identidad

Cuál debería ser supuestamente el tacto de tus tetas

Los expertos nos explican qué bultos son normales y cuáles deberían preocuparte.
15.7.16
Illustration by Shawna X

El aspecto y el tacto de los pechos son tan variados como mujeres hay en el mundo. No todas podemos tener las tetas perfectas de Scarlett Johansson. Algunas de nosotras nos descolgamos, algunas tenemos más estrías que una loncha de panceta y algunas parecemos sacos de patatas si llevamos la camisa equivocada. Pero, ¿cómo saber si los bultos de tus pechos son realmente una amenaza para la salud? ¿Cuánto de abultado es demasiado abultado?

Existe una afección increíblemente común entre las mujeres que hace que los pechos tengan el tacto de un puf relleno de bolitas o una bobina de cordel. Los médicos solían llamarlo "enfermedad de senos fibroquísticos", pero dado que los pechos extra-fibrosos no están en realidad enfermos, el término aceptado actualmente es "cambios fibroquísticos de los senos". Si tienes pechos fibroquísticos, puede que tengan el tacto que describe una usuaria en Reddit: "Están blandos al tacto cuando empiezas a tocarlos, pero si empiezas a pellizcarlos o hundirlos con el dedo, parece como si hubiera cartílago bajo la piel".

Según la clínica Mayo, más de la mitad de las mujeres experimentarán cambios fibroquísticos de los senos a lo largo de su vida. El tejido fibroquístico de los senos está compuesto de quistes (sacos rellenos de fluido), tejido conectivo sobredesarrollado y a veces secreciones verdes o marrones procedentes de los pezones. Los quistes a veces duelen y tienden a inflamarse cuando estás ovulando. Las mujeres que desarrollan tejido fibroquístico en los senos lo hacen en ambos pechos. "El tejido de los senos tiende a ser bastante simétrico", explica la enfermera ginecológica Danielle Benedek. Si solo hay bultos en un pecho, se trata de un problema diferente y deberías acudir al médico.

"Los senos están compuestos de diferentes tipos de tejido, incluyendo grasa, glándulas y estructuras de soporte, y todos ellos pueden influir en la textura del pecho", afirma la Dra. Jani Jensen, de la Clínica Mayo. La mayor parte de la teta es grasa o, si prefieres el término científico, tejido adiposo. Flotando en este mar de adiposidad se encuentran unas pequeñas agrupaciones de células llamadas lóbulos. Los lóbulos están compuestos de lobulillos, que son los que producen leche durante la lactancia. Según la Asociación Nacional del Cáncer, hay entre 12 y 20 lóbulos en cada pecho. Los lóbulos están conectados al pezón mediante conductos lácteos y toda esta red está estructurada por tejido conectivo. Cuando este tejido conectivo se desarrolla en exceso, se denomina fibrosis. El tejido conectivo fibroso tiene el mismo tacto que el tejido cicatrizal o el cartílago de un bistec.

Los quistes en el tejido mamario pueden ser benignos o cancerosos. Según la Dra. Jensen, los tumores malignos "tienen un tacto firme e inmóvil y una forma irregular, como si hubiera un trozo de gravilla dentro del pecho". Una mujer comparó en Reddit el tacto de un tumor en la mama con "una canica en un bol de uvas". Los quistes benignos, por el contrario, tienen un tacto más parecido al de una gominola y pueden desplazarse por el tejido. Pero Benedek aconseja seguir una política de "más vale prevenir que curar" en lo referente a los bultos. "Si alguna vez notas algo que te parezca fuera de lo normal o que te preocupe, deberías ir a que te viera un médico".

Nadie está completamente seguro de por qué se producen los cambios fibroquísticos de los senos. La respuesta es que "probablemente se deben a cambios hormonales en el tejido mamario", según Benedek. El hecho de que los quistes tiendan a inflamarse justo antes de la menstruación apoya esta idea, así como el hecho de que las mujeres que han atravesado la menopausia rara vez experimentan cambios fibroquísticos de los senos. Hay varias cosas que las mujeres que tienen quistes dolorosos pueden hacer, como tomar anticonceptivos hormonales, que pueden ayudar a regular el empeoramiento de los síntomas asociados con el ciclo menstrual.

El tejido mamario fibroquístico no incrementa la probabilidad de sufrir cáncer, pero puede hacer que las mamografías resulten más difíciles de interpretar, por eso las mujeres que tienen mamas fibroquísticas deben conocer a la perfección sus adorables bultitos de mujer. "Familiarízate con tus propios pechos", aconseja Benedek. "De ese modo, si notas algo fuera de lo normal, podrás hacer que un profesional lo evalúe".

"Conócete a ti mismo", dijo Sócrates. Y casi con toda certeza hablaba de los senos cuando lo dijo.

Broadly Responde es una columna habitual en la que Broadly investiga preguntas que solo formularías a extraños en internet. ¿Tienes alguna pregunta acerca de lo que sea? Pregúntanos a nosotras.