El arte glitch se hace tangible con esta baraja de cartas

Your glitched Royal Flushes will look like a real sleight of hand.
8.9.16

El poder del arte glitch a menudo reside en su habilidad para transformar un objeto familiar en algo surrealista, poniendo en cuestión la idea de lo que representa el objeto. El concepto se suele aplicar siempre a la información digital o a la utilización de equipamiento desfasado con efectos alucinantes. Sin embargo, el nuevo proyecto de la artista Soleil Zumbrunn, titulado GLITCH, es una aplicación de la filosofía del glitch sobre una baraja de cartas normal y corriente.

Jugar a cartas es de lo más familiar que nos podríamos imaginar. Las barajas han estado presentes en nuestra civilización desde el siglo VI d. C., y su simbología e iconografía todavía siguen teniendo un papel importante tanto en famosas películas de acción como en esas tardes lluviosas que pasas con tus abuelos. El concepto de glitchear una baraja de cartas tiene un poder tan innato que inmediatamente le encontramos sentido cuando pensamos en ello y nos sorprende que a nadie se le hubiese ocurrido antes.

Zumbrunn se graduó en la Escuela de Diseño de Kolding (DSK) y lleva varios años dedicándose a la creación de arte glitch. En su biografía que aparece publicada en DSK escribe: “Más que trabajar para crear la solución a un problema específico, el objetivo principal de mi trabajo ha sido mejorar la percepción que tiene el espectador sobre el tema, confiando en que la gente es capaz de resolver problemas por sí misma”. Para ella, la intención de los glitches no es dar respuestas, sino plantear las preguntas adecuadas.

Publicidad

La idea de ‘GLITCH’ le vino tras crear una baraja de cartas artística para su hermano. Sus amigos y familiares en seguida reconocieron la belleza innovadora de GLITCH y le pidieron más.

El proceso de diseño empieza con el glitcheado físico, es decir recortar, reordenar, añadir y quitar elementos de cada carta. Zumbrunn luego extrapola y pule esos glitches con Adobe Illustrator. Su obra sigue la clásica estética glitch, desde colores diseccionados hasta secciones transpuestas de la imagen. El resultado es una bajara de cartas que recuerda continuamente al jugador que la realidad podría ser una ilusión y le anima a seguir buscando glitches en su propio mundo.

Para más información sobre el trabajo de Zumbrunn puedes visitar su página web, o mira este vídeo que hico mientras estudiaba en DSK:

Traducción de Rosa Gregori

Si tienes un proyecto y quieres que aparezca en nuestra web, envía un email a thecreatorsprojectES@vice.com

Artículos relacionados:

Una bonita historia de amor entre dos bots de arte glitch para Twitter

Atrapado en movimiento en estas turbias pinturas glitch

Cómo hacer selfies glitch con tu cámara web