Salud

Los adolescentes que consumen muchas bebidas energéticas corren mayor riesgo de sufrir lesiones cerebrales

Según un nuevo estudio, publicado en PLOS ONE, el vínculo entre las lesiones cerebrales graves y las bebidas energéticas no solo es angustiante. Es astronómico.

por Hilary Pollack
29 Septiembre 2015, 11:30am

Cuando las bebidas energéticas entraron al mercado hace un par de décadas, parecían milagrosas. Aunque la primera "bebida energética" contemporánea se creó en Japón en los 60, fue hasta que Red Bull llegó al mercado estadounidense, en 1997, que se produjo toda una plétora de imitadores. Los sedientos consumidores, entre ellos jugadores, fiesteros, traileros, atletas y amas de casa, de pronto descubrieron su necesidad de beber un dulce líquido gaseoso para energizarse.

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Luego, por supuesto, vino el contragolpe. Resulta que el agregar licor de malta a las bebidas energéticas no fue una gran idea, como lo demuestra la ola de accidentes que rodean al abuso de estas bebidas (y que de hecho causaron su prohibición posterior). Un par de años más tarde, los informes de que el consumo regular de bebidas energéticas podría incluso conducir a la muerte prematura terminaron por emporar la situación.

Pero las ventas de las bebidas han seguido aumentando vertiginosamente en la última década, incluso cuando las ventas de café se han mantenido relativamente constantes. Claramente no desaparecerán, a pesar de los riesgos. A pesar de que puede causar lesiones cerebrales traumáticas.

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Según un nuevo estudio, publicado en PLOS ONE, el vínculo entre las lesiones cerebrales graves y las bebidas energéticas no solo es angustiante. Es astronómico. Los investigadores descubrieron que los adolescentes que habían sufrido una lesión cerebral traumática en el último año tenían siete veces más probabilidades de haber consumido cinco o más bebidas energéticas en la última semana que los adolescentes que no habían tenido este tipo de lesiones.

Cerca de 10 mil estudiantes, entre las edades de 11 y 20 años, participaron en el estudio con datos recogidos en forma de una encuesta. Del grupo, cerca del 22 por ciento reportó haber sufrido una lesión cerebral traumática definida por la pérdida de la conciencia durante al menos cinco minutos o por estar hospitalizados durante al menos una noche.

Aproximadamente la mitad de las LCT experimentadas por los adolescentes estaban relacionadas con el deporte. Tiene sentido: si necesitas un impulso rápido de energía antes de un partido o una práctica, ¿por qué no tomarte una bebida fácilmente disponible hecha para mejorar tu concentración y animarte? El estudio mostró que de los adolescentes que reportaron sufrir una lesión cerebral traumática el último año, los que participaban en deportes eran dos veces más propensos a consumir bebidas energéticas que los que resultaron heridos por otros medios.

Los enfermos con LCT recientes también tenían más del doble de probabilidades de mezclar alcohol con bebidas energéticas. Claro, le puedes quitar la cafeína al Red Bull, pero no le puedes quitar el Red Bull al deseo de los adolescentes de estar acelerados y borrachos al mismo tiempo.

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Seguir tomando bebidas energéticas después de sufrir una LCT también conlleva una lenta recuperación. El Dr. Michael Cusimano, un neurocirujano en el St. Michael's Hospital, le dice a Science Daily: "Las bebidas energéticas contienen altos niveles de cafeína y cambian el estado químico del cuerpo, lo que puede impedir que la gente se recupere después de una lesión cerebral traumática. (...) Las lesiones cerebrales entre los adolescentes son particularmente preocupantes porque sus cerebros aún están en desarrollo".

Después de sufrir una LCT, muchos pacientes experimentan problemas con ansiedad y depresión, violencia, abuso de sustancias, dificultad para concentrarse, y una disminución en el rendimiento académico.

Aproximadamente ocho de las 12 empresas más importantes de bebidas energéticas actualmente admiten que comercializan con menores de edad, de acuerdo con un informe de principios de este año. Hay más variedades de bebidas energéticas disponibles ahora que nunca antes, como revelará un paseo rápido a cualquier tienda de la esquina. Pero para los adolescentes que se están metiendo esta cosa todos los días sin pensarlo dos veces, sobre todo antes de entrar a un partido de práctica ruda, los resultados podrían mostrar el cómo las LCT están conectadas con las bebidas.

Algunas personas ya comenzaron a exigir que se prohiba la venta de estas bebidas a los menores de 18 años, aunque la advertencia en el etiquetado parece ser el siguiente paso lógico. Después de todo, como aprendimos de Four Loko, cualquier lata llena de guaraná tiene su verdadero precio.