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El éxodo hacia el campeonato de Kevin Durant

Nada asegura que Durant consiga un título con los Warriors, pero sin eso, su legado está en riesgo...
Foto por Kelley L Cox - USA Today Sports

El legado de un deportista podría medirse con varias cosas; récords rotos, dominancia absoluta en la cancha, las cosas que nos mostró y jamás habíamos visto, entradas vendidas, infancias influenciadas o cantidad de veces que nos dimos cuenta que estábamos viendo el juego con la boca abierta gracias a él. Sin embargo, existe una que sin importar cuántas de las anteriores se hayan logrado, el no obtenerla las anula por completo y convierte la carrera de muchos en algo "bueno" y ya. Estoy hablando de un campeonato.

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Vivimos en un mundo donde si no hay campeonato nada importa. Un mundo en el que Messi no es nada si no gana algo con la selección nacional. Un mundo en el que, probablemente, Randy Moss jamás sea mencionado entre los 5 mejores receptores de la historia y en el que gente como Karl Malone, Charles Barkley, Reggie Miller, Patrick Ewing y Steve Nash entre cientos más, siempre serán tendrán un "pero nunca ganó un anillo" al final de su descripción.

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Así es la cosa y nadie puede hacer nada para cambiarlo. El éxito de un deportista se mide en campeonatos y se joden. Lo cual nos lleva a Kevin Durant, uno de los mejores cinco jugadores desde hace varios años, ganador de un título MVP y varios más como el mejor anotador del año. Durant llegó en una ocasión a las finales y perdió contra LeBron y el Heat, a partir de entonces, ya sea por lesiones suyas, de sus compañeros o por no poder cerrar una ventaja de 3-1 contra Golden State, siempre se ha quedado corto. Es por eso que cuando anunció que sería agente libre este año, todos asumimos que se iría a un equipo que estuviera listo para ganar un anillo ya. No un equipo en reconstrucción o un proyecto que en tres años lo tuviera de regreso en las finales, no, no, Durant necesitaba un contendiente inmediato y por esa razón optó por nada más y nada menos que el equipo con la mejor temporada regular de la historia y que remontó un 1-3 para ganarle a su equipo, los Golden State Warriors. Esto ya lo sabían, es viernes y el traspaso ocurrió el lunes, pero, ¿debemos apoyar o no esta decisión?

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Porqué apoyar su decisión

Porque le urge ser campeón. No hay nada peor que estar siempre tan cerca y siempre quedarte ahí. Porque le urge ser campeón ya. Porque nos ha demostrado que si sigue jugando así será uno de los mejores de toda la historia y no quiere estar acompañando a Barkley y los anteriormente mencionados, quiere ganar. Porque no hay nada de malo en buscar ayuda. Si no estás logrando tu objetivo con lo que tienes, se vale buscar cómo lograrlo con lo que no tienes. Porque a veces ser el mejor implica estar con los mejores. Porque es su decisión y todo lo que nosotros pensemos vale un carajo.

Porqué no apoyarla

Porque no tiene chiste formar un súper equipo para ganar, el punto es rifarse. Es como meter clave en un videojuego o ponerlo en modo fácil, ¿cuál es el chiste de ganar así? Porque para ser el mejor tienes que ganarle al mejor, no jugar en su equipo. Porque los mejores equipos no se crean a base de billetazos, se van formando poco a poco y esos jugadores van creciendo y convirtiéndose en los Pippens, Dumars, McHales y Duncans que eventualmente forman parte de las dinastías que conocemos hoy. Porque qué hueva, ¿así quién los va a parar? No tiene nada de divertido ver una liga en la que no hay balance. Porque esto sólo va a fomentar la creación de más súper equipos en el futuro y los equipos de mercados chicos van a terminar desapareciendo. Porque es su decisión y todo lo que nosotros pensemos vale un carajo.

Es cierto que Bird jamás se hubiera unido a Magic para ganar un título. Así como Ewing y Starks jamás habrían unido fuerzas con Jordan y Pippen para hacerlo, pero los tiempos cambian. Los jugadores de hoy saben la importancia del anillo para su legado. Un legado creado por los medios y los fans porque dudo muchísimo que algún jugador considere que Allen Iverson no sirve sólo porque no pudo ganar un campeonato. Somos nosotros los que decimos "Ah, pero él nunca ganó nada" y son los medios los que se los recuerdan todos los días. ¿Es momento de cambiar esa mentalidad? ¿Es posible cambiarla? ¿Es posible que nos fijemos en toda una carrera y que los campeonatos pasen a segundo plano? No lo sé.

Los Warriors del siguiente año se perfilan como, tal vez, la cosa más impresionante e injusta jamás vista en una cancha. Básicamente son los Monstars de Space Jam. Eso sí, nada asegura que Durant podrá conseguir un título ahí. Pueden haber lesiones o puede implotar todo para que se conviertan en la mayor decepción de la historia. Porque si algo nos ha enseñado el pasado, es que a veces, no importa cuántas súper estrellas emigren a tu equipo, nada más no podrás ganar ni madres.