Ilustración de una mujer pasando por una ruptura amorosa
Ilustración: Christa Jarrold

Sin música, no hubiera podido sobrellevar mis rupturas amorosas

Durante la cuarentena, cuando no ha habido otra forma de superar el dolor y la confusión, las canciones sobre desamor han sido un salvavidas.
Nana Baah
London, GB
ÁG
traducido por Álvaro García
6.1.21

Artículo publicado originalmente por VICE en inglés.

Durante la cuarentena me vi obligada a superar una ruptura amorosa completamente sola por primera vez. Una caminata bajo el aire helado después del trabajo ha reemplazado la reuniones con mis amigos, en las que veíamos repeticiones de Keeping Up With the Kardashians acurrucados en la cama, mientras ellos explicaban por qué nunca les había gustado de todos modos. Ir a la tienda y regresar con un paquete de fideos ha reemplazado las visitas de amigos que llegaban a mi casa a cocinar y emborracharse.

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Antes de la pandemia, las rupturas tenían su propia cronología específica. Intentaba acabar con una relación un par de veces antes de lograr decirles que había terminado. Luego me distraía con el trabajo, un poco de coqueteo en el transporte público y poniendo toda mi atención en no ser la última en llegar al bar o a cenar con amigos. Antes de darme cuenta, el dolor se había ido. Por desgracia, con la prohibición de todas estas distracciones, no queda nada por hacer más que sumergirme por completo en mi lista de reproducción de desamor cuidadosamente seleccionada.

La lista de reproducción en cuestión está llena de arriba a abajo con canciones que han marcado rupturas con amigos y novios en el pasado. Comencé a confeccionarla en mi primer año de universidad, cuando rompí con el mismo hombre cuatro veces antes de que finalmente termináramos. Me había vuelto inmune a esa sensación de angustia que te aplasta las costillas y necesitaba música para recordar cómo se sentía. La lista me hace recordar distintos momentos, por ejemplo, “I Swear” de N-Dubz me recuerda cuando rompí una invitación a la fiesta de futbol americano de Christian en la escuela porque no se sentó a mi lado en la asamblea; “All Around Me” de Flyleaf fue la banda sonora de mi primera “relación verdadera” a los 14 años, cuando hice esa maniobra en la que te deslizas a propósito por la puerta de tu dormitorio, llorando. Aunque técnicamente es una canción sobre tener una gran relación con dios, también funciona para una adolescente con el corazón roto. Cuando me enteré de que mi ex se estaba acostando con una antigua amiga mía, mientras intentaba volver conmigo, también agregué “He Wasn’t Man Enough” de Toni Braxton.

Por supuesto, hay una canción perfecta para cada etapa de una ruptura. Inmediatamente después, cuando no puedes evitar llorar en el transporte público, está perfectamente bien escuchar a Drake y derramar lágrimas húmedas y silenciosas que caen por tu rostro hasta que regreses a la seguridad de tu propia cama. O escuchas Ctrl de SZA —en su totalidad, sin saltarte las llamadas telefónicas entre ella y su abuela— una y otra vez durante unos días hasta que estés listo seguir adelante. Luego, cuando pasas a tomar duchas largas, está “Session 32” de Summer Walker. Dejas correr el agua hasta que se enfría y tus dedos comienzan a arrugarse porque has pasado tanto tiempo cantando las mismas dos líneas una y otra vez: “And I need you to know / You don't know what love is” (Y necesito que sepas / No sabes qué es el amor).

En los últimos meses he tenido que enfrentar el hecho de que, a mis 25 años, realmente no puedo identificar mis emociones. Después de mi ruptura supe que me sentía “mal”, pero con el constante latigazo de las emociones, que van del alivio a la decepción, y a la tristeza directa, es difícil mantener todo bajo control. Durante la cuarentena he hecho referencia a canciones específicas cuando escribo en un diario y las uso para dividir mis sentimientos en partes más digeribles (Escuché “Smack a Bitch” 12 veces hoy, así que probablemente aún estoy bastante enojada).

Las canciones de ruptura siempre han sido mejores que las canciones sobre estar enamorado, solo tienes que comparar “thank u, next” y “Positions” para darte cuenta. Si bien es agradable escuchar canciones sobre cómo pasar un buen rato, no son emociones particularmente difíciles de aceptar. Las canciones de ruptura te permiten sentir por completo lo que estás sintiendo, en lugar de intentar tranquilizarte como un amigo. Sin sonar demasiado sinceras, son un recordatorio amable de que algo bueno puede salir de lo que, en este momento, se siente terrible e infinito.

Procesar tus emociones a través de la música no es nada nuevo, pero durante la cuarentena, cuando no ha habido ninguna otra salida o forma de superar el dolor, la confusión y la autoevaluación forzada que conlleva una ruptura, las canciones sobre el desamor han sido un salvavidas.

Entonces, aunque todavía pueden pasar meses hasta que pueda volver a acurrucarme con amigos, la música, específicamente las canciones de ruptura, ha llenado el vacío. Me han impedido hacer algo drástico como raparme la cabeza o asumir por completo la personalidad de alguien de la única otra cosa que consumo, The Real Housewives. No quiero ofender a mi terapeuta, pero si no fuera porque escucho canciones sobre desamor, probablemente nunca sería capaz de superar mis rupturas amorosas.

@nanasbaah