Goodnight Mommy (Ich seh, Ich seh es su título original) es una película de terror austríaca del 2014 dirigida por Veronika Franz y Severin Fiala. Está ambientada en la campiña austriaca y su argumento cuenta la historia de una madre, interpretada por Susanne Wuest, que se ha sometido a una cirugía plástica. Al volver a casa cubierta de vendajes, sus hijos gemelos —interpretados por los actores nóveles Elias y Lukas Shwarz— no creen que es quien dice ser. Y hasta aquí podemos leer.
En una entrevista vía Skype, los dos directores nos hablan de la industria actual del cine de terror y del terror realista de su primera película de ficción.
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The Creators Project: Tras el lanzamiento del tráiler norteamericano de la película, internet se llenó de titulares que aseguraban que era «la película más terrorífica de la historia«. ¿Era esa la intención de la película?
Veronika: No queríamos hacer la película más terrorífica. La película resulta incómoda de ver. Sientes el deseo de verla, pero al mismo tiempo no puedes continuar viéndola. Eso es lo que nos gusta de ella.
Severin: Queríamos hacer una película que nosotros quisiéramos ver. No nos basamos en ideas de marketing ni nada por el estilo, y por eso nos sorprendió que una empresa norteamericana la comprara. Nos alegramos mucho de ver que a la gente parece gustarle. Eso me sorprendió.
Ha recibido muchos premios en el circuito de festivales de cine y es la película austriaca que optará por el Óscar a la mejor película en lengua extranjera. ¿Por qué os sorprendió tanto el éxito?
Veronika: En Austria no contamos con una gran tradición de cine de terror. Cuando nuestra película se estrenó aquí, la gente no le hizo mucho caso, así que fue muy curioso cuando el tráiler estadounidense creó un revuelo y la atención volvió hacia Austria. La gente nos preguntaba cuándo podrían ver la película en el cine y teníamos que contestarles que ya se había proyectado.

Una de las escenas aterradoras de la película. Imagen cortesía de Ulrich Seidl Film Produktion.
¿Por qué es tan raro encontrar películas de terror austriacas?
Severin: A nadie le interesaban las películas de terror en los 80 y los 90 y Austria quería vemderse como un país de películas artísticas. Se consideraba que las películas de terror no tenían argumentos y estaban llenas de clichés, pero nosotros creemos que las películas de terror brindan la oportunidad de contar las últimas noticias de actualidad sobre la sociedad.
La mayoría de películas austriacas están hechas gracias a financiación pública. Si existe esa aversión al cine de terror, ¿cómo conseguiste la financiación para vuestra película?
Severin: Conseguimos la financiación porque nuestra película no es puro terror. Quizás la mezcla de película artística y terror es lo que funcionó. Nos gustan las películas que se toman en serio los argumentos y los personajes, las que además de intentar asustarte hablan de temas serios.
¿Y cuáles son esos temas que trata Goodnight Mommy?
Severin: Para nosotros, se trata de la cuestión de la identidad y qué es lo que te hace ser la persona que pareces ser.
Veronika: También trata sobre la familia, sobre la paternidad, sobre la pérdida de la confianza, sobre todas las piezas dentro de una familia y cómo se comunican entre ellas.
¿Cómo son vuestras familias?
Severin: Tengo un hermano con el que mantengo una relación muy estrecha. Nuestra madre siempre nos vestía con la misma ropa y nos confundían por gemelos.
Veronika: Yo tengo dos chicos.
Veo que hay algo de inspiración ahí. Pero, ¿de dónde salió el argumento terrorífico de la película?
Severin: Estábamos viendo un reality en la televisión sobre gente que se sometía a cirugía plástica. Eran madres que se separaban de sus familias durante unos tres meses. S arreglaban la nariz, se ponían dientes nuevos, ropa nueva y todo eso. Luego se volvían a reunir con sus familias y se supone que tenía que haber ese momento mágico de la televisión, pero si te fijabas en la mirada de los niños podías ver algo de irritación en sus ojos cuando veían a sus madres por primera vez. Hubo incluso un episodio donde un niño cogió a su padre y le dijo: ‘Esa no es mi madre’. Ese fue el comienzo de Goodnight Mommy.
La familia y la identidad son temas con los que todo el mundo se puede sentir identificado. ¿Llevasteis a cabo algún tipo de investigación empírica antes de empezar?
Severin: Hablamos con un montón de psiquiatras infantiles. Nos contaban que habían visto cosas peores.

Elias Schwarz y Lukas Schwarz mantienen sus nombres reales al interpretar a los personajes
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Elias’ y ‘Lukas’ en ‘Goodnight Mommy’. Imagen cortesía de Ulrich Seidl Film Produktion.
Habladme del casting de Elias Shwarz y Lukas Shwarz, los gemelos.
Veronika: Nos pusimos en contacto con colegios austriacos y les preguntamos si tenían gemelos entre sus alumnos. Reunimos a 130 parejas de gemelos en nuestras oficinas, lo que resultó un poco aterrador, y al final acabamos seleccionando a tres posibles parejas para la película. En la última audición atamos a la protagonista a una silla y les dijimos a los chavales que esa persona había secuestrado a su madre y tenían que descubrir dónde estaba. Dos de las parejas de gemelos se pusieron a gritar a la actriz, mientras que la tercera cogió un lápiz y se lo metió en el brazo de la actriz. Eso es algo muy atrevido para unos niños, puesto que no conocían a la actriz y tuvieron que romper ese especie de respeto que se siente por un adulto.
No contaban con ningún tipo de experiencia como actores. ¿Cómo fue trabajar con ellos?
Severin: Fácil, queríamos ser flexibles. Cuando tuvimos que modificar el presupuesto de la película, dijimos que lo más importante para nosotros era tener tiempo. Escribimos la mayoría de las escenas en una sola localización.
La localización es preciosa, especialmente cuando se filma en35mm. ¿Cómo la seleccionasteis?
Veronika: Queríamos tener una casa real. Por suerte, dimos con una en el norte de Austria.
Severin: Tuvimos que alquilarla a la gente que vivía en ella y también la renovamos, lo que acabó siendo más caro que construir los escenarios de una casa.
Veronika: Pero eso era algo importante para los niños, porque queríamos que tuvieran una sensación de normalidad sin que nada les recordara que estaban actuando.

Elias y Lukas no creen que la mujer llena de vendajes es su madre. Imagen cortesía de Ulrich Seidl Film Produktion.
A lo largo de la película los niños tuvieron que actuar en escenas bastante gráficas.
Severin: No se muestra de forma más agradable a como sería en la realidad, pero tampoco se exagera. Por ejemplo, los niños no cogen una motosierra y le cortan la cabeza a su madre. Solo queríamos que pareciera real y creo que eso hace que sea más aterrador.
Pero, ¿los niños no han visto la película?
Veronika: Les dijimos a sus padres que íbamos a hacer una especie de película de terror y ellos confiaron en nosotros. No leyeron el guion. Les enseñamos la película en la primera proyección y, por suerte, se sintieron muy orgullosos. Fue una experiencia fantástica para nosotros pero la madre dijo que los niños no deberían ver la película. Acabamos invitándoles a que vieran los diez primeros minutos y la verdad es que les dio un poco de miedo. Pensaron que no era tan aburrida como les pareció al principio. Esa es la magia del cine.
Acabáis de regresar de los Estados Unidos tras el estreno norteamericano de Goodnight Mommy. ¿Cómo ha sido la acogida de la película por la industria de allí?
Severin: Cuando proyectamos la película ante un público norteamericano, preguntaron: ‘¿Quién hizo ese gato muerto?’, y contestamos: ‘Es un gato muerto’. No nos creyeron.
Veronika: Rodamos en secuencia. Los padres no estaban presenten y no creo que en Estados Unidos fuera posible un rodaje así. Allí es completamente distinto.
Severin: Pero creo que ese es precisamente el problema. Hemos hablado con muchos directores europeos que han querido hacer su próxima película en los Estados Unidos. Se van hasta allí y cada idea nueva que presentan se les rechazada. Los productores dicen que es demasiado arriesgado, así que no pueden hacer la película que quieren hacer.
¿Cuál será vuestro siguiente proyecto?
Severin: Tenemos unas cuantas ideas en diferentes fases. Algunos de los proyectos los tendríamos que llevar a cabo en Austria porque tratan sobre cuestiones austriacas y otros podrían ser demasiado grandes para nosotros y tendríamos que hacerlos como una producción europea. Solo trabajaríamos en los Estados Unidos si el productor nos pudiera garantizar la libertad para hacer la película que queremos hacer.

La madre y Lukas. Imagen cortesía de Ulrich Seidl Film Produktion
Traducción de Rosa Gregori.
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