FYI.

This story is over 5 years old.

Cultură

El neurótico universo de Han Hoogerbrugge

Han Hoogerbrugge es uno de los primeros artistas que se atrevió a usar internet como plataforma artística.

Han Hoogerbrugge es uno de los primeros artistas que se atrevió a usar internet como plataforma artística. Se le conoce especialmente por aquellas tiras animadas tituladas Modern Living / Neurotica que inició en 1998 y cerró hasta el 2001. Sus historias rozan el absurdo y el surrealismo, y casi siempre termina retratándose a sí mismo.

Es holandés, es ilustrador, también ha hecho videoclips (entre ellos uno para Pet Shop Boys, Dios sabrá por qué…) y uno de sus trabajos más interesantes parece una aventura gráfica (muy limitada, eso sí), pero en realidad es un cómic animado titulado Hotel .

Publicidad

Lo que hace ahora es una tira diaria llamada Pro Stress en la que hace partícipes a celebridades como David Lynch, Tarantino (influencias obvias en sus retratos y sus ambientes enrarecidos), Berlusconi o el Papa. Pasó por Barcelona hace un par de semanas para participar en el Festival OFFF, y nosotros pasamos por el Festival para entrevistarle a él:

Vice: Tu trabajo parece una larga variación de un autorretrato.

Han Hoogerbrugge: Podríamos decir que la serie online Modern Living es algo parecido a un autorretrato, sí, pero no una exposición de lo que hago en mi día a día. Intento retratar un estado mental. La idea es llamar la atención sobre algo de lo que nunca se habla. No se trata de retratarme sólo a mí mismo, sino también lo que veo que ocurre en el mundo entero. Es a la vez un retrato sobre ti y sobre todo lo que nos rodea. Un autorretrato global, incluso aunque eso no tenga sentido (si es global, ya no puede ser “autorretrato”).

Aún estoy intentando conseguir un equilibrio entre ambas partes. Sobre todo en mi último trabajo, Pro Stress , un cómic diario en el que utilizo diferentes personajes que hablan un poco como lo haría yo. Los utilizo para explicar cómo intento entenderme a mí mismo. No es que me crea Berlusconi, sino que ciertos elementos que tienen que ver con él son generales y también funcionan conmigo.

En esas tiras Lynch y Tarantino son personajes recurrentes.

Publicidad

Son mis dos directores de cine preferidos, sobre todo Lynch. Como lo que me ocurre con Berlusconi, me resulta muy difícil definir lo que hace, pero puedo sentirlo.

¿Con qué película suya te quedas?

Con Lost Highway . De Tarantino prefiero Pulp Fiction . Me gustan todas sus películas, pero esa especialmente.

En Pro Stress publicas una cosa llamada Born Death.

No hago tiras los fines de semana, así que tengo que llenar el hueco, y pensé que era una buena idea resaltar el hecho de que no estamos solos (hay una historia y un futuro). Es como un recordatorio para los que siguen con vida.

¿Qué ventajas y desventajas encuentras en la publicación en internet?

La animación ya existía antes (lo que es entendible por todos, no usas lenguaje). Si uso el inglés, resulta más limitado. Ciertas cosas las puedes hacer mejor con imágenes, de otras puedes hablar. Podría hacerlo en alemán, pero elegí el inglés para ganar más audiencia. Mis animaciones al principio se hicieron muy populares en Japón y Pro Stress no. Es un problema, pero sí, tal vez podría traducirlo a otras lenguas.

Tus trabajos muestran una visión muy cínica e irónica de la sociedad contemporánea, como si no tuvieses demasiada fe en la humanidad.

Creo que aún somos animales en muchas de las cosas que hacemos, y nos empeñamos en hacer un mundo mejor, pero nunca lo conseguiremos. No somos tan buenos como nos creemos. Lo demuestra el reciente escándalo de Anthony Weiner: seguimos siendo criaturas primitivas. Aunque nos hayamos vuelto seres sofisticados a nivel estético y en nuestro modo de vida, seguimos siendo cavernarios. Lo básico no ha cambiado. Se ha enrarecido, tenemos iPhones y cosas así. Sofisticados pero incapaces de resolver los problemas más básicos. Si tuviese que describir el camino por el que vamos, diría que estamos bastante perdidos, y eso hace que tengamos una visión sombría de la vida, pero también muy luminosa, porque, aunque estemos predestinados al fracaso hagamos lo que hagamos, tenemos la capacidad de disfrutarlo. Eso es algo que está siempre presente en las películas de Lynch, oscuras pero significativas. Son muy divertidas.

Publicidad

Aparte de Lynch y Tarantino, ¿qué artistas contemporáneos te interesan?

Leí un hace poco artículo sobre Gillian Wearing que me llamó mucho la atención. Es una fotógrafa inglesa. Hizo una serie de fotos donde lleva puesta una máscara de su propia cara muy real, en la que sólo los ojos son de verdad. Me encantaría ver algo así en la realidad. Una reproducción de su cara sobre su propia cara.

También me gusta Anish Kapoor, que está ahora mismo en Francia. Hizo una escultura muy grande, una especie de balón en el que te puedes meter. Parece una especie de nave espacial alienígena. Estoy deseando verlo.

Hace poco me compré un libro del diseñador Alexander McQueen que me ha gustado mucho.

¿Crees que el arte tiene algún sentido?

No si lo que quieres es cambiar algo, pero para mí sí que lo tiene. Porque si no hubiese arte, no sabría qué hacer, no soy capaz de cambiar. Nada cambia absolutamente nada. El arte es una parte muy vulnerable de la vida, pero no tiene un verdadero lugar dentro de ella. Es una forma sofisticada de sentir. No creo que sea correcto decir que “el arte es muy importante”. No va a cambiar nada, pero me hace la vida más fácil.

Háblanos de tu pasado punk.

Me hice punk a los 17 años porque me gustaba esa música. Mi banda preferida en aquel momento eran los Sex Pistols. Después vinieron Joy Division, Gang of Four y The Clash. Los he visto tocar a todos, y siempre me dejaron la impresión de que todo es posible. Fue muy energético. Recuerdo aquella etapa como combinación de modestas revistas punk y calles pequeñas con cerveza barata y ver tocar a las bandas. Internet siempre me ha dejado una sensación parecida: puedes hacer lo que quieras, publicar cualquier cosa, eres libre, basta con subirlo a la web. Igualito que el punk.

BORJA CRIADO