
Publicidad
Publicidad
Muchos venimos de Honduras y Nicaragua. También de El Salvador. Pues de Centroamérica, básicamente.¿Qué es lo peor que se encuentra un migrante en el camino?
Los secuestros y el crimen organizado. Es terrible.¿Cuánto tiempo llevas aquí?
¿Yo? Pues algo… como seis meses.¿Y no has pensado quedarte en México?
Yo creo que muchos de ellos lo han considerado… o yo también.***Hondureño pasando por MéxicoLuego nos acercamos a otro migrante, que parecía ser amigo del muchacho peinado. Tenía un tatuaje a lado del ojo izquierdo. Nos contó que había vivido unos años en México. Nos contó de sus amigos y de lo que le gusta. Cuando se alejó un poco su cuate bien peinado nos dijo en voz más baja, "¿qué más quieren saber?" Le preguntamos si le pedían dinero para subir al tren. "Se necesita dinero para poder viajar en ese tren. Es caro. Cobran en dólares". Le preguntamos cuántos dólares cobraban y sólo nos dijo: "Es prohibido decir eso aquí, porque hay gente. Que no me escuchen", y luego nos miró y se fue con el resto. Pronto notaríamos que no era lo único sospechoso, ni la única persona con un tatuaje así en ese lugar.Estábamos en unas vías de tren, rodeados de migrantes y una especie de líder peinado y limpio, así que pedimos permiso antes de sacar la cámara. De nuevo, fue él quien habló por todos. "No, brother. Así está chido. No se toman fotos, y ya gracias por venir".
Publicidad
Yo viví terribles experiencias cuando me vine para acá. Sé lo difícil que es ser migrante y de los abusos que sufren. Yo vengo y les ayudo a los migrantes que se detienen aquí. Les doy de comer y les doy consejos.¿A qué tipo de abusos te refieres?
Pues hay abusos del gobierno y de la policía mexicana. Si ven que pareces migrante te ves inseguro se intentan aprovechar de ti. Te tratan como un delincuente. Además hay mucha discriminación hacia los migrantes. Es mejor aparentar ser mexicano (nos enseñó su credencial de elector, comprada en Santo Domingo por 500 pesos). La mayoría de mis amigos no saben que soy hondureño. Ni les digo. Porque las cosas cambian. La gente se pone celosa de un hondureño que trabaja y gana más que ellos. En el trabajo tampoco digo porque me explotarían o no me contratan. Además está el crimen organizado. Secuestran y piden dinero.
Publicidad

Publicidad
Publicidad
