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Mike Tyson es una tragedia griega viviente

Hablamos con él sobre sus problemas con las drogas, cómo es que se convirtió en peleador y la historia detrás del tatuaje que tiene en su cara.

Mitchell Sunderland

Mitchell Sunderland


Imagen cortesía de Blue Riders Press.

La semana pasada, me senté en un cuarto oscuro en la biblioteca pública de Nueva York para escuchar a un autor leer un extracto de su nuevo libro. Aunque la pantalla al otro lado del escenario anunciaba un evento próximo con los ganadores del Premio Pullitzer, Toni Morrison y Junot Diaz, yo no estaba ahí para ver a unos novelistas literarios leer sobre la condición posmoderna. Había venido a ver a un campeón de los pesos pesados también conocido por su tatuaje facial y por esa noche en la que arrancó de una mordida la oreja a otro boxeador. Sí, estaba en la biblioteca para escuchar a Mike Tyson leer algo de Undisputed Truth, su nuevo libro de memorias escritas en colaboración con Larry Sloman.

Si bien era un poco extraño que Mike estuviera parado en el mismo escenario en el que hablaría Tom Morrison unas semanas después, sí que vino cargado con un buen puñado de declaraciones profundas (y también estúpidas). Le enseñó historia al moderador y dijo, "Una habitación sin libros es como un cuerpo sin alma".

Sí, algunos minutos después también dijo, "¿Qué son itálicas?", cuando le preguntaron por qué escribió algunas partes usándolas, pero lo que estaba claro, tanto en la librería como en las páginas, era que la historia de Mike es más fuerte que cualquier novela escrita por un literato presuntuoso. Discutió abiertamente el hecho de que su madre fuera prostituta, cómo lo descubrió su legendario entrenador Cus D' Amato y le dio un hogar, y luego murió unos años después de que su carrera levantara, y de cómo quemó millones de dólares gracias a la cocaína.

Los críticos están de acuerdo. "Partes [de las memorias] se leen como un tour de Tom Wolfe a mundos salvajemente divergentes: de los barrios de Brooklyn a la vida lujosa en Las Vegas, y su aislamiento en prisión", escribió Michiko Kakutani en una reseña para el New York Times.

Más allá de lo que pienses de Mike Tyson como persona, es imposible negar que ha llevado una vida tremendamente interesante. Lo llamé esta semana para hablar de su obsesión con la historia, de cómo las palomas que tiene de mascota lo convirtieron en luchador, y sobre si su historia es de redención o la de un hombre con problemas luchando por dar un giro a su vida.

VICE: ¿Por qué decidiste escribir tus memorias?
Mike Tyson: Mi esposa, Kiki, me dijo que la gente escribiría un libro sobre mí de todas maneras. Si van a escribir un libro, ¿por qué no hacer que las personas escuchen tu historia de tu propia boca y no de la de alguien más?

En tu reciente lectura, hablaste de tu obsesión con la historia y las guerras. ¿Por qué te interesa la historia?
Hace mucho tiempo estaba en una mesa, sentado, y alguno de los boxeadores o Cus mencionó algo de Alejandro Magno. Dijo que medía dos metros. Debió de ser un gigante por aquel entonces. Esto me interesó, pero luego encontré que no era un gigante; de hecho era más bien un enano. En la vida real no era alto, y desde entonces empecé a leer sobre hombres de guerra. Me interesa la psicología de guerra. Tom Cruise dijo que cuando actúa es como un soldado en la guerra. Los hombres de guerra son tipos muy profundos, muy duros, en cuanto a todo lo que concierne a los humanos.

De muchas maneras, tus memorias se leen como una tragedia griega. Hay una parte donde aparecen unas palomas y es como la historia de tu origen. ¿De verdad que te convertiste en luchador por tus palomas?
Había robado dinero y compré un montón de palomas. Tenía como 100 palomas. En esa época costaban como un dólar y medio cada una, por aquel entonces muy pocas costaban 5 dólares. Tenía dos cajas gigantes llenas de palomas. Ni si quiera las podía cargar, así que las arrastraba. Estaba presumiendo. Le mostré a alguien las palomas, y esto atrajo a un montón de niños que intentaron robar mis palomas. Uno de los chicos se metió una paloma en su camiseta y empezó a correr. Lo vi. Le pedí que me devolviera mi pájaro pero no quiso. Entonces mi amigo me dijo, "Mike, peléate con él", y empecé a pelear. No lo noqueé. Sólo le pegué más de lo que él me pegó a mí, así que supongo que gané. Lo tiré al suelo con un golpe muy torpe. Me veía terrible. Estaba acostumbrado a ver a mi amigo pelear con oponentes imaginarios, así que cuando lo tiré al suelo hice un baile, y todos empezaron a aplaudir.

¿Has regresado a Brownsville recientemente?
Ya no se ve como antes. Brownsville aún tiene cosas muy locas, pero está integrado. El vecindario es bi-racial. Me digo a mí mismo, ¿De verdad me pasó todo esto? Cuando miras el aspecto que tiene tu vecindario, te preguntas si todos esos eventos de verdad ocurrieron. No hay graffitis o ventanas rotas. No hay excremento de animales en la acera. No hay gente disparando a los borrachos en la calle. Cuando cuento mi historia, es como si nunca hubiera ocurrido y me lo estuviera inventando todo, porque ves el vecindario y piensas, ¿dónde está el edificio al que se refiere Mike? ¿Dónde están las drogas y el alcohol? ¿Dónde están los gángsters? Ya no están ahí. Hace treinta años, era un terrible lugar para criar a tus hijos.

Cus te rescató de Brownsville y te convirtió en un gran luchador. Después de su muerte, tuviste muchas batallas públicas. ¿Si Cus hubiera vivido más, habría tomado otro camino tu historia?
Definitivamente. Seguiría peleando si siguiera con Cus. Cus no creía que pudieras ser demasiado viejo o que el envejecimiento te pudiera detener. Debías tener el entusiasmo y el deseo de pelear.

Al mismo tiempo, dijiste que tenías que convertirte en un sociópata para ser un luchador. ¿Pensar como un sociópata afectó tu vida personal?
Lo llevé a los extremos. Siempre quería ser el mejor. Siempre quería suplantar a todos. Siempre estaba en el escenario, 24 horas al día.

¿Por eso querías tatuarte corazones en la cara en lugar de un tatuaje tribal?
Simplemente pensaba que los corazones eran molones. Era ridículo. El tatuador no quiso hacer los corazones. No quería que estuvieran en su currículum. Mucha gente pregunta por qué me hice el tatuaje tribal. Si supieran lo que en verdad quería hacer, dirían, "Mike, ¿estás loco?".

¿Es cierto que pillaste a Brad Pitt con tu ex-esposa, Robin Givens?
Siempre iba a casa de mi ex-esposa y seguíamos teniendo sexo. Un día en particular había un coche afuera de su casa, y Brad y Robin estaban en el coche. No sé si se asustó. Si se asustó, esa fue la primera vez que mostró sus gran talento como actor. Dijo "Hola", y yo dije, "Hola".

Robin y el público te han acusado de abusar de mujeres. ¿Cómo te sientes con esta idea que tienen de ti?
Soy como cualquier persona. No todas las relaciones que tienes con una mujer son buenas. Es el día a día. No todos tienen una buena relación con una mujer; si [todos tuviéramos buenas relaciones con las mujeres], no habría divorcios en el mundo. Es muy difícil que dos personas con personalidades diferentes se lleven bien.


Imagen de la madre de Mike cortesía de Mike y Kiki Tyson.

Has sido muy abierto sobre el hecho de querer mejorar tu vida. ¿Ha mejorado tu lucha contra la adicción?
Llevo 97 días sobrio. Antes de recaer, llevaba cuatro años. Tengo un buen equipo de apoyo. Tengo a estupendas personas. Pasé esos cuatro años sin ir a reuniones, pero no se considera como sobrio si no vas a reuniones. Seguía teniendo malos pensamientos. Estaba involucrado en cosas con las que no debía estar involucrado. Estar sobrio es un estilo de vida, es una manera de pensar, una manera de comportarte.

Tu libro se mete de lleno en temáticas complicados. ¿Fue difícil escribir sobre cómo tú y Kiki tuvisteis que devolver productos a las estanterías porque teníais dificultades a la hora de pagar la compra?
Dios, has tenido que sacar el tema. Recuerdo que hace mucho tiempo, cuando era un niño pequeño, mi madre a veces no tenía suficiente dinero para hacer las compras. [ahogándose] Nunca olvidaré estas cosas.

¿Tus conflictos públicos han afectado a tus hijos?
Estoy seguro de que sí. Nunca he estado tan presente con mis hijos como estoy ahora. Estoy muy presente para ellos. Hablo con ellos. Les mando mensajes. Los veo.

¿Quieres que la gente aprenda algo de las experiencias que describes en el libro?
No sé qué le puede sacar la gente a este libro. Nadie va a leer el libro y decir, Diablos, tengo envidia de Mike Tyson. Estoy celoso de ese tipo. Eso no va a pasar.

La mayoría de las memorias de las celebridades son historias de redención. Vemos a las estrellas hacerse famosas, luchar contra las drogas, perder su dinero, encontrar la sobriedad y regresar. En tu libro, no te recuperas por completo. Recaes. ¿Tu historia es una de redención o es la historia de un hombre tratando de hacer el bien, como lo describe el New York Times?
No hay nada de redención en este libro. Lo cuenta tal y como es. Espero no meterme en más problemas. No quiero ir a prisión; soy muy viejo. Quiero pagar mis cuentas. Quiero pagar mi deuda a la sociedad y a la oficina de impuestos. Quiero cuidar a mis hijos. Esto es por lo que estoy viviendo. Haré todo lo que esté en mis manos para ser una buena persona.