pánico en la nieve

Un esquiador trasnocha en una pista verde por miedo a descender

Un estudiante de 28 años brasileño se pasó más de cuatro horas intentando bajar la pista de principiantes de la estación de Deux Alpes, tanto tiempo que se le hizo de noche y decidió dormir al raso.
16.2.17
Foto de Les Anderson, Unsplash

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Un estudiante brasileño de 28 pasó este fin de semana una noche al raso en la estación de esquí francesa de Les Deux Alpes tras surfir un ataque de pánico al intentar bajar una pista verde cuando anochecía. La historia tiene miga, y es que los amigos que iban con este pobre esquiador amateur aseguran que estuvo más de cuatro horas intentado bajar la pista donde le dejaron al mediodía, una pista verde.

Sí, una pista verde es aquella en la que debes remar más con los palos para poder deslizarte por la nieve, el típico tramo aburrido para cualquier esquiador medio. Joder, es como saltar por la ventana desde un bajo. Bien, pues este crack estuvo toda la mañana aprendiendo a esquiar, pero por lo visto debía ser un estudiante más bien lento. Pensando que la mañana de clases había dado un mínimo de dotes a su colega, sus compis le dejaron atrás y se fueron directamente al apartamento que tenían en el sector de Vallée Blanche. Al ver que su amigo no había vuelto a las 17 horas, cuando anochecía, decidieron avisar a los equipos de rescate.

Al tipo no le encontraron hasta la mañana siguiente; se había escondido en una zona de árboles para resguardarse un poco del frío, y a pesar de que vio las máquinas quitanieves no se atrevió a salir de su escondite, suponemos que por pánico a la oscuridad o, quizás, a hacer el ridículo. A las 7:30 de la mañana, un equipo de la Seguridad Civil y del Pelotón de Gendarmería de Alta Montaña (PGHM) le encontró bajando a pie, con los esquís cargados en la espalda, a unos 100 metros del pie de la estación.

"Ha tenido suerte de que las temperaturas se hayan suavizado en las últimas horas: hubo seis grados esta noche, mientras que hemos estado a bajo cero recientemente. El chico estaba en plena forma", declararon las autoridades sobre el suceso. Un tipo miedoso, sin duda, pero también un tipo con suerte. Pasó frío, pero no tuvo que ir ni al hospital.

Habrá aprendido dos cosas: que le tiene pánico al esquí y, probablemente, a pasar la noche en las montañas.